Después de la reunión realizada en Lucerna, Suiza, los Estados Unidos e Irán llegaron a un acuerdo de entendimiento para aprobar una hoja de ruta por 60 días a fin de ultimar los detalles de un acuerdo de paz definitivo.

El miércoles 24 de junio y como resultado del referido acuerdo, el petróleo bajaba a menos de 73 dólares el barril. Con los precios de los combustibles y la tasa de cambio vigente, el subsidio ya no sería necesario.

La semana pasada, con precio de 80 dólares el barril, el subsidio fue de unos 400 millones de pesos. Por derivada, con precio por debajo de 73 dólares, no es necesario más subsidios.

Pero mucha cautela y de ahí viene el ¿Y? No confío demasiado en esos acuerdos entre Estados Unidos e Irán. Son frágiles y sujetos al comportamiento de Netanyahu sobre el Líbano y del destino del famoso uranio enriquecido. Si Israel sigue bombardeando los suburbios de Beirut y atacando Gaza, todo puede explotar por los aires.

Tampoco confío en esas flexibilidades de Trump con Irán en un acuerdo que muchos califican de humillante. Además, sigue haciendo declaraciones incendiarias y provocativas.

Con la aprobación del Plan Anticrisis y la caída del petróleo, las finanzas públicas se relajan y se oxigenan, el déficit fiscal se mantendría dentro de las proyecciones originales, habría recursos para aumentar la inversión pública dinamizando la economía y, con la mejora en la calidad del gasto, como prometió el gobierno, el dinero público tendría un mayor efecto multiplicador en todos los estratos sociales.

No olvidemos que todo plan anticrisis en materia fiscal, aunque sea mínimo y de alcance limitado, sin afectar a los sectores más vulnerables, siempre tiende a provocar un aumento de la inflación momentáneo. Inflación que ya está en 5.35 % a mayo y puede subir ligeramente en junio para después volver a acercarse a su rango meta (1 %-4 %) si los combustibles mantienen su precio o siguen bajando gradualmente.

¿Hay posibilidad de que el petróleo llegue a los 70 dólares el barril y bajar el precio de los combustibles? Sí, aunque la demanda mundial aumentará rápidamente en aquellos países que casi han agotado sus reservas estratégicas petroleras para evitar una mayor escalada en los precios de los combustibles y la energía cuando el petróleo y el gas subían un 50 % y 70 %, respectivamente, al inicio de la guerra. Los casos de Europa, China y Japón son un buen ejemplo.

Mientras República Dominicana aumentó los precios de los combustibles en 15.5 % (gasolina premium) y nada a la energía, en los países de Europa, Asia y Estados Unidos los aumentos oscilan entre un 40 % y 60 %. El gas licuado, por ejemplo, llegó a nivel récord con aumento de hasta un 70 %.

También en la mayoría de los países latinoamericanos los aumentos de precios de los combustibles se trasladaron casi totalmente a los consumidores.

Un petróleo en caída libre no debe entusiasmarnos demasiado porque puede durar lo que dura una cucaracha en el gallinero. El gobierno debe mantenerse alerta y aprovechar este breve respiro, que ojalá dure suficiente tiempo.

José Lois Malkún

Economista

Economista dominicano. Trabajó como consultor de varios organismos internacionales, como el BID y el Banco Mundial. Fue director de la Comisión para la reforma del Sector Salud, Ministro de Finanzas y Gobernador del Banco Central, en el período 2003-2004.

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