Más de 41,4 millones de colombianos acuden este domingo a las urnas para elegir al sucesor de Gustavo Petro en la Casa de Nariño, en lo que todos coinciden en calificar como la segunda vuelta presidencial más polarizada desde la promulgación de la Constitución de 1991.
Los tres protagonistas del día —el presidente saliente Petro, el candidato izquierdista Iván Cepeda y el ultraderechista Abelardo de la Espriella— ejercieron su derecho al voto en las primeras horas con mensajes cargados de simbolismo político y, en algunos casos, con advertencias que van más allá del simple acto cívico.
Petro vota y reitera sus dudas sobre el proceso electoral
El presidente Petro, cuyo mandato concluye en agosto, ejerció su voto tras sembrar dudas en las horas previas sobre la integridad del proceso electoral, cuestionando al registrador Hernán Penagos por no acceder a una solicitud relacionada con datos técnicos de los formularios E14, y repitiendo su consigna: "Hay que cuidar el voto ciudadano".
El formulario E-14 es el acta de mesa en Colombia donde los jurados de votación registran a mano el conteo de votos de cada candidato y partido al cerrar las urnas.
Petro lo critica fuertemente los métodos de llenado y la falta de metadatos de seguridad lo que abre la puerta a manipulaciones y fraudes electorales masivos.
Además, publicó una encuesta de última hora que prevé el triunfo de Cepeda.

Un presidente que no reconoció la primera vuelta
Petro no reconoció formalmente los resultados de la primera vuelta, en la que su candidato quedó en segundo lugar y alimentó los temores sobre una posible crisis poselectoral.
La víspera, en Cali, el mandatario había convocado a votar "por la vida y la libertad", ante miles de personas reunidas en el Parque de las Banderas, pero sin despejar las dudas que él mismo había instalado sobre la fiabilidad del sistema.
De la Espriella vota en Barranquilla entre cánticos y con la camiseta de la selección
El abogado penalista Abelardo de la Espriella, candidato del movimiento Defensores de la Patria, sufragó en el Colegio La Enseñanza de Barranquilla acompañado de su esposa, Ana Lucía Pineda, y de una multitud que lo vitoreó con consignas de "presidente, presidente", "Fuera Petro" y "Firme por la patria".
La camiseta de la selección colombiana de fútbol que eligió para la ocasión no fue un detalle menor: es un recurso simbólico que su campaña ha explotado con eficacia para proyectar cercanía popular en una ciudad caribeña que históricamente ha sido terreno fértil para la política de derecha.
"No podemos pecar por exceso de confianza"
Pese al ambiente festivo, De la Espriella no bajó la guardia. En declaraciones previas a la apertura de urnas, el candidato advirtió a sus seguidores que no debían confiarse, calificando a la izquierda de "una mafia, una banda criminal que está usando el presupuesto del Estado para comprar conciencias".
La víspera, en entrevista con la periodista Vicky Dávila para la revista Semana, había ido más lejos: "Esta elección no se la van a robar", y llamó a la Fuerza Pública a intervenir si el petrismo no reconocía los resultados.
Una declaración que, en cualquier democracia consolidada, habría generado un escándalo de proporciones; en Colombia de 2026, apenas levantó polvo.
Las encuestas de Guarumo y Ecoanalítica le otorgaban a De la Espriella un 52,6 % frente al 45 % de Cepeda, cifras consistentes con las mediciones de Atlas Intel, la firma que más se aproximó al resultado real de la primera vuelta del 31 de mayo.
Cepeda vota en Bogotá y llama a defender "la vida y los derechos"
El senador Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico y representante de la continuidad del proyecto petrista, ejerció su voto en Bogotá con un discurso centrado en la movilización emocional de su base electoral.
"He dedicado mi vida a luchar por los derechos de la gente. Hoy se define nuestro destino: voten por la vida, por los derechos, por la paz, por acabar con la injusticia social", declaró el candidato.
El reconocimiento de resultados, en suspenso
Cepeda llegó a la jornada con una sombra que sus adversarios no tardaron en señalar: en entrevista con Noticias RCN días antes, el candidato condicionó el reconocimiento de los resultados y aseguró contar con "un mecanismo" propio de verificación electoral.
La declaración, que resonó en medios nacionales e internacionales, se enmarca en un clima de desconfianza institucional alimentado, en parte, por el propio presidente Petro.
En la primera vuelta del 31 de mayo, Cepeda obtuvo cerca del 41 % de los votos, respaldado por 9,7 millones de ciudadanos.
El apoyo de la exalcaldesa de Bogotá Claudia López —quien aclaró que no era "una adhesión, sino un voto de confianza"— sumó un espaldarazo del centro progresista.
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