El expresidente Leonel Fernández rechazó que tenga una alta tasa de rechazo político y aseguró que esa percepción no se corresponde con la realidad, al participar en el Foro Iberoamericano Funglode 2026, donde fue cuestionado sobre su permanencia en la vida pública, su nivel de aceptación electoral y la responsabilidad de sus gestiones frente a problemas estructurales del país.
Fernández afirmó que la política es dinámica y cambiante, y sostuvo que salió de la Presidencia de la República en 2012 con un 74 % de aprobación, dato que, según dijo, puede ser constatado. A partir de esa afirmación, cuestionó que se pretenda construir la idea de que, años después de haber dejado el Gobierno, existe una tasa de rechazo superior a la que realmente tendría.
“Lo primero es que el tema de tasa de rechazo es un mito. La política es muy dinámica y muy cambiante. Yo salí de la Presidencia con un 74 % de aprobación. Lo pueden constatar, 74 %. ¿Cómo es posible que ya no estando en el Gobierno se produzca una tasa de rechazo? Porque alguien lo ha querido construir. Y como alguien lo ha querido construir, no se corresponde con la realidad”, expresó el exmandatario.
Fernández matiza el concepto de rechazo electoral
Durante el intercambio, Fernández no negó que pueda existir un sector que no simpatice con su figura política, pero rechazó la dimensión que, según dijo, algunos sectores intentan atribuirle a ese rechazo. El presidente de la Fuerza del Pueblo planteó que en una democracia toda candidatura tiene respaldo y oposición, por lo que el concepto de rechazo debe ser analizado dentro de una sociedad plural y políticamente dividida.
El exgobernante argumentó que, incluso cuando un candidato gana una elección con el 50 % más uno, existe otra parte de la sociedad que no votó por esa opción. A su juicio, eso no puede interpretarse automáticamente como una imposibilidad política, sino como parte natural de la competencia democrática, donde los liderazgos se construyen en medio de adhesiones, diferencias y disputas electorales.
“Si usted gana las elecciones con el 50 % más uno, los otros tienen un rechazo también. O sea, la sociedad está dividida. Se gana en la pluralidad”, sostuvo Fernández durante su intervención.
Reconoce tareas inconclusas, pero defiende sus gestiones
Al ser cuestionado sobre la responsabilidad que le correspondería por problemas acumulados durante décadas en República Dominicana, tomando en cuenta que ha gravitado en la vida política nacional y gobernó durante tres períodos, Fernández admitió que siempre quedan tareas pendientes, pero defendió que durante sus administraciones se avanzó en la solución de distintos problemas estructurales.
El expresidente señaló que los gobiernos no eliminan por completo todos los desafíos, sino que pueden avanzar o retroceder frente a ellos. En ese sentido, afirmó que durante sus gestiones hubo mejoras en áreas como el sector eléctrico, aunque reconoció que los problemas no quedaron completamente resueltos.
“Siempre hay tareas inconclusas del pasado y desafíos del futuro que se combinan. Yo pienso que durante mi gestión avanzamos en la solución de esos problemas. Pero si usted me dice quedaron resueltas completamente, no. No quedaron resueltas nunca. O se avanza o se retrocede”, manifestó.
Sector eléctrico vuelve al centro del debate
Fernández utilizó el sector eléctrico como ejemplo para defender el balance de sus gobiernos. Aseguró que durante su administración no se registraban apagones como problema generalizado y afirmó que el país aumentó su capacidad de generación energética. También sostuvo que, al salir del poder, las pérdidas en distribución rondaban el 27 %, mientras que actualmente, según expresó, estarían en 47 %.
El exmandatario también comparó el peso del subsidio eléctrico, al indicar que durante su gestión era de aproximadamente 500 millones de dólares, mientras que hoy, según afirmó, se aproxima a los 2,000 millones de dólares. Con esos datos, Fernández defendió la idea de que sus gobiernos dejaron avances en el sector y que algunas áreas habrían experimentado retrocesos posteriores.
“En el sector eléctrico, ¿se acabaron los apagones? No. No hubo apagones en mi Gobierno. Ahora, ¿avanzamos, mejoramos con respecto a lo que heredé? Sí. Aumentamos la capacidad de generación de energía en la República Dominicana. No hay problema con lo que tiene que ver con transmisión. Hay un tema de distribución que cuando salí era solo un 27 % en términos de pérdidas y hoy es un 47 %. De 500 millones de dólares de subsidio, hoy es casi 2,000 millones de dólares en subsidio al sector eléctrico”, dijo.
Un discurso de defensa ante cuestionamientos de largo plazo
Las declaraciones de Fernández se producen en un contexto de reactivación del debate político de cara a las elecciones de 2028, donde su figura vuelve a ocupar un lugar central dentro de la oposición. Como presidente de la Fuerza del Pueblo, el exmandatario enfrenta el desafío de sostener su liderazgo, ampliar su base electoral y responder a los señalamientos sobre su pasado gubernamental.
Su intervención en el foro dejó ver una estrategia discursiva enfocada en desmontar la idea de una alta tasa de rechazo, reivindicar los niveles de aprobación con los que asegura haber concluido su último mandato y contrastar los indicadores de sus gobiernos con la situación actual del país.
El intercambio también mostró uno de los principales retos de Fernández en el escenario político contemporáneo: convencer a nuevos votantes de que su experiencia representa capacidad de gestión y no simplemente retorno al pasado. En esa disputa, el expresidente busca colocar el debate en términos de avances, retrocesos y comparación de resultados, mientras sus críticos insisten en mirar las tareas inconclusas acumuladas durante sus períodos de gobierno.
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