El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, destituyó al comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, el general Oleksandr Sirski, y designó en su lugar al general Mijailo Drapati, en una decisión que profundiza la reorganización del aparato militar iniciada tras la salida del ministro de Defensa, Mijailo Fédorov.
El relevo se produce en medio de tensiones entre la dirigencia política y la cúpula castrense, así como de protestas ciudadanas que reclamaban cambios en el liderazgo militar.
Zelenski reorganiza el alto mando militar
En un mensaje dirigido al país, Zelenski anunció que Drapati asumirá el mando de las Fuerzas Armadas después de una evaluación realizada junto con el nuevo ministro de Defensa, Yevheni Jmara, y el jefe adjunto de la Oficina Presidencial, Pavlo Palisa.
El mandatario explicó que la reestructuración busca actualizar la organización del Estado Mayor y adaptar la conducción militar a las necesidades actuales de la guerra con Rusia.
Al mismo tiempo, agradeció la labor de Sirski durante su gestión, destacando su participación en la defensa de Kiev, la ofensiva en la región de Járkov y las operaciones desarrolladas en Kursk.
Zelenski adelantó además que estudia asignarle una nueva responsabilidad dentro de la estructura estatal.
La salida de Fédorov precipitó la crisis
La destitución de Sirski llega pocos días después de la salida de Mijailo Fédorov del Ministerio de Defensa, una decisión que abrió una crisis política y militar en Ucrania.
Fédorov, quien había asumido la cartera en enero de 2026, atribuyó su salida a un conflicto con el comandante del Ejército.
Según sostuvo, Sirski no se adaptó a una guerra cada vez más dominada por el empleo de drones y tecnologías avanzadas, además de mantener un estilo de conducción que calificó de autoritario y contrario a las reformas.
El exministro defendió durante su gestión la digitalización de las Fuerzas Armadas, la descentralización de procesos y el fortalecimiento de la industria militar ucraniana, incluyendo el desarrollo de armamento de largo alcance de fabricación nacional.
Tras abandonar el cargo, Zelenski le ofreció una nueva función en el Gobierno vinculada precisamente al desarrollo tecnológico, aunque no confirmó si Fédorov aceptó la propuesta.
Protestas y debate sobre la conducción de la guerra

La salida de Fédorov provocó manifestaciones en distintas ciudades del país. Miles de personas reclamaron su restitución y exigieron el relevo de Sirski, reflejando un creciente debate sobre la conducción de la guerra y la modernización del Ejército.
Antes de ser destituido, Sirski respondió públicamente a las críticas y defendió su gestión. Argumentó que bajo su mando los drones adquirieron un papel central en la estrategia militar ucraniana y sostuvo que la situación en el frente había mejorado durante los últimos meses.
El general había asumido el mando del Ejército en febrero de 2024, cuando sustituyó a Valeri Zaluzhni tras las diferencias entre este último y Zelenski.
Un relevo con impacto político y militar
El nombramiento de Drapati representa uno de los cambios más significativos en la estructura militar ucraniana desde el inicio de la invasión rusa a gran escala. La decisión también busca cerrar la crisis abierta tras la salida del ministro de Defensa y reforzar la coordinación entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas en una etapa en la que Kiev enfrenta el desafío de sostener la resistencia militar y acelerar la incorporación de nuevas tecnologías al campo de batalla.
La reestructuración ocurre en un momento en que Ucrania mantiene una guerra de desgaste frente a Rusia, con un creciente protagonismo de los sistemas no tripulados, la guerra electrónica y la producción nacional de armamento.
Las diferencias sobre la velocidad de esas transformaciones han generado fricciones entre dirigentes políticos y mandos militares, que ahora desembocan en una renovación del liderazgo castrense.
Kremlin insiste Ucrania ataca objetivos civiles
El Kremlin insistió hoy en que los almacenes del gigante de comercio electrónico Wildberries, golpeados por Ucrania, son objetivos civiles, a pesar de que el fin de semana atacó objetivos similares en Kiev.
"El régimen de Kiev sigue atacando objetivos civiles; esta es la esencia terrorista del régimen de Kiev", comentó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria al negar que los almacenes de la empresa Wildberries abastezcan al ejército ruso.
Peskov admitió que la situación en torno a la compañía y a las pequeñas empresas que trabajan con ella es complicada y confirmó que el gobierno está llevando el asunto.
Ataques cerca de Moscú
Ucrania golpeó los últimos días varios almacenes de la empresa Wildberries. Ayer ardió un almacén a 30 kilómetros al sur de la ciudad capital rusa. También se produjeron ataques el sábado, al norte de Moscú y en Tambov que se cobraron cerca de una decena de muertos y más de medio centenar de heridos.
El presidente Zelenski justificó los ataques contra los centros logísticos asegurando que eran usados para el envío de componentes para la fabricación de drones y otras piezas de uso militar.
El mismo fin de semana Rusia atacó almacenes similares en Bucha, región de Kiev, provocando un incendio masivo.
Pequeños empresarios y autónomos rusos que trabajaban con la plataforma de Wildberries se quejan públicamente en redes sociales por la nula compensación que recibirán por parte de la empresa, la cual hace tan solo algunas semanas incluyó una cláusula en la que se deshacía de la responsabilidad ante daños a productos causados por ataques de drones.
Esta misma mañana se declaró un incendio en otro almacén de Wildberries en la región de Leningrado, que limita con la ciudad de San Petersburgo, aunque sus causas todavía son desconocidas.
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