El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) realizó un ejercicio de simulación de emergencia ante un terremoto de magnitud 7.5 y posterior tsunami, con el objetivo de evaluar la capacidad de respuesta de las instituciones nacionales y los mecanismos de coordinación que integran el organismo y fortalecer los mecanismos de coordinación ante posibles desastres naturales en República Dominicana.
Durante la jornada, los organismos participantes trabajaron desde distintas mesas sectoriales, entre ellas infraestructura, albergues y refugios, para coordinar las acciones de respuesta.
Carlos Alberto Mora, miembro de la Defensa Civil, explicó que el proceso contempla dos fases: una primera intervención con los organismos nacionales y otra que permite gestionar el apoyo de equipos internacionales.
Mora indicó que, cuando las capacidades locales resulten insuficientes, se activa un procedimiento institucional que involucra a la Presidencia de la República y al Ministerio de Relaciones Exteriores.
A través de este mecanismo se formalizaría la solicitud de asistencia a otros países para reforzar las labores de emergencia.
El escenario planteado durante el simulacro contempla un sismo originado en la Trinchera de los Muertos, con una magnitud de 7.5 y afectaciones en más del 90 % de la isla, según las condiciones establecidas para el ejercicio.
El Distrito Nacional fue identificado como la zona de mayor concentración de daños, por lo que se establecieron sectores específicos para desarrollar las operaciones de búsqueda y rescate.
Entre los puntos de intervención se encuentran la Universidad Adventista Dominicana, sectores próximos a Cristo Rey y un centro comercial ubicado en la Ciudad Colonial. En estas áreas, los equipos fueron distribuidos para localizar personas atrapadas, identificar víctimas mortales y establecer la cantidad de desaparecidos, cuyos datos se determinarían conforme avanzaran las operaciones.
"Ningún país está completamente preparado para una catástrofe de esta magnitud"
Al ser consultado sobre si República Dominicana cuenta con las condiciones necesarias para enfrentar un terremoto de estas características, Carlos Alberto Mora sostuvo que ningún Estado puede considerarse completamente preparado ante un desastre de semejante dimensión, independientemente de su nivel de desarrollo.
"Ningún país del mundo, por más desarrollado que sea, está preparado para poder enfrentar un evento de esta índole", expresó el integrante de la Defensa Civil, al explicar que una emergencia puede desencadenar otras situaciones que superen las capacidades inicialmente disponibles. Por esa razón, consideró fundamental fortalecer la cooperación internacional y mantener actualizados los mecanismos de respuesta.
Por otra parte, desde el Centro de Operaciones de Emergencias se explicó que también se desarrolla un proceso de coordinación para el eventual recibimiento de Equipos Médicos de Emergencia (EMT), conformados por profesionales de la salud y personal técnico. Un representante identificado como Jorge Kerlin Libraro señaló que existen ofrecimientos de 14 países, entre ellos Brasil, Japón, Suiza, España y Barbados, cuyos equipos se clasifican en tres categorías, de acuerdo con los requerimientos de la Organización Mundial de la Salud.
Libraro explicó que estas unidades cuentan con condiciones de autosuficiencia, como suministro de energía, agua, equipos especializados y personal capacitado para brindar atención médica. "Tenemos la preparación. Por eso estamos ejercitando hoy", afirmó, al señalar que el simulacro permite identificar oportunidades de mejora y fortalecer la capacidad de respuesta ante posibles emergencias.
Un rescate con una víctima sobreviviente en la Ciudad Colonial
Como parte de los resultados operativos, Ricardo Sánchez, soldado de la Defensa Civil, relató la intervención de un equipo USAR-MED en una edificación de la Ciudad Colonial, identificada dentro del área de trabajo asignada. Según explicó, al llegar al lugar escucharon voces provenientes de la estructura y activaron el sistema de comando de incidentes para organizar las labores de rescate.
"Pudimos rescatar a una persona con vida y las demás siguen haciendo labores de búsqueda sin rescate", manifestó Sánchez al describir el resultado de la operación.
El ejercicio permitió poner a prueba la coordinación entre los equipos, los procedimientos de intervención y la capacidad de localizar sobrevivientes en estructuras afectadas por un terremoto para comprobar los mecanismos en caso de emergencias nacionales..
Experiencias de otros países como referencia
La actividad se desarrolló en el Salón de Operaciones, espacio donde las entidades trabajan de manera conjunta durante situaciones de emergencia.
Durante la presentación, el subdirector del COE, José Luis Germán, explicó que el ejercicio de mesa contempla tres escenarios: un terremoto que provoca un tsunami, un segundo evento de tsunami y un nuevo sismo de mayor magnitud en la escala de Richter.
A partir de estas situaciones, las instituciones participantes deben activar y revisar sus planes de contingencia, identificar debilidades y actualizar los protocolos de actuación.
El representante del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en República Dominicana, Alex Robayo, destacó que el ejercicio busca fortalecer las capacidades de respuesta del Gobierno y mejorar la articulación entre las instituciones. Durante su intervención, señaló que las experiencias de otros países deben servir de referencia para la preparación ante estos fenómenos.
"Algo que hemos aprendido de los eventos en Colombia, Venezuela y Panamá es que nadie está preparado 100 % y eso tenemos que tenerlo muy claro".
Robayo señaló que, a diferencia de los huracanes y las tormentas, los terremotos son fenómenos impredecibles, debido a que no es posible determinar cuándo ocurrirán, cuál será su intensidad ni dónde se producirá su impacto.
Por esa razón, consideró fundamental desarrollar ejercicios que permitan integrar a todos los organismos de respuesta y establecer mecanismos de coordinación más eficientes para proteger vidas humanas.
De acuerdo con los protocolos y documentos oficiales del COE, la respuesta ante un terremoto contempla la activación del organismo, la coordinación de los sectores de intervención, la evaluación de daños y necesidades, así como el despliegue de equipos especializados de búsqueda y rescate.
Los procedimientos también establecen mecanismos de comunicación ante una posible alerta de tsunami, con la participación de las entidades responsables del monitoreo sísmico y oceánico.
Durante la jornada también se contempla la participación de la Unidad de Coordinación de Búsqueda y Rescate en Estructuras Colapsadas (USAR), cuyos equipos tienen la responsabilidad de intervenir en edificaciones afectadas por movimientos telúricos.
La actividad cuenta con el acompañamiento del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas y el respaldo financiero de la Embajada de Estados Unidos. Germán explicó que los resultados del ejercicio permitirán identificar las brechas existentes y contribuir a la actualización del Plan Nacional de Contingencia para Terremotos, con miras a mejorar la preparación y respuesta del país ante este tipo de desastres.
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