La Sociedad Dominicana de Oncología Médica (Sodom) expresó preocupación por prácticas administrativas y programas de acompañamiento a pacientes con cáncer que, según plantea, podrían afectar la continuidad de los tratamientos, la autonomía del médico tratante, la libre elección del paciente y la confidencialidad de sus datos clínicos.
La organización sostuvo que las decisiones sobre tratamientos oncológicos deben permanecer bajo responsabilidad del especialista y no estar condicionadas por mecanismos administrativos o comerciales. Advirtió especialmente sobre el manejo de terapias orales de alto costo, que requieren seguimiento médico, evaluación de interacciones, vigilancia de efectos adversos, ajustes de dosis y control de la adherencia, además de la prescripción inicial.
Sodom también cuestionó el eventual intercambio de información identificable de pacientes con cáncer con farmacéuticas, gestores externos, proveedores logísticos o programas de soporte sin autorización expresa del paciente. Entre los datos que considera especialmente sensibles menciona diagnósticos, historiales clínicos, medicamentos prescritos, números de cédula, teléfonos, direcciones y centros donde reciben atención.
La entidad pidió a las autoridades investigar cualquier transferencia de datos sin consentimiento y evitar que los pacientes sean contactados directamente mediante llamadas, mensajes o visitas cuando estos contactos se originen en información clínica obtenida por vías administrativas. Según Sodom, esas prácticas podrían afectar la privacidad y la relación entre el paciente y su médico, además de generar riesgos de direccionamiento comercial.
Otro de los puntos planteados por los oncólogos es la concentración en la distribución y dispensación de medicamentos. La sociedad considera que eventuales prácticas de exclusividad, restricciones de proveedores, direccionamiento obligatorio o abuso de posición dominante podrían limitar las alternativas disponibles y retrasar tratamientos, particularmente en medicamentos de alto costo y uso tiempo-sensible.
Sodom pidió a la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril), al Consejo Nacional de Seguridad Social, al Ministerio de Salud Pública, a Pro-Competencia y a otras autoridades establecer controles para diferenciar las funciones de aseguramiento y gestión de cobertura de la prescripción y seguimiento clínico de los pacientes.
También reclamó mecanismos más ágiles para la cobertura de medicamentos y procedimientos oncológicos, protección de la libre elección del paciente y reconocimiento del seguimiento médico que requieren las terapias orales, además de una mayor vigilancia sobre posibles conflictos de interés en la gestión, distribución y provisión de medicamentos.
La sociedad sostuvo que sus planteamientos no buscan preservar privilegios de los especialistas, sino proteger la seguridad, autonomía y continuidad de los pacientes. En ese sentido, propuso un diálogo entre autoridades, sociedades médicas, aseguradoras, prestadores, organizaciones de pacientes y empresas farmacéuticas para revisar los mecanismos mediante los cuales se administran y canalizan actualmente los tratamientos oncológicos.
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