- Introducción
El sistema internacional atraviesa una transición desde un orden liberal basado en normas hacia un orden geopolítico de poder, bloques y esferas de influencia. En este contexto, Europa ha abandonado su fase post-estratégica, la OTAN ha recuperado centralidad militar, y Estados Unidos, bajo la posible reconfiguración estratégica asociada a Donald Trump, impulsa un modelo de seguridad condicional, transaccional y regionalizada (Mearsheimer, 2018; NATO, 2022).
Paralelamente, Australia emerge como pilar estratégico del Indo-Pacífico, redefiniendo el equilibrio global y desplazando parcialmente el foco estadounidense desde Europa hacia Asia (White, 2023).
Este informe evalúa la interacción de estos factores y sus implicaciones estratégicas para América Latina y el Caribe (ALC).
- Europa: de actor normativo a actor geopolítico
Europa ha entrado en una fase de re-securitización estructural, impulsada por:
- la guerra en su vecindad inmediata,
- la ruptura con el paradigma energético ruso,
- la necesidad de reconstruir su base industrial de defensa.
La Unión Europea avanza hacia una autonomía estratégica relativa, no como sustituto de la OTAN, sino como complemento funcional (Borrell, 2022). La ampliación, la energía y la industria se convierten en instrumentos geopolíticos, no solo en políticas públicas.
Europa ya no define su seguridad en términos de valores, sino de capacidad, resiliencia y disuasión (EEAS, 2023).
- La OTAN: transformación y endurecimiento
La OTAN ha pasado de la disuasión simbólica a una disuasión estructural y permanente, especialmente en su flanco oriental. Su razón de ser se ha clarificado frente a Rusia, abandonando la idea de una arquitectura de seguridad compartida (NATO Strategic Concept, 2022).
Rasgos del nuevo ciclo OTAN:
- Defensa territorial prioritaria (artículo 5).
- Menor énfasis en misiones periféricas.
- Mayor exigencia de gasto y capacidades a los aliados.
- Coordinación estrecha con la UE en industria y resiliencia.
- La variable Trump: seguridad condicional y arquitectura por teatros
La visión estratégica asociada a Donald Trump no es aislacionista, sino realista y transaccional. Parte del supuesto de que:
la seguridad es un bien estratégico que debe ser pagado, compartido y alineado.
En este marco, se perfila una nueva figura de seguridad basada en:
- alianzas funcionales,
- coaliciones regionales,
- compromiso condicionado de EE. UU.
Esto implica una OTAN más selectiva, centrada en aliados que aportan capacidades reales (Wright, 2020).
- Australia y el Indo-Pacífico: el nuevo eje estructural
Australia se consolida como ancla estratégica del Indo-Pacífico, en asociación directa con EE. UU. y el Reino Unido a través de AUKUS.
AUKUS representa:
- un modelo de alianza tecnológica-militar,
- centrado en dominio marítimo, submarino y cibernético,
- más rígido y menos ideológico que la OTAN.
Este eje refleja el desplazamiento del centro de gravedad estratégico hacia Asia, donde China es el principal competidor sistémico (Allison, 2017).
- Impactos estratégicos para América Latina y el Caribe
6.1 Posición estructural de ALC
ALC no es teatro principal de confrontación, pero adquiere valor estratégico indirecto como:
- corredor marítimo,
- retaguardia logística,
- espacio de competencia geoeconómica (UE–EE. UU.–China).
La cooperación en seguridad será selectiva y bilateral, no multilateral ni ideológica.
6.2 OTAN y ALC: cooperación funcional
La relación de la OTAN con Colombia ejemplifica el modelo futuro:
- ciberseguridad,
- crimen organizado,
- seguridad marítima,
- interoperabilidad técnica (NATO–Colombia Partnership, 2018).
No se prevé una expansión formal de la OTAN en ALC, sino asociaciones a demanda.
6.3 Economía, energía y cadenas de valor
Europa buscará en ALC:
- materias primas críticas,
- energía de transición,
- estabilidad de suministros.
Esto abre oportunidades, pero también condicionalidades ambientales, regulatorias y políticas (European Commission, 2023).
6.4 El Caribe: resiliencia y seguridad no tradicional
El Caribe gana relevancia como:
- nodo logístico,
- espacio de seguridad marítima,
- zona crítica frente al cambio climático.
La UE priorizará resiliencia climática y estabilidad, más que cooperación militar directa (UNDP, 2022).
- Escenarios prospectivos (2026–2035)
Escenario dominante
- OTAN endurecida y territorial.
- Europa más militar-industrial.
- EE. UU. concentrado en Asia.
- Australia como pilar del Indo-Pacífico.
- ALC con relevancia selectiva, no central.
Riesgo clave para ALC
- quedar atrapada entre bloques sin una estrategia propia,
- o ser instrumentalizada sin beneficios estructurales.
- Conclusiones estratégicas
- La OTAN no declina, se transforma en una alianza más dura y selectiva.
- Europa deja atrás el idealismo normativo y asume una lógica de poder.
- La visión de Trump acelera una seguridad por costos y aportes reales.
- Australia emerge como eje del Indo-Pacífico y modelo de alianza funcional.
- América Latina y el Caribe enfrentan una disyuntiva estratégica:
- irrelevancia estructural, o inserción selectiva e inteligente en el nuevo orden.
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