El presidente colombiano, Gustavo Petro, exigió este sábado públicamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que informe el paradero de Franklin Humberto Coral Garrido, conocido como "Beto Coral", activista cercano al petrismo detenido el pasado martes 16 de junio por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Phoenix, Arizona, después de que su familia denunciara que desconoce dónde se encuentra.
Una detención con trasfondo político
El operativo que derivó en la captura de Coral no fue ejecutado por agentes regulares del ICE, sino por el Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés), un cuerpo especializado que investiga delitos graves.
Según reveló el periodista Daniel Coronell en Caracol Radio, Coral fue interceptado mientras paseaba a un perro junto a su hijo en Phoenix, y esa misma noche fue trasladado al cuartel general del ICE en esa ciudad. Los agentes le informaron que sería enviado a la prisión de mínima seguridad de Florence, en el mismo estado.
La detención ocurrió apenas un día después de que Coral protagonizara una protesta frente a la Universidad de Miami contra Abelardo de la Espriella, candidato presidencial colombiano de derecha que cuenta con el respaldo explícito del presidente Trump para la segunda vuelta electoral en Colombia.
Ese contexto es el que alimenta las sospechas de persecución política que tanto Petro como legisladores del Pacto Histórico han expresado públicamente.
El argumento migratorio de Washington
Las autoridades estadounidenses sostienen que la detención obedece a razones estrictamente migratorias: Coral ingresó a Estados Unidos en 2015 con una visa de turismo que venció tiempo después, y aunque solicitó asilo político y contaba con un permiso de trabajo vigente, su situación migratoria nunca fue regularizada. Para el gobierno de Trump, eso es suficiente. Para Bogotá, no lo es.
La reacción de Petro: entre la diplomacia y la confrontación
Petro no se limitó a una nota diplomática. En un extenso mensaje publicado en su cuenta de X, el mandatario colombiano interpeló directamente a Trump con una pregunta que mezcla lo político con lo simbólico: "Que nos diga si somos compañeros de verdad en la lucha contra el narcotráfico, o solo nos ven como un pueblo inferior para ser utilizables, golpeables, torturizables económica y políticamente en los EE. UU."

El presidente colombiano también apeló a la historia personal de Coral para reforzar su argumento: el padre del activista, el capitán Humberto Coral Caballero, fue uno de los oficiales que participó en la operación que dio de baja a Pablo Escobar Gaviria, y fue asesinado por narcotraficantes meses después. "Si es así, el padre de Beto Coral, capitán de la policía de Colombia, perdió su vida por nada", escribió Petro.
En el Consejo de Ministros del miércoles, Petro había ordenado a la Cancillería solicitar la libertad de Coral, calificando el caso como "una persecución política incentivada por el candidato de los Estados Unidos", en alusión directa a De la Espriella. Ofreció, además, interceder ante la justicia estadounidense o repatriar al activista si fuera necesario.
La embajada colombiana eleva una nota diplomática
El 17 de junio, la Embajada de Colombia en Washington remitió una nota diplomática al Departamento de Estado y al Departamento de Seguridad Nacional solicitando explicaciones formales sobre la detención.
En el documento, la representación diplomática expresó preocupación por declaraciones públicas que "parecerían sugerir" una motivación política detrás del procedimiento.
Elecciones en Colombia y la sombra de Trump
El caso Coral se inscribe en un momento de alta tensión política en Colombia. El país atraviesa una segunda vuelta presidencial en la que Abelardo de la Espriella, candidato de derecha, enfrenta al candidato del oficialismo. Trump ha expresado su respaldo a De la Espriella, lo que Petro interpreta como una injerencia directa en los asuntos internos colombianos.
La representante del Pacto Histórico, Mafe Carrascal, fue más directa: calificó la detención de Coral como "un anuncio de disciplinamiento para quienes piensen diferente en un posible gobierno de De la Espriella" y acusó al candidato de derecha de conspirar con el gobierno de Trump.
El caso también abre un debate más amplio sobre la vulnerabilidad de los migrantes colombianos en Estados Unidos con procesos de asilo pendientes, en un contexto en que la administración Trump ha endurecido de manera sistemática las políticas migratorias.
¿Dónde está Beto Coral?
A cuatro días de su detención, la familia de Franklin Humberto Coral Garrido continúa sin conocer su ubicación exacta. La última información disponible lo situaba en las instalaciones del ICE en Phoenix, con posible traslado a la prisión de Florence. La Embajada colombiana confirmó que le brinda asesoría consular, pero no ha precisado su paradero actual, que es precisamente lo que Petro le reclama a Trump que revele.
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