El Gobierno de Donald Trump ha avanzado contra un programa creado para proteger temporalmente a ciudadanos de países afectados por conflictos, desastres o condiciones extraordinarias.
Un análisis del Pew Research Center estima que las terminaciones impulsadas por la Administración afectan a más de un millón de beneficiarios.
La Administración de Donald Trump profundizó este domingo su ofensiva contra el Estatus de Protección Temporal (TPS) al poner fin a las protecciones para nacionales de Camerún, Etiopía, Somalia y Sudán del Sur.
Se trata de una nueva fase de un proceso que ya ha dejado sin ese amparo a cientos de miles de migrantes de Haití, Honduras, Nicaragua y Venezuela.
El Pew Research Center calcula que las terminaciones impulsadas por el Gobierno estadounidense alcanzan a unos 1.038.600 beneficiarios, aunque algunas de las medidas permanecen sujetas a litigios o tienen excepciones.
El TPS haitiano terminó en julio
Uno de los casos con mayor impacto para el Caribe es el de Haití. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) establece que la designación del TPS para ese país terminó el 27 de julio de 2026.
La medida afecta a unos 335.000 beneficiarios según los datos utilizados por Pew, aunque otras estimaciones sitúan el universo alrededor de 350.000 personas.
La terminación se produjo después de una batalla judicial que llegó hasta la Corte Suprema. El máximo tribunal permitió al Gobierno de Trump avanzar con la cancelación del programa para los haitianos, tras meses de recursos y órdenes judiciales que habían retrasado su aplicación.
La pérdida del TPS significa que los beneficiarios dejan de contar con la protección migratoria que les permitía permanecer legalmente en Estados Unidos y trabajar mientras el programa estaba vigente.
Su situación posterior dependerá de si cuentan con otra base legal para permanecer en el país.
El cambio ya está teniendo consecuencias concretas. Medios estadounidenses han reportado que trabajadores haitianos comenzaron a perder sus empleos después de la expiración de sus permisos vinculados al TPS.
Venezuela: fecha clave en octubre
El caso venezolano requiere una precisión. No todos los venezolanos beneficiarios del TPS perdieron su protección al mismo tiempo.
USCIS señala que la mayoría de las protecciones correspondientes a Venezuela terminaron, pero mantiene una excepción para determinados beneficiarios cuyos documentos tienen fecha de vencimiento del 2 de octubre de 2026.
Para esas personas, la autorización de empleo y la documentación correspondiente permanecen vigentes hasta esa fecha.
La cifra de venezolanos involucrados es considerable. Pew contabiliza 268 mil 200 beneficiarios correspondientes a la designación de 2021 y otros 348.200 de la designación de 2023 entre los grupos alcanzados por las terminaciones impulsadas por la Administración Trump.
Honduras y Nicaragua también perdieron la protección
Honduras y Nicaragua figuran igualmente entre las designaciones terminadas por la Administración Trump.
Pew Research Center calcula unos 51.000 hondureños y 2.900 nicaragüenses entre los beneficiarios afectados por esas decisiones.
En ambos casos, el TPS había sido mantenido durante décadas después de las circunstancias que dieron origen a las designaciones.
La Administración estadounidense sostiene que las condiciones que justificaron las designaciones ya no cumplen los requisitos legales para mantener el programa. Organizaciones de defensa de los inmigrantes y beneficiarios han cuestionado esas determinaciones y varias de las terminaciones han terminado en los tribunales.
Cuatro países africanos se suman este domingo
La ofensiva migratoria no se detuvo con Haití, Honduras, Nicaragua y Venezuela.
Este domingo, 16 de agosto, se conoció la terminación del TPS para nacionales de Camerún, Etiopía, Somalia y Sudán del Sur residentes en Estados Unidos.
USCIS informa que la designación de Somalia terminó el 14 de agosto y la de Sudán del Sur el 7 de agosto, mientras que la documentación oficial establece fechas próximas para otros grupos.
Estas decisiones se suman a las adoptadas contra Afganistán, Myanmar, Nepal, Siria y Yemen.
En total, el análisis publicado por Pew esta semana identifica 13 países para los cuales la Administración Trump ha tomado medidas destinadas a terminar las designaciones de TPS, con un universo estimado superior al millón de personas.
Un programa que cambia de dimensión
El TPS fue creado por el Congreso estadounidense en 1990 como una protección temporal para ciudadanos de países afectados por guerras, desastres naturales u otras condiciones extraordinarias que impiden un retorno seguro.
No equivale jurídicamente a la condición de refugiado. Los beneficiarios del TPS reciben una protección migratoria temporal que les permite permanecer y, mientras cumplen los requisitos correspondientes, trabajar legalmente en Estados Unidos.
La magnitud de las terminaciones impulsadas por Trump supone una transformación significativa del programa. Según Pew, antes de estas decisiones aproximadamente 1,3 millones de personas estaban protegidas por el TPS; la Administración actual ha avanzado para terminar las designaciones de la mayoría de los países que tenían esa protección.
Haití concentra el mayor impacto regional
Para República Dominicana, el caso haitiano tiene una relevancia particular por la cercanía geográfica y por la situación de seguridad que atraviesa Haití.
La terminación del TPS se produce mientras el país continúa enfrentando una profunda crisis institucional y de seguridad. El retorno de un número importante de haitianos desde Estados Unidos podría añadir presión a un país que ya tiene dificultades para atender a su población.
La cuestión, por tanto, trasciende la política migratoria estadounidense: también plantea interrogantes sobre la capacidad de Haití para recibir retornados y sobre las consecuencias regionales de una eventual intensificación de las deportaciones.
La cifra supera ampliamente los 500.000
La afirmación de que la eliminación del TPS para Haití, Honduras, Nicaragua y Venezuela involucra a más de 500.000 personas es correcta como aproximación, pero se queda corta frente al alcance actual de la política.
Solo los beneficiarios de esas cuatro nacionalidades que Pew identifica entre las designaciones terminadas suman alrededor de 1,004 millones de personas: 334.900 haitianos, 51.000 hondureños, 2.900 nicaragüenses y 616.400 venezolanos correspondientes a las designaciones de 2021 y 2023.
La cifra no significa que todas esas personas se encuentren hoy en exactamente la misma situación migratoria. Algunas terminaciones están sometidas a litigios.
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