Señor,

sentimos la urgencia

de un cuidado primoroso

a todas las personas;

en todos los contextos;

para iluminar problemas

e impulsar sus proyectos.

Este cuidado ha de ser

fraterno y gratificante;

que valore nuestro prójimo,

respete su libertad

y no pierda de vista

un horizonte de unidad.

Seguimos tus pasos, Señor

para aprender a cuidar

enséñanos tu prudencia

y apóyanos con los frutos

de tu singular paciencia.

Apelamos a tu sabiduría

para acompañar

sin miedo

y disponer la voluntad

para cumplir tus anhelos.

Es un cuidado que impulsa

a romper toda barrera;

a restaurar heridas

y a calmar lesiones nuevas.

II

Señor,

danos tu humanidad

y la mayor alegría;

para tejer cercanía,

acoger a las personas

y generar armonía.

Abrigamos la esperanza

de cuidar con gran esmero

a todos los que están cerca,

a quienes están más lejos

y también con mucho gusto

a los que aun no conocemos.

III

Señor,

siento la urgencia

de un cuidado primoroso

a las personas, a sus contextos

y a sus sueños.

Asumo con respeto sus opiniones,

Impulso la libertad.

Prudencia en las relaciones

y paciencia ante los tropiezos.

Aprecio nuevos aprendizajes

que me aportan los demás,

intento romper barreras

que me alejan mucho más.

IV

Trabajo con gallardía

para salir de mí misma,

valorar a las personas

y generar cercanía.

Abrigo la esperanza

de cuidar con esmero

a los que me rodean,

a quienes están lejos

y requieren de tu luz.

Dinorah García Romero

Educadora

Exrectora del Instituto Superior de Estudios Educativos Pedro Poveda (ISESP). Miembro de Número de la Academia de Ciencias de la República Dominicana. Miembro Titular de la Carrera Nacional de Investigadores. Miembro de la Comisión de Educación de la Academia de Ciencias de la República Dominicana. Investigadora del ISESP. Dra. en Sicología de la Educación y Desarrollo Humano.

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