El Ejército israelí asegura estar "comprometido" con el cese al fuego acordado el viernes, pero continuó bombardeando posiciones en el sur libanés. Hizbulá también reivindicó ataques contra tropas israelíes.
El frágil acuerdo, enmarcado en las negociaciones entre EE.UU. e Irán, enfrenta su primera prueba de fuego, aunque amaneció este sábado convertido en papel mojado.
Al menos 7 personas murieron en territorio libanés —entre ellas dos soldados del Ejército regular del Líbano— como consecuencia de ataques israelíes registrados durante la mañana, mientras ambas partes se acusaban mutuamente de ser las primeras en romper la tregua.
"Comprometidos", pero atacando
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) emitieron un comunicado en el que afirmaron estar "comprometidas con el acuerdo de alto el fuego, de conformidad con las directrices del alto mando político", pero justificaron sus operaciones como respuesta a más de 50 proyectiles que, según denunciaron, Hizbulá lanzó contra sus posiciones durante la noche.
"Para eliminar las amenazas y en respuesta a las flagrantes violaciones cometidas por la organización terrorista Hizbulá, las FDI atacaron durante la noche decenas de infraestructuras terroristas y a terroristas pertenecientes a Hizbulá en el sur del Líbano", indicó el comunicado militar.
Desde la localidad fronteriza israelí de Metula, periodistas de la agencia EFE pudieron constatar en la mañana del sábado que el Ejército israelí continuaba disparando contra posiciones en el sur del Líbano.
Hizbulá también reivindica ataques
Por su parte, Hizbulá no se quedó callado. El grupo libanés reivindicó haber repelido durante la madrugada un intento de infiltración israelí en las colinas de Ali al Taher, en el sur del país, una posición que según la milicia chií ha resistido "repetidos intentos de captura".
"Cuando la infantería infiltrada, perteneciente a la brigada de comandos enemiga, alcanzó una emboscada tendida por combatientes de la resistencia, estos los atacaron con armamento adecuado, infligiéndoles un número confirmado de bajas", señaló el grupo, sin precisar cifras.
Una tregua sin confirmación oficial israelí
El acuerdo de cese al fuego, negociado por mediadores de Estados Unidos y Qatar con participación de Irán, entró formalmente en vigor.
Sin embargo, la tregua no ha sido confirmada públicamente ni por la oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu ni por el Ministerio de Defensa israelí, lo que alimenta la confusión sobre su alcance y vigencia.
El acuerdo está contemplado como parte del memorando de entendimiento preliminar entre Estados Unidos e Irán, que prevé un cese al fuego "en todos los frentes, incluido el Líbano".
Teherán, sin embargo, ya advirtió este viernes que tomará "todas las medidas necesarias" para proteger sus intereses si el acuerdo no se respeta.
Un viernes de sangre antes de la tregua
El día previo al anuncio de la tregua fue uno de los más mortíferos desde el inicio de la ofensiva israelí. Solo el viernes, los ataques israelíes dejaron casi 50 muertos en territorio libanés, incluido el valle de la Bekaa, en el este del país, además de decenas de heridos y centenares de familias desplazadas desde el sur.
Las imágenes difundidas desde el terreno muestran centenares de edificios residenciales completamente destruidos.
Las FDI insisten en que los objetivos atacados no eran casas particulares; eran "plataformas de lanzamiento de cohetes, depósitos de armas y cuarteles generales" de Hizbulá.
El costo humano de la guerra
Desde el 2 de marzo de 2026, cuando Israel lanzó su ofensiva terrestre y aérea sobre el Líbano —en respuesta a los ataques de Hizbulá en apoyo a Irán—, el Ministerio de Salud Pública libanés contabiliza 3.980 muertos y más de 12.000 heridos.
Las cifras del sábado aún no han sido incorporadas al balance oficial.
La comunidad internacional observa con preocupación si el alto el fuego logrará sostenerse o si los combates de las últimas horas terminarán por hundirlo antes de que pueda consolidarse.
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