La revisión abarcó operaciones entre el 1 de septiembre de 2021 y el 31 de diciembre de 2023. La institución citó avances en control interno, explicó diferencias en registros contables y admitió procesos pendientes en áreas como inventarios, activos fijos, cuentas bancarias y recursos humanos. 

El Ministerio de Cultura remitió a la Contraloría General de la República una respuesta formal a los hallazgos de una auditoría interna practicada a esa entidad, en la que mezcla descargos, explicaciones administrativas y medidas correctivas frente a observaciones sobre control interno, contabilidad, tesorería, inventarios, activos fijos, compras y recursos humanos. 

La comunicación fue enviada el 29 de abril de 2025 al entonces contralor general Félix Santana García y aparece firmada por el ministro Roberto Ángel Salcedo. En el documento, el funcionario señala que la institución realizó “un análisis exhaustivo del informe preliminar” y también de la respuesta que había sido remitida el 5 de febrero de 2025 por la gestión anterior, encabezada por Milagros Germán. 

La auditoría cubrió el período comprendido entre el 1 de septiembre de 2021 y el 31 de diciembre de 2023. En ese tramo, la Contraloría identificó hallazgos relacionados con la implementación de las Normas Básicas de Control Interno, módulos contables inhabilitados, fondos de caja chica, cuentas bancarias inactivas, conciliaciones pendientes, manejo de inventarios, registro de bienes, procesos de compras y expedientes de personal. 

Control interno y cuentas bajo observación 

En el primer hallazgo, la Contraloría señaló que el Sistema de Control Interno del ministerio tenía un desarrollo medio, con una calificación de 58.73 %, lo que dejaba pendiente cerca del 41.27 % de los requerimientos. Cultura respondió que, al cierre de diciembre de 2024, su calificación en NOBACI era de 83.32 %, nivel que presentó como satisfactorio. 

Sobre el sistema contable, la institución admitió que ha trabajado durante años con limitaciones. Explicó que esperaba la implementación de un módulo completo de contabilidad en el SIGEF y que, mientras tanto, continuó usando el Sistema de Control y Automatización de Transacciones, conocido como SCAT. También indicó que había reforzado controles internos y capacitado personal para reducir riesgos asociados a los ajustes manuales. 

La Contraloría observó además que, al 31 de diciembre de 2023, los fondos de caja chica sumaban RD$ 975,000, por encima del límite de RD$ 200,000 citado en el informe. Cultura respondió que esos fondos se financian con recursos directos recaudados por servicios ofrecidos y que trabaja para ajustarse a la norma N-TN-0016 sobre gastos menores y caja chica. 

En tesorería, el informe identificó siete cuentas bancarias inactivas a diciembre de 2023. La respuesta oficial no las presentó como cuentas ya cerradas, sino como cuentas en proceso de cierre conforme a las normas de control interno y de la Tesorería Nacional; además, precisó que no generan cargos bancarios. 

La Dirección Regional Norte también aparece en la auditoría por conciliaciones bancarias no realizadas en la cuenta 120-211214-2. En otro punto, la Contraloría observó que la entidad no conciliaba sus cuentas colectoras. Cultura respondió que realizaba verificaciones semanales de movimientos y transacciones, y que, a partir de la nueva norma N-TN-0024, del 11 de julio de 2024, ajustaría sus prácticas a las disposiciones sobre conciliaciones bancarias. 

Inventarios sin sistema propio y registros en revisión 

En inventarios, el órgano de control señaló que, durante el período auditado, el ministerio no tenía manuales de políticas y procedimientos para administrar y controlar esos bienes. La institución respondió que el manual fue concluido en 2024 y que el procedimiento fue implementado mediante el oficio MINC/DAS/00127/2024, de fecha 14 de agosto de 2024. 

La respuesta también reconoce que el ministerio no cuenta actualmente con un software de inventario. Según el documento, el sistema SIAFMINC solo servía para solicitudes de requerimientos y luego fue descontinuado. Desde septiembre de 2024, el registro se realiza en una plantilla de Excel alojada en OneDrive, mientras el área de tecnología desarrolla una nueva herramienta. La institución agregó que remitió evidencias mediante el oficio MINC/DAS/00172/2024, del 22 de octubre de 2024. 

Sobre la toma física de inventario, la Contraloría observó que no existía un proceso formal semestral. Cultura respondió que comenzó a trabajar ese levantamiento a partir del cierre presupuestario de 2023, luego de una solicitud de la Cámara de Cuentas contenida en el documento No. 010804/2023, del 5 de diciembre de 2023. La entidad indicó que desde la implementación del procedimiento realiza el proceso de forma mensual y que remitió evidencias mediante el oficio MINC/DAS/00069/2024, del 13 de mayo de 2024. 

Activos fijos, diferencias contables y bienes no localizados 

En activos fijos, el ministerio sostuvo que cuenta con un auxiliar actualizado que se alimenta con los bienes incorporados desde almacén y que contiene etiquetas, descripción, ubicación, departamento, cuenta objetal y comentarios. También dijo disponer de un auxiliar generado desde el SIAB con el valor de los activos. 

En ese mismo renglón, la auditoría detectó una diferencia de RD$ 55,603,601.71 entre el valor neto de propiedad, planta y equipo reflejado en los estados financieros y los registros del Sistema Integrado de Administración de Bienes. Cultura contestó que se encuentra en proceso de verificar las diferencias por partidas presupuestarias y de buscar los soportes contables correspondientes. 

Otro punto discutido fue el registro de mobiliario y equipos en el SIAB. La Contraloría calculó adquisiciones por RD$ 89,419,705.27 y adiciones registradas por RD$41,652,684.95, lo que arrojaba una diferencia de RD$ 47,767,020.32. El Ministerio de Cultura objetó esa base de cálculo y sostuvo que parte del monto citado correspondía al total del ejercicio 2021, no al período auditado completo. Según su réplica, el monto correcto para el tramo revisado era RD$ 69,680,746.98; frente a los RD$ 41,652,684.95 registrados en el SIAB, la diferencia sería de RD$ 28,028,062.03. 

El informe también mencionó 60 registros de licencias de Microsoft 365 dentro del SIAB. La réplica del ministerio sostuvo que esas licencias fueron reclasificadas el 14 de abril de 2023, en cumplimiento de la circular 02/22 de la Dirección General de Contabilidad Gubernamental. 

Sobre la toma física de bienes, Cultura indicó que inició la actualización del inventario en marzo de 2022, levantó las dependencias del Ministerio de Cultura y concluyó el proceso en noviembre de 2023. Según la institución, el inventario quedó actualizado al cierre de ese ejercicio, tras un levantamiento que duró 20 meses. 

El inventario físico de bienes también generó observaciones. La auditoría identificó 36 activos, equivalentes al 30 % de la muestra, con códigos que no coincidían entre el SIAB y las etiquetas institucionales. También registró 37 activos no identificados, el 31 % de la muestra, entre ellos laptops, tabletas, escáneres y estaciones de trabajo. Cultura respondió que 25 estaciones de trabajo se encontraban en uso en el salón operativo, mientras que sobre tabletas, escáneres y laptops compradas en 2020 y 2021 indicó que no tenía rastro en el Departamento de Tecnología ni en el levantamiento de activos fijos. 

La auditoría citó además una tableta Samsung Galaxy, código 15022, asignada al Viceministerio de Creatividad y Formación Artística, que no fue localizada durante la inspección física. La institución respondió que Activos Fijos y Tecnología daban seguimiento al área asignada y mencionó una comunicación del 1 de noviembre de 2024, bajo el oficio DF-0057/2024. 

Otro hallazgo apuntó a 33 activos, equivalentes al 27 % de la muestra, cuya ubicación no coincidía entre el SIAB y el Departamento de Activos Fijos. Cultura respondió que creó controles de traslado para que áreas como Tecnología, Servicios Generales e Infraestructura reporten los movimientos y permitan actualizar la ubicación de los bienes. 

En cuanto a la flotilla, Cultura informó que posee 29 vehículos, de los cuales 19 están debidamente documentados. Los otros 10 corresponden a años anteriores y, según la respuesta, no tienen un historial detallado disponible. La institución atribuyó parte de las diferencias con la DGII a vehículos descargados que todavía figuran a nombre del ministerio. 

Compras y recursos humanos: pendientes y descargos 

La auditoría incluyó una observación por fraccionamiento en procesos de compras realizados durante 2022 bajo la modalidad de compras por debajo del umbral. En la comunicación principal de respuesta, el Ministerio de Cultura no consignó montos específicos para esos procesos ni desarrolló una explicación amplia del hallazgo; se limitó a remitir a documentos adjuntos, por lo que el reportaje mantiene ese punto como una observación pendiente de mayor soporte documental. 

En recursos humanos, la Contraloría señaló que durante el período auditado no había un sistema de asistencia implementado. Cultura explicó que el equipo anterior se dañó después del Covid-19 y que un nuevo sistema fue instalado en enero de 2024 en las dos puertas de acceso a la sede institucional. 

El informe también cuestionó nóminas eventuales, temporales y de suplencia por RD$58,233,700.04 que no habían sido publicadas en el portal de transparencia. El ministerio respondió que fueron colgadas las nóminas temporales de julio, agosto, septiembre, octubre y noviembre de 2022, así como las suplencias de enero y junio de 2023. Sobre la nómina eventual, sostuvo que la Resolución DIGEIG No. 002-2021 solo exige publicar la nómina de servidores públicos. 

En la muestra de 75 expedientes de empleados fijos y contratados, la auditoría encontró documentación incompleta. Cultura indicó que ha completado más del 70 % de esos expedientes y que espera documentos del 30 % restante. 

La respuesta también se refiere al caso de Andrés Manuel Blanco Díaz, quien no fue localizado durante una verificación física a 105 colaboradores. El ministerio sostuvo que, al momento de su contratación, se estableció que trabajaría de manera remota en el Viceministerio de Identidad y Ciudadanía. 

La auditoría también señaló la ausencia de políticas o procedimientos sobre las comunidades dominicanas en el exterior. Cultura respondió que cuenta con un procedimiento de reposición y liquidación del Comisionado Dominicano de Cultura en los Estados Unidos, identificado como DF-16.0-PR-033, y que se encuentra en revisión para adecuarlo a la Dirección de Cultura Dominicana en el Exterior, creada mediante el decreto 532-22. 

Según la respuesta, esa actualización incluye la revisión del procedimiento, su alineación con las normas del Ministerio de Administración Pública y del Sistema Nacional de Control Interno, así como la definición de mecanismos para supervisar recursos y actividades culturales fuera del país. 

Una corrección sujeta a verificación 

El conjunto de respuestas muestra una institución que no rechaza todos los hallazgos, pero tampoco los asume de la misma manera. En algunos puntos ofrece cifras distintas de las usadas por la auditoría; en otros informa medidas ya adoptadas, y en varios reconoce procesos abiertos, documentos en revisión o registros que aún requieren validación. 

La Contraloría puso el foco en debilidades administrativas que requieren comprobaciones posteriores: cierre efectivo de cuentas inactivas, registros corregidos, bienes ubicados, conciliaciones realizadas, nóminas publicadas, expedientes completados y procedimientos formalizados. La respuesta del Ministerio de Cultura deja esas acciones planteadas como ruta de corrección, pero su cumplimiento dependerá de evidencias verificables y de seguimiento institucional. 

Julián P. Herrera

Periodista

Periodista. Reportero de Acento.com.do

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