El Centro Kennedy de Washington retiró este 9 de junio el nombre del presidente Donald Trump y comenzó a restituir su denominación original en cumplimiento de una orden judicial, mientras la Casa Blanca promueve un nuevo proyecto para crear un "Paseo Trump" junto al Monumento a Lincoln.
Esta última es una iniciativa que ha reavivado el debate sobre el uso político de los espacios públicos y monumentos nacionales.
El Centro Kennedy acata la orden judicial y elimina el nombre de Trump
La institución cultural inició el proceso de eliminación del nombre de Donald Trump en cumplimiento de la decisión emitida por el juez federal Casey Cooper, quien concluyó que la dirección del centro carecía de autoridad para modificar oficialmente la denominación establecida por el Congreso.
La medida constituye el primer paso visible para restablecer el nombre de Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, después de que la junta directiva, integrada mayoritariamente por personas cercanas al mandatario, impulsara en diciembre de 2025 el cambio a "Trump Kennedy Center".
Aunque el nombre ya desapareció del portal institucional y del canal oficial de YouTube, la modificación aún continúa en algunas redes sociales, donde permanecen referencias anteriores.
Un fallo que reivindica el papel del Congreso
En su resolución, el magistrado sostuvo que la legislación que creó el complejo cultural establece expresamente que debe honrar la memoria del presidente John F. Kennedy y que ninguna junta administrativa puede modificar esa condición sin autorización legislativa.
La sentencia también bloqueó el cierre previsto del recinto para una remodelación de dos años, una decisión que la administración Trump había defendido como parte de un amplio programa de renovación de edificios emblemáticos de la capital estadounidense.
"Paseo Trump" junto al Monumento a Lincoln
Mientras el Centro Kennedy elimina cualquier referencia al mandatario, Trump anunció un proyecto para construir un paseo peatonal que conectaría el Monumento a Lincoln con el río Potomac y que, según afirmó, algunas personas desean denominar "Paseo Trump".
Durante una comparecencia en el Despacho Oval, el presidente aseguró que la iniciativa formaría parte del plan de remodelación del Estanque Reflectante del National Mall, cuyas obras acaban de concluir.
El proyecto se suma a una serie de intervenciones impulsadas por Trump desde su regreso a la Casa Blanca, entre ellas la construcción de un gran salón de baile en el complejo presidencial, la restauración de monumentos históricos y propuestas para modificar espacios simbólicos de Washington.
Persisten las críticas por el costo y la personalización de las obras
Especialistas en patrimonio y sectores de la oposición han cuestionado el alcance de estas iniciativas, argumentando que podrían alterar el significado histórico de monumentos nacionales para asociarlos a la figura de un mandatario en ejercicio.
El proyecto del Estanque Reflectante también ha sido objeto de escrutinio por sus costos y por el proceso de adjudicación de los contratos, mientras que el plan para construir un salón de baile en la Casa Blanca continúa enfrentando interrogantes sobre su financiación y los gastos adicionales en materia de seguridad.
Apropiación simbólica de los espacios públicos
La coincidencia entre la retirada del nombre de Trump del Centro Kennedy y la presentación de un nuevo proyecto para incorporar su apellido a un espacio cercano al Monumento a Lincoln refleja una disputa más amplia sobre la utilización de instituciones culturales y monumentos nacionales como parte de la construcción del legado político presidencial.
Desde febrero de 2025, numerosos artistas cancelaron presentaciones en el Centro Kennedy tras la reorganización de su dirección, mientras el recinto registró una disminución en la venta de entradas y enfrentó llamados al boicot por parte del sector cultural.
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