Espero que sea cierto, tal y como lo dejó entrever el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, en la Conferencia de Seguridad de Munich, Alemania, que el globalismo que nació como gobierno mundial en las entrañas del Foro Económico Mundial (FEM), en Davos Suiza, ha llegado a su final.

Rubio, el hombre más influyente de la política interna y externa de la administración Trump, afirmó en un discurso ante líderes y gobernantes europeos que había llegado el fin del orden global que se impuso desde Europa para todo el mundo.

Preocupado por la deteriorada economía y la pérdida de control migratorio de los países europeos, Rubio advirtió que esta región está siendo conducida por mal camino y sin señales de detenerse.

El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, y el presidente de EEUU, Donald Trump, hablan con la prensa después de las acciones militares contra Venezuela, en la residencia de Trump en Mar-a-Lago, Palm Beach, Florida, el 3 de enero de 2026. Photo by Jim WATSON / AFP)

En un llamado a la “reconciliación” entre EE.UU y Europa, les conminó a que cambiaran de rumbo antes de que el caos llegue si continúan con su política de fronteras abiertas que les impusieron los globalistas.

Rubio llegó con la idea de fortalecer las relaciones con Europa, pero bajo los términos del nuevo orden mundial del presidente Trump porque “el ayer ha terminado” y “el futuro es inevitable” bajo el nuevo orden mundial.

De ser cierto lo que interpretamos, desaparecerá con los globalistas la promoción de la “ideología de género”, la agenda Woke y 2030.

Días después de su intervención, el presidente Trump elogió el desempeño de su secretario de Estado Marco Rubio en esa conferencia de Munich.

Ursula von del Leyen, presidenta de la Comisión Europea (UE), le salió al frente. Pidió a los líderes europeos (globalistas) que revivieran la cláusula de defensa mutua y que fueran más independientes para garantizar la seguridad de la región, en franca oposición a los “consejos” del secretario de Estado estadounidense.

Pero ¿Y quiénes son las figuras más destacadas de la élite globalista?

Como los principales y más influyentes se señalan a Klaus Schwab, de origen Alemán, fundador del Foro Económico Mundial; Bill Gates, multimillonario estadounidense y financista de proyectos globales relacionados con la salud, la educación y pobreza; el expresidente demócrata Barack Obama, defensor de los acuerdos globales del Acuerdo de Paris sobre el cambio Climático.

George Soros, multimillonario húngaro-estadounidense promotor de políticas globales y fundador de Open Society Foundation; Angela Merkel, alemana, excanciller de su país y defensora de la política integracionista europea.

Además, Jeff Bezos, fundador de Amazon; Elon Musk, Sudafricano, líder de la innovación tecnológica y programas espaciales, y quien se creía que sería el hombre de más influencia en la administración de Trump;

Igualmente, Ursula von der Leyen, alemana, presidenta de la Comisión Europea y considerada jefa política de los globalistas; Antonio Guterres, ingeniero físico y empresario nativo de Lisboa, Portugal, ex secretario general de la ONU.

Contrario a ellos están el presidente Donald Trump, quien ha llevado al descalabro financiero a la ONU y la OMS al retirarles los fondos que las sostenían económicamente.

Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil opositor de las políticas globales sobre el cambio climático y el control de la soberanía de los países por parte de organismos internacionales. Georgia Meloni, italiana y anti-globalista confesa.

También Viktor Orbán, primer ministro de Hungría, defensor del nacionalismo y rudo crítico del globalismo. Marine Le Pen, gran defensora de la identidad cultural de Francia y contraria a la influencia de la Unión Europea y la migración masiva.

Además, Steve Bannon, aliado político de Trump y firme creyente de que el globalismo beneficia a las élites de ese sistema en detrimento de los trabajadores, entre otros.

Para los EE.UU, República Dominicana es la nación más estratégica para los fines del control geopolítico en la zona del Caribe y Latinoamérica.

El presidente Luis Abinader, líder del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en el poder desde 2020, es miembro del Foro Económico Mundial.

Promotor de la agenda 2030 de los globalistas y gran aliado de los líderes del Partido Demócrata estadounidenses, en especial del expresidente Joe Biden y la exvicepresidenta Kamala Harris.

Marco Rubio lo ha dicho en voz alta y en el corazón de Europa, al globalismo le ha llegado su fin al igual que a las organizaciones que le obedecían de forma incondicional.

Por su política de fronteras abiertas, Europa está invadida de inmigrantes, especialmente de musulmanes que, luego de conseguir un nuevo estatus migratorio y lograr puestos político-electivos, quieren imponer una nueva identidad cultural y religiosa generando protestas masivas y enfrentamientos con los nativos que defienden su ideología religiosa y cultura tradicional.

Cualquier cosa parecida a los inmigrantes haitianos en República Dominicana son puras coincidencias.

Rafael Gómez

Periodista

Rafael Gómez, periodista dominicano. Residente en los Estados Unidos.

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