Hay historias que en determinado momento de la vida conocemos, apreciamos y nos conmueven. Esto me ha ocurrido con los pueblos originarios de Canadá.
Es sorprendente que no aparecen en nuestro imaginario, ni siquiera formaron parte del programa de estudios de la historia de América en secundaria. En ese momento nos concentramos en nuestros propios autóctonos, Caribes y Tainos, así como en los de Mesoamérica tales como Mexicas, Mayas, Zapotecas, y los de Sudamérica, a saber, los Incas, Mapuches, Guaraníes.
En la instrucción escolar recibida, todos estos pueblos fueron enteramente asociados a la aventura colombina de buscar una nueva ruta comercial para el Reino de Castilla, y su existencia justificada por el hecho de haber sido “descubiertos”, “evangelizados”, algunos rápidamente mezclados, asimilados o devastados por los virus importados por la gran empresa colonizadora del Reino de Castilla.
Al imaginario es imprescindible agregar esa información recibida directamente de la biblioteca hollywoodense de cultura cinematográfica estadounidense, que nos dibujó un “indio apache” a caballo, de aspecto y conducta primitiva, salvaje, dispuesto a despellejar cabelleras de los intrépidos y nobles ocupantes europeos de las tierras de Norteamérica. O con un perfil mucho menos amable como propietarios de casinos en las tierras reservadas, o alcohólicos indigentes.
Sin embargo, nunca había escuchado hablar de los “Inuits”, los “Metis”, las “Primeras Naciones” (“First Nations“en inglés), los cuales son los tres grupos de Pueblos Indígenas reconocidos por la Constitución Canadiense. "Pueblos indígenas" es un nombre colectivo usado en Canada oficialmente, para los pueblos originarios de Norteamérica y sus descendientes.
“Se trata de tres pueblos distintos con historias, lenguas, prácticas culturales y creencias espirituales únicas.
Según el censo de 2021, más de 1,8 millones de personas en Canadá se identifican como indígenas, lo que representa el 5% de la población total de Canadá.
Los pueblos indígenas son:
- la población de más rápido crecimiento en Canadá – creció un 9,4% entre 2016 y 2021
- la población más joven de Canadá – alrededor del 28% tenía menos de 25 años en 2021”
[Crown Indigenous relations and Northern Affaires Canada].
Estos pueblos forman parte de la historia canadiense desde tiempo inmemorial, mucho antes de la colonización europea. La vida y costumbres de estos pueblos fueron alteradas detrimentalmente por las prácticas y políticas de los colonizadores franceses e ingleses.
El racismo activo, actos de segregación, perdida de tierras, acceso decreciente o desigual de recursos alimentarios y servicios públicos, han perjudicado devastadoramente la salud y el bienestar socioeconómico de los pueblos indígenas.
Estas prácticas y políticas, combinadas con el racismo, actos de segregación, pérdida de tierras y acceso decreciente o desigual a los recursos alimentarios y servicios públicos, han tenido consecuencias devastadoras en la salud y el bienestar socioeconómico de los pueblos indígenas. (Véase también Condiciones sociales de los pueblos indígenas; condiciones económicas de los pueblos indígenas.)
Los informes finales de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación y de la Investigación Nacional sobre Mujeres Indígenas Desaparecidas y Asesinadas hablan de un trabajo continuo de reconciliación.
Demographics
In the 2021 census, 1,807,250 people in Canada identified as Indigenous, making up 5 per cent of the national population. The First Nations population numbered 1,048,405, the Métis population was 624,220, and the Inuit population reached 70,545.
[Canadian Encyclopedia. Indigenous People in Canada].
En 1972, Maxwell McCombs y Donald Shaw publicaron su teoría del agenda setting («fijación de la agenda» o «estableciendo qué temas son importantes en el momento actual»). En su estudio sobre las elecciones presidenciales estadounidenses de 1968 demostraron que los medios de comunicación ejercían una poderosa influencia sobre la agenda pública: no decían a la sociedad qué pensar, pero sí sobre qué pensar. Los medios impresos, por ejemplo, dirigen la atención de los ciudadanos hacia determinados temas publicándolos en portada, con un titular de mayor tamaño, ilustrados o más extensos. La televisión lo hace dedicándoles más tiempo o repitiéndolos.
Framing o encuadre
Con el tiempo, la teoría evolucionó. El llamado «segundo nivel del agenda setting» mostró que los medios no solo determinan qué temas reciben atención, sino también qué atributos o enfoques de esos temas se vuelven más relevantes. No es lo mismo informar sobre la inmigración desde una perspectiva económica que desde una de seguridad, o presentar la inteligencia artificial como una oportunidad tecnológica o como un riesgo laboral. La selección de atributos condiciona la percepción pública (Goffman, 1974; Entman, 1993).
Ver: https://www.scimagoepi.com/que-es-el-framing-o-encuadre-de-las-noticias
Enlace de los temas
Más recientemente surgió el «network agenda setting», que propone que los medios no solo transfieren importancia a temas y atributos, sino también a las relaciones entre ellos. La audiencia termina construyendo mapas mentales donde determinados asuntos aparecen sistemáticamente conectados: inteligencia artificial y empleo, cambio climático y energía, desinformación y redes sociales. La agenda deja de ser una lista de temas para convertirse en una red de asociaciones.
Buscadores y redes sociales
Con Google y las redes sociales apareció el «agenda setting algorítmico»: los algoritmos deciden qué contenidos son visibles para cada usuario. Ya no hay una portada igual para todos; cada persona recibe una agenda parcialmente personalizada. Google cambió la lógica del acceso a la información. Antes, el usuario recorría la agenda diseñada por un periódico o un telediario. Con Google, parece que el usuario tome la iniciativa («yo hago la búsqueda»), pero en realidad el buscador responde mediante un ranking que establece qué documentos son más relevantes. Ese ranking nunca es neutral: depende de varios factores (autoridad del sitio, enlaces, actualidad, comportamiento de los usuarios, calidad del contenido, contexto geográfico, etc.). Bastos et al., 2026 concluyen que la visibilidad online se ha convertido en un factor decisivo en la producción de noticias, generando un ciclo de retroalimentación entre las métricas de audiencia y la definición de la agenda.
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