La Defensa civil de Gaza informó el martes que un niño de tres años se encontraba entre las 10 personas muertas en ataques israelíes separados en la parte norte del territorio palestino.
Varias personas resultaron heridas y fueron trasladadas al hospital "tras un ataque aéreo israelí que tuvo como objetivo un vehículo de la policía" en Ciudad de Gaza, indicó Mahmud Basal, portavoz de la organización de primeros auxilios que opera bajo la autoridad de Hamás.
Basal identificó al niño de tres años como Yahya al-Mallahi.
El hospital confirmó haber recibido los cuerpos de las víctimas.
Contactado por la AFP, el ejército israelí declaró que está "verificando" la información.
En un comunicado, el Ministerio del Interior de Gaza afirmó que aviones de guerra israelíes "atacaron un vehículo policial" en el centro de la ciudad, "causando varios muertos y heridos".
Bassal también dijo que otra persona había muerto por fuego israelí en la zona norte de Beit Lahia más temprano el martes.
El ejército informó en un comunicado que sus tropas habían identificado a un "terrorista armado" en la zona de la llamada Línea Amarilla —detrás de la cual sus fuerzas se han retirado— que se acercó a su posición.
El ejército señaló que fue abatido en un ataque, pero no estaba claro si se refería al mismo incidente en Beit Lahia.
Imágenes de la AFP en Gaza muestran a palestinos reunidos alrededor del cuerpo de un hombre, antes de transportarlo en una camilla para su funeral, en calles rodeadas de escombros, en el centro de una ciudad en ruinas.

El martes por la noche, la Defensa Civil informó de otras tres muertes en otro ataque cerca de un cruce del campo de refugiados de Al Shati, en la ciudad de Gaza.
El hospital Al Shifa confirmó que recibió cinco cuerpos procedentes de "un bombardeo de un dron israelí con dos misiles contra un grupo de ciudadanos frente a unos almacenes de generadores eléctricos" en Al Shati.
Las fuerzas armadas no ofrecieron una respuesta inmediata respecto al último ataque.
Israel y Hamás se acusan mutuamente de violar el alto el fuego que entró en vigor el 10 de octubre de 2025 tras dos años de guerra, desencadenada por un ataque de una magnitud sin precedentes del movimiento palestino en territorio israelí el 7 de octubre de 2023.
Al menos 757 palestinos han muerto desde el 10 de octubre, según el Ministerio de Salud de Gaza, bajo la autoridad de Hamás, y cuyos datos son considerados fiables por la ONU.
El ejército israelí registró cinco soldados muertos en sus filas desde el inicio de la tregua.
Israel y Líbano acuerdan iniciar negociaciones directas
Según las autoridades libanesas, los israelíes han matado a más de 2.000 personas y dejado al menos un millón de desplazados en sus ataques al Líbano, aunque en las últimas horas acordaron entablar negociaciones directas tras las conversaciones de este martes en Washington, que el secretario de Estado Marco Rubio calificó de "oportunidad histórica" para la paz. Los dos países han estado técnicamente en guerra durante décadas.
En el último mes, Israel acabó con un pueblo entero: destruyó toda la ciudad de Al-Jiam en el sur de Líbano.
Las conversaciones del martes fueron rechazadas por el grupo libanés Hezbolá, que anunció que había disparado cohetes contra más de una docena de localidades del norte de Israel justo cuando comenzaba la reunión.
Estados Unidos presiona para que se ponga fin al conflicto entre Israel y Hezbolá, por temor a que pueda descarrilar el alto al fuego en la guerra con Irán, después de que los diálogos entre Washington y Teherán en Pakistán no lograran un avance.Líbano se vio arrastrado al conflicto en Oriente Medio el 2 de marzo, cuando Hezbolá, aliado de Teherán, atacó a Israel en respuesta a los bombardeos israeloestadounidenses contra Irán que desencadenaron el conflicto el 28 de febrero.
La reunión del martes en Washington —el primer diálogo directo de alto nivel desde 1993— contó con la mediación de Rubio y la participación de los embajadores de Israel y Líbano en Estados Unidos."Esta es una oportunidad histórica", dijo Rubio al recibir a los embajadores, al reconocer las "décadas de historia" que complican el proceso.
"La esperanza es que podamos delinear un marco sobre el cual pueda desarrollarse una paz actual y duradera", agregó.El presidente de Líbano, Joseph Aoun, había dicho que esperaba que las conversaciones marcaran el "comienzo del fin del sufrimiento del pueblo libanés".Un portavoz del Departamento de Estado afirmó después que las discusiones fueron "productivas" y añadió: "Todas las partes acordaron iniciar negociaciones directas en un momento y lugar mutuamente convenidos".
El embajador israelí Yechiel Leiter dijo que había sido "un maravilloso intercambio de más de dos horas".
"Hoy descubrimos que estamos en el mismo bando", declaró a la prensa, al señalar que ambos países están "unidos" en su voluntad "de liberar al Líbano" de Hezbolá.
En una declaración aparte, la embajadora libanesa Nada Hamadeh Moawad calificó la reunión de "constructiva", pero dijo que también había pedido un alto el fuego e insistido en "la plena soberanía del Estado" en todo el territorio libanés.
Las fuerzas israelíes ocupan actualmente partes del sur de Líbano, y su gobierno se ha resistido a considerar cualquier cese al fuego hasta que Hezbolá sea desmantelado.
El canciller de Israel, Gideon Saar, dijo que su país busca "paz y normalización" con el Estado libanés, pero aseguró que "el problema es Hezbolá" y "debe ser abordado".
Antes de la reunión, el líder de Hezbolá, Naim Qassem, había pedido que se cancelaran las negociaciones y prometió seguir combatiendo.
Los ministros de Exteriores de 17 países, incluidos Reino Unido y Francia, instaron a ambos países a aprovechar la oportunidad para llevar una seguridad duradera a la región.
Bloqueo naval contra Irán
Con la atención centrada en la reunión Israel-Líbano, el presidente estadounidense Donald Trump buscó presionar a Teherán con el bloqueo de todo barco que transite por la costa iraní.
El Centcom, el mando militar estadounidense para Oriente Medio, sostuvo el martes que ningún buque había atravesado el estrecho de Ormuz, clave para el transporte mundial de crudo, y que seis habían acatado las instrucciones de dar la vuelta.
Datos de seguimiento marítimo de Kpler sugerían sin embargo que varios barcos que habían visitado puertos iraníes lograron cruzar desde el inicio del bloqueo.
El mando militar iraní tildó el bloqueo de acto de piratería y advirtió de que, si la seguridad de sus puertos "se ve amnazada, ningún puerto del Golfo y del mar Arábigo estará a salvo".
Según los analistas, Trump intenta privar a Irán de fondos, pero también empujar a China, el mayor comprador de petróleo iraní, a que ejerza presión sobre Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz.
Pero, por ahora, China calificó el bloqueo de los puertos iraníes de "peligroso e irresponsable".
Pese a este repunte de las tensiones, seguía en pie la frágil tregua de dos semanas acordada el miércoles pasado entre Washington y Teherán.
Trump dijo el martes al New York Post que podría celebrarse una nueva ronda de conversaciones en Pakistán "en los próximos dos días", después de haber dicho el día anterior a los periodistas que funcionarios iraníes no identificados lo habían llamado para expresar su deseo de alcanzar un acuerdo.
El jefe de la ONU, António Guterres, afirmó que no hay "solución militar" al conflicto e insistió en que debe reanudarse "las negociaciones serias".
Dos fuentes pakistaníes de alto rango afirmaron el martes a la AFP que Islamabad está trabajando para reunir a Irán y Estados Unidos en una segunda ronda de conversaciones.
Pausa del enriquecimiento nuclear
Trump insiste en que cualquier acuerdo debe incluir la prohibición de que Irán pueda obtener armas nucleares en el futuro.
Varios medios afirmaron el lunes que Estados Unidos habría solicitado una suspensión de 20 años del programa de enriquecimiento de uranio de Irán.
Por su parte, Irán propuso suspender su actividad nuclear durante cinco años, lo que los funcionarios estadounidenses rechazaron, informó The New York Times.
Los esfuerzos diplomáticos también se intensificaron en otros lugares, con la llegada del canciller ruso, Serguéi Lavrov, a Pekín el martes, horas después de que la agencia estatal de noticias iraní informara de que había hablado con su homólogo iraní, Abás Araqchi.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, también en Pekín, estimó tras una reunión con el presidente Xi Jinping que China puede jugar un papel "importante" para "encontrar vías diplomáticas que cesen con esta guerra".
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