La violencia continúa siendo una de las principales amenazas para el bienestar infantil. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), uno de cada dos niños y adolescentes de entre 2 y 17 años experimenta algún tipo de violencia cada año. En América Latina esta cifra alcanza el 58 %, mientras que en América del Norte asciende al 61 %, incluyendo abuso físico, sexual y emocional.
En República Dominicana, la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (Enhogar), elaborada por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), evidencia que la disciplina violenta sigue siendo una práctica común en los hogares con niños y niñas de 1 a 14 años.
Los resultados de Enhogar muestran que el 54.9 % de los menores fue disciplinado mediante algún método violento, mientras que el 45.1 % no experimentó este tipo de prácticas.
Asimismo, el informe de la ONE revela que el 37.9 % de los niños y niñas recibió algún tipo de castigo físico, mientras que un 2.5 % fue sometido a castigos físicos severos. En contraste, el 59.6 % no recibió castigo físico.
En cuanto a la violencia verbal, el 43 % de los menores fue víctima de agresión psicológica, mientras que el 57 % no reportó este tipo de disciplina.
La encuesta también indica que únicamente el 31.2 % de los niños recibió exclusivamente métodos de disciplina no violentos, lo que refleja que la mayoría estuvo expuesta a alguna forma de violencia como mecanismo de corrección.
- Solo 3 de cada 10 niños (31.2 %) fueron disciplinados sin recurrir a ningún método violento.
Cinco datos sobre la disciplina infantil en República Dominicana
Para el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), estas prácticas siguen representando uno de los principales desafíos para el bienestar y el desarrollo integral de la niñez.
La organización advierte que la violencia en la crianza no siempre deja marcas visibles. Además del castigo físico, los gritos, las amenazas y las humillaciones pueden afectar la autoestima, la sensación de seguridad y el desarrollo emocional de niños y niñas.
- 54.9 % de los niños y niñas de 1 a 14 años recibió algún método violento de disciplina.
- 37.9 % experimentó algún tipo de castigo físico, mientras que 2.5 % sufrió castigo físico severo.
- 43 % fue víctima de agresión psicológica, como gritos, insultos o humillaciones.
- Solo 31.2 % de los niños recibió exclusivamente métodos de disciplina no violentos.
- 12.1 % de las madres o personas cuidadoras considera que los niños necesitan ser castigados físicamente como parte de su crianza.
Violencia por edad
Por grupos de edad, el 36.4 % de los niños de entre 1 y 2 años fue disciplinado mediante castigos físicos durante el mes previo a la encuesta. Entre los menores de 3 y 4 años, la proporción aumentó a 49.5 %.
En el grupo de 5 a 9 años, el 57.9 % fue disciplinado mediante algún método violento, mientras que más del 44 % de los niños y adolescentes de entre 5 y 14 años sufrió agresión psicológica.
El estudio también refleja que el 12.1 % de las madres o tutores considera que los niños necesitan ser castigados físicamente como parte de su crianza.
La ONE define el castigo físico como acciones que incluyen sacudir al niño, golpearlo con la mano o con objetos, dar bofetadas o palmadas, así como pegarle repetidamente. El castigo físico severo comprende golpes en la cara, la cabeza o las orejas, además de agresiones fuertes y reiteradas.
Por su parte, la agresión psicológica comprende conductas como gritar, levantar la voz o utilizar insultos y calificativos ofensivos hacia el niño o la niña. La disciplina violenta engloba tanto el castigo físico como la agresión psicológica.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la exposición prolongada a la violencia durante la infancia puede provocar estrés tóxico, una condición que altera el desarrollo y la arquitectura del cerebro en etapas tempranas, con consecuencias que pueden extenderse hasta la vida adulta.
- Dificultades para regular las emociones.
- Problemas de memoria.
- Limitaciones en la capacidad de aprendizaje.
- Mayor riesgo de padecer trastornos de salud mental.
A nivel mundial, la OMS estima que el 40 % de los niños expuestos a violencia presenta afectaciones en su salud mental; el 35 % desarrolla conductas agresivas; el 30 % registra bajo rendimiento académico y el 25 % experimenta deterioro en sus relaciones sociales.
Noticias relacionadas
Compartir esta nota