Tras la decisión del presidente de EEUU, Donald Trump, de imponer aranceles a países que suministren petróleo a Cuba para radicalizar el antiguo bloqueo, los corresponsales de medios extranjeros en la isla reportan que allí existe preocupación, incertidumbre, pero también indiferencia, luego de décadas acostumbrados a presiones desde Washington, y como novedad apuntan al ofrecimiento de los obispos de volver a ser mediadores.
El Gobierno ya respondió con el clásico "patria o muerte", aunque nadie espera en realidad tal extremo, pero no lo descartan, según testimonios y evaluaciones reproducidas este sábado por las agencias EFE y AFP y la BBC, y que Acento sintetiza a continuación.
"La amenaza son ellos para nosotros. Siempre hemos sido un obstáculo para ellos. Él (Trump) es un loco, de él se puede esperar cualquier cosa. ¿No se lo hizo a Maduro?", declaró a EFE Nairobis, una cubana que se refugiaba de la pertinaz lluvia en uno de los portales del Museo de Bellas Artes de La Habana.
Esta señora se mostró "preocupada", sobre todo por los niños, en un eventual caso de que no haya más petróleo y por consiguiente se paralice -aún más- el país. No obstante, remarcó que esperaba que "no llegue ese día".
Habla Miguel Díaz-Canel
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó este sábado al Gobierno de EEU de usar los "mismos pretextos" empleados en Venezuela para justificar una "agresión" a la isla caribeña y reiteró que "nunca la rendición será una opción".
"Esta agresión (a Venezuela) fue precedida de una intensa campaña de presión económica, política y propagandística que se intensificó a partir de septiembre de 2025 y el mayor despliegue militar de Estados Unidos en el área del Caribe en más de 20 años”, comentó, según un reporte de la televisión estatal cubana.
Díaz-Canel agregó durante una reunión con miembros del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal) en La Habana que "son los mismos pretextos que ya están construyendo contra nosotros para justificar una agresión a Cuba, para justificar las medidas coercitivas, para seguir incrementando la presión".
"En la manera en que se estructuró la agresión a Venezuela están también los elementos de la guerra que nosotros estamos enfrentando, porque esta es también una guerra ideológica, es una guerra cultural y es una guerra mediática, comunicacional", dijo sobre la intervención estadounidense el pasado 3 de enero que derivó en la caída del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
El mandatario cubano criticó también la medida del presidente Donald Trump de declarar el jueves a la isla como una "amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional del país norteamericano y anunciar así aranceles a los países que le vendan petróleo a La Habana.
Entre esos motivos, Washington destacó el alineamiento de La Habana con Rusia y otros "actores malignos", la acogida de bases de espionaje y "grupos terroristas transnacionales", la persecución y tortura de oponentes políticos y la negación de derechos humanos en la isla.
"Hay que ver con qué maldad, con qué perversidad, están planteando esa política", sostuvo Díaz-Canel, al respecto, al tiempo que denunció que el actual Ejecutivo estadounidense tiene como "líneas de acción" la "asfixia total y la agresión militar" contra Cuba.
"Nunca la rendición será la opción, y tiempos duros como estos hay que enfrentarlos con coraje y con valentía", indicó.
La presión de Washington va a ir escalando en un país que padecía ya un déficit crónico de combustible -especialmente visible en los prolongados apagones diarios- al no tener las divisas necesarias para importar crudo suficiente.
El Gobierno cubano, en las últimas semanas de tensiones a raíz de la captura de Maduro, no ha descartado la negociación, siempre que se lleve a cabo “entre iguales” y sobre la base del “respeto” mutuo. Sin embargo, han subrayado que no ha habido ningún contacto bilateral.
"Problema de ego"
Trump firmó el jueves una orden ejecutiva que establece que EEUU podrá imponer aranceles a los bienes procedentes de países que vendan o proporcionen petróleo a Cuba, alegando precisamente que la isla “constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior” del país norteamericano.
La nueva medida llega tras el corte del suministro de crudo venezolano a La Habana, anunciado luego de la caída de Maduro. Trump considera que el Gobierno cubano tiene los días contados desde entonces y sostiene que bloquear el suministro de petróleo a la isla provocará un "cambio de régimen" en un país desgastado ya por la crisis económica, energética y social.
Para el habanero de 77 años Lázaro Hernández, "lo de Trump es un problema de ego: se cree el dueño del mundo y por eso hace esas declaraciones".
"Pero cuando venga contra Cuba no va a pasar lo mismo que Venezuela, seguro que no", advirtió a EFE.
A su lado, Luis Salinas se quejó de que EEUU sigue "apretando la tuerca aún más contra Cuba". Tachó también al republicano de "loco" y desestimó algún tipo de intervención militar como la de Venezuela: "llevamos tantos años con las mismas amenazas que nada es nuevo para nosotros".
Otros entrevistados prefirieron no declarar en cámara ni decir su nombre por temor a represalias, aunque coincidieron que el país "necesita un cambio".
Récord de apagones
Cuba lleva más de seis años sumida en una grave crisis económica, con fuerte decrecimiento y elevada inflación, escasez de bienes básicos, prolongados apagones diarios, empobrecimiento generalizado y migración masiva. Las perspectivas de mejora a medio plazo son escasas.
En medio del complejo panorama, expertos consultados por EFE pronostican que la isla pudiera enfrentar una "grave crisis" en seis u ocho semanas si no recibe más petróleo o combustibles.
Cuba tan solo puede satisfacer un tercio de sus necesidades energéticas con la producción nacional de crudo, 40.000 barriles diarios de petróleo de un total en torno a 110.000.
La escasez de combustible en los últimos meses -principalmente por la falta de divisas del Estado cubano para importarlo- era responsable de gran parte de los apagones que sufre la isla, de más de 20 horas al día en amplias regiones del país.
Este sábado, por ejemplo, se marcó un nuevo máximo histórico con un pronóstico del 63 % del país sin corriente a la vez en el momento de mayor demanda, en la tarde-noche.
Se trata del segundo récord documentado en enero, ya que hace diez días se previó el 62 % de la isla sin corriente. También implica la tasa más elevada desde 2022, cuando comenzaron a divulgarse los datos oficiales sobre apagones y EFE a cotejarlos.
Con todo y lo complejo del panorama, cubanos como Sonia López, defienden la idea de que “hay que esperar”, sobre todo “para no preocupar más a la familia”.
Iglesia cubana ofrece su "disponibilidad" como mediadora
La Confederación de Obispos Católicos de Cuba advirtió este sábado que las amenazas de Washington sobre las ventas de petróleo a La Habana agravarán las condiciones de vida en la isla y ofreció su "disponibilidad" para mediar entre los dos países, según un comunicado.
"Las noticias recientes que anuncian, entre otras, la eliminación de toda posibilidad de que entre petróleo al país, disparan las alarmas", alertan los obispos cubanos en el mensaje, que muestra preocupación por los "menos favorecidos".
Ante este escenario, los obispos cubanos consideraron que el riesgo de un "caos social" en Cuba es "real". "Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes", afirmaron los representantes de la Iglesia y afirmaron que el clero "continuará acompañando a este pueblo".
En el pasado, la Iglesia católica ha actuado a menudo como mediadora y canal de diálogo entre los dos países y tuvo un papel clave en el deshielo entre Washington y La Habana en 2015.
"Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes, pero no necesita para nada más angustias ni dolor", agregó el mensaje de los obispos, en referencia a una posible paralización del suministro de petróleo tras la orden de Trump de imponer aranceles a los países que pretendan vender crudo a la isla.
"Queremos y anhelamos una Cuba renovada, próspera y feliz, pero sin aumentar el sufrimiento de los pobres, de los ancianos, de los enfermos, de los niños cubanos", subraya el documento, divulgado en la página web de la COCC.
Insistió en que "los conflictos deben resolverse mediante el diálogo y la diplomacia, nunca por la coerción o la violencia", mientras reclamó "un ambiente de pluralidad y respeto dentro del país".
Este mensaje alude a la grave crisis económica en la que Cuba lleva sumida más de cinco años, la cual ha generado un deterioro acelerado en áreas como la generación eléctrica, hospitales sin suministros, déficit de transporte público y problemas con el abastecimiento de agua, entre otros.
Además, la isla sufre escasez de productos básicos (alimentos, medicinas, combustible), prolongados apagones diarios, elevada inflación, dolarización creciente, baja producción agrícola e industrial, deterioro de los servicios públicos y una migración masiva.
BBC "Cuba no podrá sobrevivir"
Con su nueva orden, Trump deja en la cuerda floja el flujo hacia la isla desde su otro principal proveedor: México.
El presidente de Cuba acusa a Trump de querer asfixiar la economía cubana y lo califica a su gobierno de "fascista, criminal y genocida", pero Trump niega estar intentando asfixiar a Cuba, pero a la vez dijo que "no podrá sobrevivir".
Según datos de la compañía belga Kpler publicados por el diario Financial Times, Cuba solo tiene petróleo para unos 15 a 20 días más.
A continuación, te explicamos en 4 claves cómo Trump está usando el petróleo para aumentar la presión sobre una Cuba ya muy debilitada.
1. La orden ejecutiva de Trump
En estricto sentido, la orden ejecutiva proclamada por Trump el jueves declara una emergencia nacional argumentando que "la situación con respecto a Cuba constituye una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos".
El documento señala al gobierno de Cuba de "desestabilizar la región" y aliarse con adversarios de EE.UU. como Rusia, China e Irán y "grupos terroristas" como Hamás y Hezbolá.
"Al declarar un estado de emergencia por Cuba, la administración Trump está argumentando, en la práctica, que el suministro energético de la isla es ahora una cuestión de seguridad nacional para Estados Unidos", explica el corresponsal de BBC News Will Grant.
Como respuesta a la supuesta amenaza que representa Cuba, la orden busca disuadir a terceros países de venderle petróleo a la isla so pena de que se les impongan mayores aranceles.
Desde su primer periodo en la presidencia, Trump ha tomado acciones decisivas para debilitar el sostén económico del gobierno cubano.
En 2017, revirtió la política de apertura que había mantenido el gobierno de su predecesor, Barack Obama, y reanudó duras restricciones y sanciones al flujo de dinero, mercancías y personas hacia Cuba.
Tras la intervención en Venezuela del 3 de enero, el presidente estadounidense afirmó que Cuba estaba "lista para caer", en la medida en que dejaría de recibir dinero del que fue su aliado más cercano durante décadas.
Sin embargo, su gobierno ha aclarado que no pretende forzar un cambio de régimen.
Este miércoles, ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, aclaró: "Nos encantaría ver un cambio de régimen, pero eso no significa que vayamos a provocarlo".
Y agregó: "No cabe duda de que sería un gran beneficio para Estados Unidos que Cuba dejara de estar gobernada por un régimen autocrático".
2. La crisis petrolera de Cuba
Fuentes expertas calculan que Cuba necesita unos 110.000 barriles de petróleo al día, y produce por su cuenta aproximadamente 40.000, por lo que depende en gran medida del que recibe del exterior.
En el mejor momento de la alianza entre Hugo Chávez y Fidel Castro, a inicios de los 2000, la isla recibía unos 100.000 barriles al día de Venezuela.
La situación ahora es muy diferente.
Según los datos de Kpler publicados en el Financial Times, en lo que va de 2026 Cuba ha recibido un solo envío, proveniente de México, de 84.000 barriles de petróleo (lo que equivale a menos de 3.000 diarios).
La escasez se ha agravado, por supuesto, por el hecho de que, una vez que Trump tomó el control del petróleo de Venezuela, la isla dejó de recibir envíos desde el país sudamericano.
"No habrá más petróleo ni dinero para Cuba", afirmó el presidente estadounidense el 11 de enero.
El petróleo de Venezuela ha sido vital para la isla, incluso en años recientes en los que el volumen de los envíos se venía reduciendo.
Según observadores de la industria y un alto funcionario estadounidense citado por el Miami Herald, el gobierno cubano usaba el petróleo venezolano no solo para suplir parte de la demanda interna, sino también para revenderlo y conseguir divisas, algo que le resulta muy difícil al país bajo el embargo estadounidense.
Ante su actual crisis de escasez de petróleo, México se había convertido en la principal esperanza para Cuba. Se calcula que, a lo largo de 2025, le envió unos 12.000 barriles de petróleo al día a Cuba.
Pero es justo allí donde pretende tener sus efectos la medida anunciada el jueves por Trump.
"En concreto, la intención parece ser advertir a México para que no sustituya a Venezuela como principal proveedor energético de la isla, después de que Nicolás Maduro fuera desalojado del poder por la fuerza en Caracas a comienzos de este mes", señala Will Grant.
El economista Ricardo Torres explicó a BBC Mundo que, incluso con el suministro de petróleo mexicano, los sistemas eléctrico y de transporte de la isla ya se encontraban en riesgo de quedar completamente paralizados.
Si deja de llegar petróleo de México, ese riesgo será mucho mayor.
El presidente cubano reaccionó a la orden ejecutiva anunciada el jueves diciendo: "Bajo un pretexto mendaz y vacío de argumentos, […] el presidente Trump pretende asfixiar la economía cubana imponiendo aranceles a países que soberanamente comercien petróleo con Cuba".
Y añadió que esta medida "evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, calificó la orden ejecutiva como una "nueva escalada de EE.UU. contra Cuba" y dijo que los argumentos que usa Trump para señalar a Cuba como una amenaza están basados en mentiras.
"EE.UU. recurre también al chantaje y la coerción, para tratar de que otros países se sumen a su universalmente condenada política de bloqueo contra Cuba, a los que, de negarse, amenaza con la imposición de arbitrarios y abusivos aranceles, en violación de todas las normas del libre comercio", agregó Rodríguez.
3. El papel de México
De acuerdo con datos del Banco de México, desde que Claudia Sheinbaum asumió la presidencia, las exportaciones de petróleo a Cuba aumentaron considerablemente.
Los datos de Kpler hablan de unos 12.000 barriles al día durante 2025.
Sheinbaum argumenta que estos envíos tienen una motivación humanitaria; es decir, que buscan evitar que se interrumpa el funcionamiento de hospitales y otros servicios esenciales.
Así lo reiteró este viernes, en su conferencia matutina, al reaccionar a la medida anunciada por Trump.
"La aplicación de aranceles a países que suministran petróleo a Cuba podría desencadenar una crisis humanitaria de gran alcance", dijo y añadió que México buscará alternativas para impedirla.
Sin embargo, también reconoció que no quiere poner al país en riesgo de que le impongan más aranceles, por lo cual le ordenó a su secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, que se comunicara con el gobierno estadounidense para entender el alcance de la orden ejecutiva.
Según Sheinbaum, los envíos de petróleo a Cuba representan menos del 1% de lo que produce México.
Antes de que se conociera la amenaza arancelaria de Trump, la agencia Bloomberg había dado a conocer que México dio marcha atrás a un envío de petróleo que tenía previsto hacia Cuba esta semana.
Al respecto, la presidenta Sheinbaum señaló, sin confirmar si el envío se realizaría o no, que esa era una decisión "soberana" que recaía en manos de la empresa Petróleos Mexicanos (Pemex).
4. Una economía al límite
Los cubanos ya llevan meses enfrentando las consecuencias de la falta de combustible: cortes de electricidad que se extienden durante horas, filas extensas para comprar gasolina, transporte y comida a precios impagables, y montones de basura en las calles que no están siendo recogidos.
"En muchas partes del país los cortes eléctricos no bajan de 20 horas al día. Quiere decir que solamente tienen luz cuatro horas, y eso es una situación difícil", indica a BBC Mundo el economista Omar Everleny, exdirector del centro de estudios de la economía cubana de la Universidad de la Habana.
Con el nuevo anuncio de Trump, el país podría entrar en una crisis humanitaria sin precedentes.
El propio canciller reconoció que el "bloqueo total a los suministros de combustible" puede someter al pueblo cubano "a condiciones de vida extremas".
El país lleva años atrapado en la recesión, incapaz de pagar sus múltiples deudas u obtener financiación externa, con una producción en retroceso y sin lograr garantizar el suministro de alimentos y productos básicos a la población.
La producción industrial en 2024 fue la más baja en 40 años, según los datos más recientes del gobierno.
La agricultura está bajo mínimos por el ineficiente sistema de gestión estatal, la falta de fertilizantes y combustible.
Y el turismo internacional —una fuente clave de divisas— cerró 2025 por debajo de los dos millones de visitantes, la peor cifra en más de 20 años con excepción de la pandemia.
A esto se suma una grave escasez de medicamentos en un contexto de brotes simultáneos de dengue, zika y chikungunya, y la reducción al mínimo de los alimentos subsidiados.
En palabras del presidente Miguel Díaz-Canel, "no se trata de una crisis más", sino de "la acumulación de distorsiones, adversidades, dificultades y errores propios, exacerbados por un cerco externo extremadamente agresivo".
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