Este dos de junio se inauguró la Cátedra de Economía Manuel José Cabral Tavares, que fue celebrada con la solemnidad académica de rigor en el Salón de Actos de la PUCMM de la ciudad de Santo Domingo, con la exposición del renombrado investigador y profesor de Harvard Steven Levitsky, director del Rockefeller Center de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Harvard y profesor de Gobierno y Estudios Latinoamericanos, quien presentó su trabajo: El Estado de la Democracia en el Mundo y sus Implicaciones para la Economía Global, que algunos asistentes suponíamos que implicaría castigarnos durante dos horas escuchando a un americano leer un insípido “paper” con temática obsoleta e irreal.
Contraria y afortunadamente, el discurso fue ameno y muy orientador. El trabajo contenía visionarios y sustanciales planteamientos geopolíticos, enfatizando la correspondencia biunívoca entre economía y política, concretados en estos corolarios: riqueza genera democracia; consecuentemente, democracia genera riqueza. Todo comunicado en perfecto español, con cautivadora entonación, como si fueran profecías bíblicas.
La cátedra en cuestión, creada por la PUCMM conjuntamente con la Escuela de Gobierno John F. Kennedy, de la Universidad de Harvard, constituye un merecido homenaje otorgado a Manuel José por sus aportes como educador profundo, profesional honesto y capaz, tanto en el sector público como en el privado.
Vale indicar que, anticipadamente, en enero de 2026, en esta misma columna publiqué, en ocasión de su lamentable fallecimiento, el artículo: In Memoriam Manuel José Cabral Tavares, Académico por vocación, expresando que las cualidades de pensar alto, sentir hondo y hablar claro; pensamiento claro y sentimiento hondo que se manifestaron en Manuel José, lo convirtieron en un ser humano especial.
Manuel José moldeó su amplia y profunda inteligencia estudiando en la prestigiosa Universidad de Harvard y, terminados sus estudios, regresó aquí, a su país, dedicándose de inmediato a la docencia, obviando laborar en las empresas de sus familiares.
Consecuentemente, fiel a sus enraizados principios, ingresó al cuerpo docente como catedrático de la incipiente UCMM. Desde los inicios, Manuel José puso de manifiesto su sano interés por la educación, impartiendo humildemente clases en las aulas del recinto Santiago.
Como expresión de su espíritu de solidaridad humana, creía profundamente en la fundamental verdad de que el cambio de la sociedad radica en evitar, por todos los medios, la monopolización de los conocimientos.
Creo pertinente señalar que amigos íntimos y admiradores de Manuel José observaron que él nunca formó parte del Consejo de Directores de la UCMM. Lo cual, a la postre, resultó ser positivo, ya que creó un ambiente propicio para que la PUCMM decidiera tomar la iniciativa de crear la cátedra de Economía honrando a Manuel José, basando esa creación únicamente en factores objetivos, no prejuiciados en ningún sentido, y que tal creación sea percibida unánimemente como un honor legítimamente merecido.
Máxime porque Manuel José había creado la primera carrera de Economía en el país, y además porque la creación de esta Cátedra de Economía, que hace honor a su nombre, le honra a él y también honra, nacional e internacionalmente, a la propia PUCMM, siendo valedero suponer que siempre, o casi siempre, la cátedra se convertirá en relevante tribuna o podio para que prestigiosos economistas de renombre internacional difundan sus sabias ideas, resultado de enjundiosos estudios para debate y planteamientos teóricos y pragmáticos que habrían de tomarse como orientaciones, guías o puntos de referencia básicos por gobernantes y otros tomadores de decisión, a nivel nacional e internacional, para sus actuaciones gubernativas y, además, para preparar sus correspondientes programas de gobierno, incluyendo trascendentales propuestas en períodos preelectorales cuya aceptación o rechazo por los votantes determinaría el resultado de los comicios, para que, según fuera el caso, alcanzaran o pudieran permanecer en el poder de sus respectivas naciones.
Con otro enfoque, también relevante, expreso que cuando economistas internacionales expongan sus criterios en la Cátedra Manuel José Cabral, tales criterios podrían ser asimilados positiva y fructíferamente por economistas nacionales para formular recomendaciones, cada vez más acertadas, a los gobernantes dominicanos de turno en bien del desarrollo nacional.
Procede reseñar que el profesor Steven Levitsky destacó en su magistral ponencia que, fruto de sus amplias y acuciosas investigaciones en América Latina, destaca que, para orgullo nuestro, la democracia dominicana es robusta y constituye un referente en la región.
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