La promulgación de la Ley 27-25 que declara a Peravia como Provincia Ecoturística constituye uno de los acontecimientos más trascendentales para el futuro de la provincia durante las últimas décadas. La declaratoria reconoce oficialmente el extraordinario patrimonio natural, histórico, cultural y paisajístico de Peravia, al tiempo que crea el Consejo de Desarrollo Ecoturístico y un fondo destinado a impulsar iniciativas vinculadas al desarrollo sostenible.
Sin embargo, la experiencia nacional demuestra que una ley, por sí sola, no transforma territorios. La historia reciente de numerosas provincias ecoturísticas dominicanas evidencia que las declaratorias representan oportunidades, pero no garantizan automáticamente inversiones, empleos, desarrollo local ni mejoras en la calidad de vida. Algunas provincias han logrado avances importantes; otras han visto cómo las expectativas iniciales se diluyen por falta de planificación, liderazgo institucional o coordinación entre los actores locales.
La gran pregunta para Peravia no es si posee potencial ecoturístico. La respuesta es evidente. La verdadera interrogante es si la provincia será capaz de construir un proyecto colectivo capaz de convertir esa potencialidad en desarrollo sostenible para las próximas generaciones.
Más que turismo: una visión de desarrollo
Existe la tendencia a interpretar una declaratoria ecoturística únicamente como una oportunidad para atraer visitantes. Esa visión resulta limitada. El ecoturismo moderno es un instrumento de desarrollo territorial. Implica proteger recursos naturales, fortalecer la identidad cultural, diversificar la economía, generar empleos locales, desarrollar capital humano, promover el emprendimiento y mejorar la gobernanza del territorio.
La propia ley reconoce que Peravia posee una riqueza excepcional compuesta por ecosistemas, paisajes, patrimonio histórico y expresiones culturales que pueden convertirse en motores de desarrollo. Entre ellos destacan las Dunas de Baní, Salinas, Las Calderas, la Bahía de Ocoa, las montañas, los ríos Baní y Nizao, así como importantes tradiciones culturales y gastronómicas.
La riqueza natural no basta. Muchos territorios del mundo cuentan con paisajes extraordinarios y continúan siendo pobres porque no han logrado organizarse para transformar esos recursos en oportunidades económicas sostenibles.
Las lecciones de otras provincias ecoturísticas
La República Dominicana ha declarado numerosas provincias ecoturísticas durante los últimos veinte años. Hato Mayor, Duarte, Espaillat, Independencia, María Trinidad Sánchez, Monseñor Nouel y otras provincias forman parte de este proceso.
Las experiencias más exitosas han ocurrido donde existe una articulación efectiva entre gobiernos locales, sector privado, organizaciones comunitarias, las ONG y autoridades nacionales.
Por el contrario, donde la declaratoria se limitó a un acto legislativo sin una estrategia de desarrollo, los resultados han sido modestos. La principal lección es sencilla: el éxito no depende de la ley, sino de la capacidad del territorio para organizarse alrededor de una visión común.
Peravia tiene la ventaja de poder aprender de esas experiencias. No necesita comenzar desde cero. Puede identificar los errores cometidos en otros lugares y diseñar desde el inicio un modelo más participativo, más inclusivo y más sostenible.
La necesidad de una gran alianza provincial
Ninguna institución posee por sí sola la capacidad de liderar el proceso de transformación que requiere una provincia ecoturística. Por esa razón resulta indispensable construir una gran alianza estratégica impulsada por el consejo que contempla la ley e integre a:
Los ayuntamientos de Baní, Nizao y Matanzas, junto con las juntas distritales, deben asumir un papel fundamental en la planificación territorial, la gestión urbana, la protección ambiental y la mejora de los espacios públicos.
El Centro Cultural Perelló puede convertirse en uno de los principales referentes para la promoción de la identidad cultural y la formación ciudadana. El Movimiento Cultural Peraviano tiene la responsabilidad de contribuir al rescate, documentación y difusión del cultural de la provincia. El Clúster Turístico Productivo de Bani debe desempeñar un papel clave en la articulación empresarial, la innovación turística y la promoción de inversiones. Las universidades y centros educativos tienen la misión de generar conocimientos, investigaciones y programas de formación vinculados al turismo sostenible.
El sector empresarial debe asumir el reto de invertir en nuevas iniciativas, generar empleos de calidad y desarrollar servicios competitivos y las organizaciones comunitarias deben garantizar que el desarrollo beneficie a la población local y no se limite a intereses particulares. La verdadera fortaleza de Peravia no está en una institución específica.
El Consejo Estratégico de Desarrollo Sostenible de Peravia aporta una visión de largo plazo, facilitando la construcción de consensos y la coordinación institucional. Esa institución, aunque recién creada, tiene una experiencia extraordinaria de aglutinar todos los sectores y hacer participes a todos los territorios de la provincia en la construcción de un plan estratégico de desarrollo sostenible a 30 años.
Construir una visión compartida para los próximos años
Uno de los mayores errores, reitero nueva vez, en muchos procesos de desarrollo territorial consiste en actuar sin una visión de largo plazo. Peravia tiene esa guía de un plan estratégico hasta el 2055, esa ruta es un logro que nos indica rutas para las próximas décadas
Ese horizonte debe responder preguntas fundamentales:
¿Cuál será nuestra identidad turística? ¿Qué sectores económicos queremos fortalecer? ¿Cómo protegeremos nuestros recursos naturales?¿Qué oportunidades tendrán nuestros jóvenes? ¿Cómo distribuiremos los beneficios del desarrollo?
Peravia posee condiciones excepcionales para ello. sus tradiciones, su historia vinculada a la Independencia, sus expresiones religiosas y culturales, así como su reconocida identidad literaria y artística, constituyen activos de enorme valor.
La recreación histórica de espacios urbanos, la señalización patrimonial y la creación de rutas culturales podrían contribuir significativamente a diversificar la oferta turística provincial.
El desafío de la gobernanza
La gobernanza será probablemente el factor más importante para determinar el éxito o fracaso de la provincia ecoturística. La experiencia internacional demuestra que los territorios que avanzan son aquellos capaces de construir acuerdos amplios y sostenidos en el tiempo.
Las rivalidades institucionales, los intereses particulares y las disputas políticas suelen convertirse en los principales obstáculos para el desarrollo. Por esa razón, Peravia necesita un pacto territorial que trascienda períodos gubernamentales y coyunturas electorales, marco que está bien definido en el Plan Estratégico de Desarrollo Sostenible.
La provincia tiene una agenda común que debe permanecer vigente independientemente de quién ocupe los cargos públicos.
El verdadero desafío comienza ahora. La pregunta ya no es si Peravia posee recursos naturales, patrimonio cultural o potencial turístico. La pregunta es si sus instituciones y su ciudadanía serán capaces de impulsar esa visión compartida y trabajar juntas para hacerla realidad.
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