El general retirado José Miguel Soto Jiménez, exsecretario de Estado de las Fuerzas Armadas, y el Mayor General retirado Piloto Máximo Rafael Morel Marichal, han creado un canal de YouTube llamado “Dominicaneando”, espacio por el que se presenta el programa “Hablan los Generales”.  Ese atrayente medio se transmite con cierta frecuencia por las redes sociales. Desde la plataforma han compartido una serie de trabajos culturales e históricos del presente y pasado de las Fuerzas Armadas, así como otros temas de interés documental del pueblo dominicano.

Recientemente, ambos produjeron un programa dedicado a los desastres y el rol que las Fuerzas Armadas jugaron en algunos de esos eventos catastróficos. Dieron una mirada al huracán San Zenón, fenómeno que azotó a la República Dominicana en 1930. El maremoto de Matanzas, Nagua, ocurrido por el terremoto de 1946. El huracán David un fenómeno atmosférico devastador que impactó el territorio en el1979.  Se suman a las menciones el huracán Georges de 1998 y otros eventos de destrucción y muertes para la nación dominicana.

El rol de las Fuerzas Armadas en esas tragedias naturales nombradas en el programa fue de primer orden. Pero con el paso del tiempo esa contribución de los cuerpos castrenses ha ido transformándose debido a los cambios administrativos. En la actualidad la ayuda alcanza una mayor presencia en cada evento adverso ocurrido en el país.

Es loable reconocer los aportes y sacrificios de los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas en esos hechos. También, debemos señalar que en la actualidad la contribución del sector militar en fatalidades se mantiene bajo el concepto relación civil-militar. El marco de la integración militar a las emergencias se ha transformado luego de las Guerras Mundiales, Guerra Fría y la globalización.

Existe una estructura global denominada Coordinación Humanitaria Civil-Militar de las Naciones Unidas (ONU-CMCoord); cuyo fin es “proteger y promover los principios humanitarios, evitando la competencia y reducir al mínimo la inconsistencia de la respuesta en emergencias”. Estos cambios han llevado a una mayor integración entre civiles y militares, creando una sinergia que beneficia la seguridad y desarrollo de los países afectados por desastres.

La participación de las Fuerzas Armadas en la repuesta a desastres se consolidó con la creación de la Ley 147- 02 que crea el Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Respuesta a Desastres, promulgada por el expresidente Hipólito Mejía en el 2002. En la estructura descrita en la ley indicada, se encuentran las Fuerzas Armadas junto a los ministerios y direcciones gubernamentales. Igual presencia tiene en el  Consejo de Prevención, Mitigación y Respuesta ante Desastres que dirige el señor presidente de la República.

Luis Abinader y las cámaras del congreso nacional crearon hace poco el “Cuerpo Especializado de Mitigación a Emergencias y Desastres” (CEMED). Una unidad técnica que estará dirigida por un general/contralmirante o un coronel/capitán de navío, miembro de cualquiera de las tres instituciones castrenses que componen las Fuerzas Armadas, designados por el presidente de la República.

Hay que aclarar que no es el Dr. Joaquín Balaguer quien crea a la Defensa Civil de República Dominicana, sino el presidente Héctor García Godoy, promulgada bajo la Ley 257-66 del 17 de junio de 1966, la cual estableció oficialmente la Oficina de Defensa Civil como una entidad dependiente del Ministerio Administrativo de la Presidencia.

La historia de creación de defensa civil a nivel global surge en el cuarto convenio de Ginebra del año 1949, luego de la primera y segunda Guerras Mundiales. Estos hechos dejaron pérdidas humanas y materiales invaluables entre los periodos (1914 -1918) y (1939 – 1945).

El  conformar instituciones  para la defensa civil fue una de las metas de ese cuarto convenio de Ginebra efectuado el 12 de agosto del 1949; en ese conclave se trataron asuntos relativos a la protección de la población civil en momentos de guerra. Por esa razón no es casual que el presidente Héctor García Godoy creara la Defensa Civil dominicana justo después de la revolución dominicana de 1965.

Otro aspecto importante es que, en el terremoto y maremoto de Matanzas de Nagua de 1946, las instituciones que respondieron a la emergencia del tsunami fueron la Cruz Roja y el Ejército dominicano.  La Cruz Roja operaba desde 1927 como una institución humanitaria y las primeras carpas que se abrieron para ayudar a las victimas eran de la Cruz Roja. Y en ese tiempo se daba una marcada incidencia del gobierno de Trujillo sobre las entidades de socorro.

Bernardo Rodríguez Vidal

Psicólogo clínico

Subdirector Ejecutivo de la Defensa Civil Psicólogo Clínico, Maestría en Alta Gerencia y Especialista en Gestión de Riesgo de Desastres.

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