Por Raphaël Delvolve
Con solo cuatro artículos destinados a reforzar la represión del antisemitismo en Francia, el texto amplía los criterios para el enjuiciamiento. En particular, endurece las sanciones por apología del terrorismo: por ejemplo, prohíbe presentar los atentados como "actos de resistencia". También crea un nuevo delito: la incitación pública a la destrucción de un Estado reconocido por la República Francesa.
Su autora es la diputada Caroline Yadan (Ensemble pour la République, afín al partido oficialista Renaissance), elegida por los franceses en el extranjero y residente, entre otros lugares, en Israel. "El antisemitismo sigue mutando, por lo que nos corresponde a nosotros, los legisladores, adaptarnos", afirma.
Un contexto particularmente tenso
Tras los atentados del 7 de octubre de 2023 y el estallido de la guerra en Gaza, los actos antisemitas en Francia han aumentado considerablemente. La clase política está profundamente dividida: en la derecha se destaca el derecho de Israel a defenderse, mientras que en la izquierda el apoyo a la causa palestina es mucho más marcado.
Esta propuesta de ley parece, por lo tanto, muy divisiva y debería cristalizar las tensiones en el hemiciclo.
Fuerte oposición en la izquierda
En un ambiente ya de por sí tenso, el partido de extrema izquierda La Francia Insumisa (LFI) —que se posiciona a la vanguardia de la causa palestina— ha lanzado una amplia campaña de denuncia del texto. El partido difunde activamente una petición en línea que ha recogido más de 700.000 firmas. La diputada Danièle Obono se ha pronunciado al respecto: "La ley Yadan está muy orientada a defender al Estado de Israel y a criminalizar toda oposición a los crímenes que se están cometiendo en este momento en Gaza y en Cisjordania", sostiene.
Para LFI, pero también para los ecologistas y los comunistas, este texto está "sesgado" y atenta contra las libertades. Están preparando una obstrucción parlamentaria. Varios juristas también han alertado sobre los riesgos de vulneración de la libertad de expresión.
Caroline Yadan ha reelaborado su texto para tener en cuenta parte de las críticas. Durante los debates contará con el apoyo de la ministra Aurore Bergé: "Invito a todas y todos los que han firmado la petición a leer el texto de la propuesta de ley. Nunca aparece la palabra 'Israel'", explica.
Divisiones que afectan a todos los bandos
Las reservas no provienen solo de la izquierda. Entre los macronistas, se reconoce extraoficialmente que "está mal planteado". En Los Republicanos (conservadores), un cofirmante del texto se muestra muy ambivalente, "teniendo en cuenta el contexto: la guerra en el Líbano, el restablecimiento de la pena de muerte en Israel".
En la izquierda, Jérôme Guedj es uno de los pocos representantes electos que apoya el texto, aunque no se siente del todo cómodo.
Incluso en la extrema derecha se han expresado reservas: Marine Le Pen se ha preguntado recientemente sobre la conveniencia de debatir el texto en este preciso momento.
El texto se mantiene
La autora, Caroline Yadan, insiste en que el debate se lleve a cabo: "¿Qué estamos esperando? ¿Un nuevo atentado? ¿Un nuevo asesinato? Y entonces diremos: 'ah, este es el momento adecuado'".
También hay razones políticas: ante el malestar, el Gobierno podría retirar el texto.
Sin embargo, la propuesta de ley de Yadan se encuentra al final de la agenda. Si los debates se calientan y se prolongan, la votación podría posponerse hasta después de las vacaciones parlamentarias, que comienzan el viernes 17 de abril a medianoche. Sin duda, eso les vendría bien a muchos diputados.
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