La brevedad del presente título no me impide sentir ni expresar mi alegría. Sin embargo, debo admitir que este no era el título original. Tenía exactamente una semana, titulándolo “De vuelta al barrio”.

El día de Navidad decidí visitar, con mi esposa Elba, a varios amigos, en distintos barrios, para reencontrarme conmigo mismo. Y con ellos al mismo tiempo.

También visité a algunas personas a quienes no conocía personalmente. Sí, por referencia.

En este sentido, no quise llevarles algo que tenía en mis manos, sino una palabra de aliento que tenía, y aún tengo, alojada en el alma.

Quise sembrar una esperanza en el corazón de esas personas “igualitas” a las que me ofrecieron su mano amiga y piadosa cuando yo era, casi un sueño, estudiante de la UASD, la UASD de mil batallas.

Y es que el destino, y si usted quiere, cambie el término, pero a estas alturas de mi vida, a mí me da lo mismo, porque este siempre me ha marcado profundamente con el trabajo social que hago con la gente.

Desde el trabajo juvenil en mi provincia Barahona hasta la ODC; desde la Dirección General de Bienestar Estudiantil (en la UASD) hasta la Vicerrectoría de Extensión; desde Los Haitises hasta Loma Miranda.

Y es que nada me llena más el alma y me da tanta alegría que el trabajo con la gente.

Y cómo no agradecer el mensaje de Año Nuevo de parte de mis amigos académicos, empresarios, líderes políticos, religiosos, estudiantiles, familiares y personas humildes de la sociedad.

Nada me da más alegría que el cariño de la gente que me quiere. Para mí no hay fortuna más grande que el amor de mi pueblo. ¡Tenemos tantas cosas para ser felices!

Me permito citar, para finalizar este algebraico trabajo, un bello mensaje escrito por uno de los más prestigiosos y dignos ingenieros de nuestro querido país.

Cito:

“Salud y energía en este 2026 para lograr las transformaciones que usted persigue en este proyecto moral, innovador para modernizar nuestra alta Casa de Estudios. Pero sobre todo le bendiga y dé salud y sabiduría junto a su principal apoyo, la familia. ¡¡Bendiciones!!".

Rafael Nino Féliz

Educador

Nacido en El Cachón, Barahona. Graduado de Licenciado en Educación con mención en Filosofía y Letras en la Universidad Autónoma de Santo Domingo UASD. Se desempeñó como técnico de varios departamentos del Ministerio de Educación. Director de Organización de la Oficina de Desarrollo de la Comunidad (ODC). Director de la Dirección de Bienestar Estudiantil; Tesorero General y dos veces Vicerrector de Extensión. Actualmente docente en las cátedras de Teorías y Crítica de la Literatura y Letras Básicas. Ha publicado más de diez libro de poesía.

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