TotalEnergies anunció este miércoles beneficios netos de 5.800 millones de dólares en el primer trimestre del año (4.960 millones de euros), lo que representa un aumento del 51 % respecto del mismo período del año anterior. La mayor petrolera francesa recompensó a sus accionistas con un dividendo un 5,9 % superior al de trimestres previos.
El conjunto de la izquierda reaccionó con indignación ante estos resultados extraordinarios, recordando que ya en 2022, tras la invasión rusa de Ucrania, la compañía había registrado ganancias récord. En este contexto, el Partido Socialista presentó una propuesta de ley para gravar este tipo de "superganancias".
Estas ganancias excepcionales, obtenidas por TotalEnergies a raíz de la guerra en Medio Oriente, han reactivado en Francia la discusión política sobre la conveniencia de imponer un impuesto específico. La iniciativa es impulsada por la izquierda, a través de un proyecto de ley presentado por los socialistas, mientras que el gobierno se muestra más inclinado a permitir que el gigante de los hidrocarburos "redistribuya" estos recursos como considere conveniente.
La iniciativa apunta a las empresas con una facturación superior a los 750 millones de euros, según explicó su líder, Olivier Faure, en declaraciones a la emisora RTL. El diputado socialista Boris Vallaud detalló que estas superganancias se calcularían como un excedente del 20 % sobre el promedio de resultados de los últimos tres años y estarían sujetas a un impuesto de entre el 20 % y el 40 %. De aplicarse, el Estado podría recaudar alrededor de 2.000 millones de euros.
Aunque TotalEnergies sostiene que la mayor parte de estos beneficios se generan fuera de Francia, Vallaud precisó que el impuesto debería aplicarse sobre los resultados globales de la compañía.
"Instrumento de soberanía"
Por el momento, y en un contexto presupuestario restrictivo, el primer ministro Sébastien Lecornu no contempla la creación de un impuesto específico para las empresas petroleras. Lecornu se limitó a señalar que no tiene una "objeción de principio" a una eventual tributación a nivel europeo.
"No nos cerramos a ninguna opción", reiteró la portavoz del gobierno, Maud Bregeon, en el canal privado TF1. Sin embargo, insistió en que, si bien "nadie debería obtener beneficios indebidos a costa de una crisis", contar con una petrolera nacional como TotalEnergies constituye también un "instrumento de soberanía".
El Ejecutivo, por tanto, muestra una confianza cautelosa en que la empresa redistribuya parte de estas ganancias extraordinarias en beneficio de los consumidores. "Es necesario que TotalEnergies se posicione de una forma u otra sobre cómo redistribuir", afirmó Lecornu ante el Senado.
La compañía respondió que ya está contribuyendo mediante el tope a los precios del combustible en sus estaciones de servicio. "Así es como redistribuimos nuestras ganancias", indicó en un comunicado a la AFP. TotalEnergies agregó que prevé mantener este mecanismo, aunque sin precisar hasta cuándo se prolongará.
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