Según el informe anual que Reporteros Sin Fronteras (RSF) publicó este jueves 30 de abril y que incluye 180 países, la libertad de prensa en el mundo atraviesa una crisis profunda. El mapa de riesgos en las Américas se ha reconfigurado: territorios que solían ser referencia de relativa seguridad para el ejercicio del periodismo se han convertido en espacios donde se informa bajo amenaza.
Elena García, vocera de RSF, resume el panorama regional con una advertencia contundente: “Desde el 2022, el continente americano desciende 14 puntos. Esto es una tendencia bastante alarmante para Reporteros Sin Fronteras”.
Durante años, Venezuela (160), Nicaragua (172), Cuba (165) o México (122) fueron sinónimo de alerta para el gremio periodístico. Hoy, RSF advierte que a esa lista se suman Estados que hasta hace poco no aparecían como motivo de preocupación.
La inquietud comienza en Estados Unidos, en la posición 64, donde la relación del gobierno de Donald Trump con la prensa marcó un punto de inflexión. La vocera recuerda las “numerosas frases denigrantes hacia periodistas y especialmente hacia periodistas mujeres".
También "han impedido a agencias internacionalmente conocidas como Associated Press acreditarse para asistir a los briefings de prensa de la Casa Blanca”. En paralelo, se debilitaron estructuras de medios públicos y se reforzó un clima de deslegitimación hacia el oficio periodístico.
Un reportero vivió incluso en carne y hueso la política migratoria de Trump: el salvadoreño Mario Guevara, detenido y posteriormente deportado.
En América Latina, la violencia contra la prensa tiene múltiples rostros. RSF insiste en que no se trata solo de agresiones criminales, sino también de discursos oficiales que estigmatizan a los periodistas y de decisiones políticas que golpean el ecosistema mediático en países donde los gobiernos se ha vuelto seguidores del modelo Trump.
Argentina (puesto 98/180) ha perdido once posiciones en la clasificación global. García vincula esta caída a “una retórica agresiva y violenta hacia los periodistas y al cierre de la agencia de prensa Télam por decisión del gobierno de Javier Milei”, una medida que considera simbólica del retroceso en la protección de la información pública.
El Salvador figura también entre los países que retroceden. La figura de Nayib Bukele, descrito por RSF como uno de los líderes que adoptan estrategias comunicacionales similares a las de Trump, coloca al país en posición 143 sobre 180.
Ecuador, por su parte, protagoniza la caída más abrupta de la región en el ranking de RSF, con un desplome de 31 posiciones, llegando al puesto 125. El asesinato de los periodistas Darwin Baque y Patricio Aguilar simboliza hasta qué punto la violencia se ha naturalizado como herramienta de silenciamiento.
“El caso de Ecuador es representativo de una tendencia que vemos en toda América Latina: el aumento de la violencia perpetrada por el crimen organizado y por fuerzas políticas, con injerencias cada vez mayores en los medios”, explica la vocera.
A este mapa se suma Perú (144), que entra en una zona de riesgo extremo para la libertad de prensa. García recuerda que “se recrudece la violencia y se registran cuatro asesinatos de periodistas en 2025, lo que ha afectado, por supuesto, a la plaza de Perú en la clasificación, que pierde 14 posiciones con respecto al año pasado”. Para RSF, es “otro ejemplo de la violencia a la que se tienen que enfrentar los periodistas en América Latina para poder seguir ejerciendo su trabajo”.
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