Durante décadas, la televisión, la radio y los periódicos fueron los protagonistas de la pauta informativa. Hoy, para millones de jóvenes, las noticias aparecen entre videos de entretenimiento, tendencias virales y recomendaciones personalizadas en plataformas como TikTok e Instagram.
Así lo establece el Digital News Report 2025 (Reporte de Noticias Digitales 2025), elaborado por el Reuters Institute for the Study of Journalism. Este reporte revela que las redes sociales y las plataformas de video se han convertido en la principal fuente de noticias para los usuarios más jóvenes, desplazando progresivamente a los medios tradicionales como punto de entrada a la actualidad.
Según el informe, el 44 % de las personas entre 18 y 24 años afirma que las redes sociales y plataformas de video son su principal fuente de noticias. La cifra refleja un cambio en la manera en que las nuevas generaciones consumen información y en cómo se relacionan con los acontecimientos que impactan la vida pública.
Este fenómeno coincide con el crecimiento de las propias plataformas. TikTok informó que superó los 1,000 millones de usuarios activos mensuales a nivel mundial, mientras que Instagram alcanzó los 3,000 millones de usuarios activos mensuales, de acuerdo con cifras divulgadas por Meta.
Más que aplicaciones de entretenimiento, ambas plataformas se han convertido en poderosos distribuidores de información capaces de influir en lo que millones de personas ven, comparten y comentan cada día.
Ahora las noticias son en formato vertical
Dentro de las principales diferencias entre el consumo tradicional de noticias y el que ocurre en redes sociales es que los usuarios ya no necesariamente buscan información de manera activa, sino que estas llegan de forma inesperada.
Reuters señala que cada vez más jóvenes se encuentran con las noticias mientras utilizan las plataformas para otros fines. Un video de actualidad puede aparecer entre recetas de cocina, contenido humorístico o recomendaciones de moda, generando una experiencia informativa fragmentada y determinada en gran medida por los algoritmos.
Y justo el éxito de TikTok e Instagram radica precisamente en su capacidad para adaptar el contenido a los intereses de cada usuario. Sin embargo, esta misma característica ha despertado preocupaciones entre investigadores y especialistas en comunicación.
A diferencia de los medios periodísticos, donde existe un proceso editorial para verificar y contextualizar la información, las redes sociales permiten que cualquier usuario publique contenido con potencial de alcanzar a miles o incluso millones de personas en cuestión de horas.

El auge de los "Influencers de noticias"
El informe de Reuters también documenta el crecimiento de los llamados "news influencers" o creadores de contenido que comentan, explican o interpretan acontecimientos de actualidad para sus audiencias.
Estas figuras han ganado terreno entre los usuarios más jóvenes gracias a formatos más cercanos, lenguajes menos formales y contenidos diseñados para captar la atención en pocos segundos.
No obstante, el crecimiento de estos nuevos intermediarios expone interrogantes sobre la calidad de la información que circula en las plataformas. Mientras algunos creadores producen contenido basado en datos verificables, otros difunden opiniones, interpretaciones o afirmaciones sin evidencias claras.
El informe advierte, además, que influencers, políticos y otras personalidades digitales son vistos simultáneamente como fuentes de información y como posibles fuentes de desinformación, una dualidad que muestra la complejidad del ecosistema digital actual.
El desafío de distinguir entre información y desinformación
La preocupación por la desinformación no es nueva, pero adquiere una dimensión diferente en plataformas donde la velocidad suele imponerse sobre la verificación.
Los algoritmos premian los contenidos capaces de generar interacción, ya sea mediante comentarios, compartidos o reacciones. Como resultado, publicaciones llamativas, polémicas o emocionales pueden alcanzar una amplia difusión independientemente de su nivel de precisión: una dinámica que ha generado debates sobre la visibilidad de contenidos engañosos y la exposición a distintas perspectivas.
Esto no significa que TikTok e Instagram sean plataformas de desinformación per sé. Sin embargo, expertos y organismos internacionales han advertido que el diseño de estos entornos digitales puede facilitar la circulación de contenidos engañosos cuando los usuarios no verifican las fuentes o consumen información únicamente a través de fragmentos de video. Y, según Reuters, los jóvenes son el grupo que más depende de las plataformas sociales para mantenerse informado.
El reto de la alfabetización digital
Ante este escenario, organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) han insistido en la importancia de fortalecer la alfabetización mediática e informacional, entendida como la capacidad de acceder, analizar y evaluar críticamente los contenidos que circulan en internet.
La recomendación es simple, aunque cada vez más necesaria: verificar la fuente original, contrastar la información con medios confiables y desconfiar de publicaciones que apelan únicamente a las emociones o presentan afirmaciones extraordinarias sin evidencia.
Mientras TikTok e Instagram continúan expandiendo su influencia, la discusión ya no gira únicamente en torno a dónde se informan los jóvenes, sino también a la calidad de la información que consumen.
Los datos muestran que las redes sociales se han convertido en una de las principales puertas de entrada a las noticias, pero ahora es necesario evitar que esa misma puerta se convierta también en una vía de acceso a la desinformación.

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