El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, advirtió este lunes que una eventual intervención militar de Estados Unidos contra la isla "provocará un baño de sangre de consecuencias incalculables", en respuesta a reportes de inteligencia que señalan que La Habana adquirió más de 300 drones militares de Rusia e Irán y habría evaluado su uso contra objetivos estadounidenses.
En paralelo, el Departamento del Tesoro impuso nuevas sanciones contra la principal agencia de inteligencia cubana y nueve funcionarios de alto rango, mientras el Departamento de Justicia se prepara para presentar cargos penales contra el expresidente Raúl Castro.
La advertencia de Díaz-Canel y la respuesta cubana
En un mensaje publicado en la red social X, Díaz-Canel reivindicó "el derecho absoluto y legítimo" de Cuba a defenderse ante una "arremetida bélica", aunque aclaró que ese argumento "no puede esgrimirse lógica ni honestamente como excusa para imponer una guerra contra el noble pueblo cubano".

El mandatario no hizo referencia directa a los drones, pero sus declaraciones llegaron un día después de que el portal estadounidense Axios publicara, basándose en inteligencia clasificada, que La Habana no solo habría adquirido ese arsenal sino que habría analizado escenarios de ataque contra la Base Naval de Guantánamo, buques militares estadounidenses e incluso la ciudad de Cayo Hueso (Key West), en Florida.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, fue más directo: acusó a Washington de "construir, día tras día, un expediente fraudulento para justificar la guerra económica despiadada contra el pueblo cubano y la eventual agresión militar".
Por su parte, el embajador cubano ante la ONU, Ernesto Soberón, calificó de absurda la hipótesis de un ataque cubano contra Estados Unidos. "No tiene ningún sentido", afirmó en una entrevista con la AFP en Nueva York, y acusó a Washington de "fabricar un pretexto" para justificar una acción militar.
El diplomático se negó a responder preguntas sobre la existencia de los drones.
Sanciones del Tesoro: inteligencia, ministros y militares en la lista
Sin esperar respuesta diplomática, el Departamento del Tesoro de EE.UU. anunció este lunes sanciones contra la Dirección Nacional de Inteligencia de Cuba —que se suma al Ministerio del Interior y la Policía Nacional Revolucionaria, ya sancionados— y contra nueve ciudadanos cubanos.
Entre los designados figuran:
- Mayra Arevich Marín, ministra de Comunicaciones
- Vicente de la O Levy, ministro de Energía y Minas
- Juan Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional
- Óscar Alejandro Callejas Valcarce, director de la Policía Nacional
- Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC)
- Al menos tres generales de las Fuerzas Armadas
Las sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) implican el bloqueo de todos los activos bajo jurisdicción estadounidense de los designados y prohíben cualquier transacción comercial o financiera con ellos.
La acusación contra Raúl Castro: un paso sin precedentes
El elemento más disruptivo de la jornada podría ser el que aún no ha ocurrido formalmente: el Departamento de Justicia prevé presentar ante un tribunal de Florida una acusación formal contra Raúl Castro, de 94 años, por el derribo en 1996 de dos avionetas de la organización cubanoestadounidense Hermanos al Rescate.
Ello, cuando el hermano menor de Fidel Castro se desempeñaba como ministro de Defensa. El ataque cobró la vida de cuatro personas y desencadenó una de las mayores crisis diplomáticas entre ambos países desde la Guerra Fría.
La presentación de los cargos, que debe ser aprobada por un gran jurado, se espera para esta semana. El portavoz del Departamento de Justicia declinó hacer comentarios al respecto.
Florida dice nadie avisó de ataque cubano

En medio de la alarma generada por el reporte de Axios, el sheriff Rick Ramsay del condado de Monroe —el más cercano a Cuba en el territorio continental de Estados Unidos— salió a calmar las aguas: afirmó que ninguna agencia gubernamental lo ha contactado sobre un posible plan de ataque cubano y descartó razones para la alarma.
"Estoy monitoreando la situación, pero no me ha contactado ninguna agencia gubernamental y no creo que haya una razón para preocuparse", señaló en un comunicado.
Sus palabras contrastan con el tono de urgencia que funcionarios de inteligencia, bajo anonimato, transmitieron al portal Axios.
Bloqueo energético, Venezuela y la visita de la CIA
Tras la caída del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela —principal aliado y proveedor de petróleo de Cuba—, Washington cortó el suministro de crudo venezolano a la isla y amenazó con sanciones a cualquier país que le vendiera combustible.
Desde finales de enero, Cuba solo ha recibido un tanquero ruso.
El bloqueo energético mantiene prácticamente paralizada la economía cubana, agravando una crisis que ya incluía escasez de alimentos, medicamentos y prolongados apagones.
La isla, bajo embargo estadounidense desde 1962, recibió este lunes un nuevo cargamento de ayuda humanitaria procedente de México —el quinto enviado por el gobierno de Claudia Sheinbaum desde febrero—, con 1.700 toneladas de leche en polvo y frijoles destinados a niños y personas mayores.
El contexto diplomático también es inusual: apenas la semana pasada, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a La Habana para reunirse con altos funcionarios del gobierno cubano, una visita que generó especulaciones sobre posibles negociaciones en curso.
El reporte sobre los drones se publicó días después de ese encuentro.
El presidente Donald Trump, que considera a Cuba "una amenaza excepcional" para la seguridad nacional de EE.UU., ha lanzado en reiteradas ocasiones amenazas de "tomar el control" de la isla, llegando a sugerir el envío de un portaviones.
Una escalada con final incierto
La combinación de reportes de inteligencia sobre drones, sanciones económicas, una inminente acusación penal contra un expresidente y retórica bélica de ambos lados configura el escenario más tenso entre Washington y La Habana en décadas.
Lo que no está claro es si esta presión máxima de la administración Trump busca forzar una negociación o allanar el camino hacia una acción más drástica.
Cuba, por su parte, mantiene que no representa una amenaza para nadie, pero tampoco descarta defenderse.
(CON INFORMACIONES DE LAS AGENCIAS EFE Y AFP)
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