La FIFA debería presionar al Gobierno de Estados Unidos para establecer una "tregua de ICE" para el Mundial de este año, incluyendo una garantía pública por parte de las autoridades federales de abstenerse de operaciones de aplicación de la ley migratoria en partidos y sedes, según informó Human Rights Watch (HRW) en un informe publicado el lunes 27 de abril.
La Copa del Mundo de 2026 -la primera edición de este torneo global con 48 equipos- será coorganizada por Estados Unidos, Canadá y México del 11 de junio al 19 de julio.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha sido el rostro de una dura ofensiva migratoria y de la campaña de deportación impulsada por la Administración del presidente Donald Trump.
Los grupos de Derechos Humanos han condenado la represión, afirmando que ha provocado violaciones de la libertad de expresión y los derechos al debido proceso y ha creado un entorno inseguro, especialmente para las minorías. Trump presenta sus acciones como necesarias para mejorar la seguridad interna y frenar la inmigración ilegal.
"La FIFA debe actuar con urgencia para abordar los riesgos de abusos de derechos humanos para deportistas, aficionados y trabajadores", afirmó HRW.
"Una cosa concreta que debería hacer es convencer a la Administración Trump de establecer una 'tregua con ICE’… Gianni Infantino (presidente de la FIFA) y sus colegas de la FIFA deberían usar su influencia para exigir que la administración Trump haga lo correcto para los juegos", añadió.
"Eliminar las prohibiciones discriminatorias de viaje, abstenerse de operaciones abusivas de aplicación de la ley migratoria en y alrededor de las sedes del Mundial, proteger los derechos de los niños y comprometerse a defender la libertad de reunión y expresión."
Al estilo de la Tregua Olímpica
La idea se basa en la "Tregua Olímpica", una tradición que se remonta a la antigua Grecia, cuando las ciudades estando en guerra pausaban las hostilidades para que atletas y espectadores pudieran viajar con seguridad a los Juegos.
"La Copa Mundial de la FIFA 2026 será, sin duda, uno de los eventos más grandes y espectaculares de la historia de la humanidad, atrayendo a millones de aficionados de todo el mundo a 11 ciudades anfitrionas de Estados Unidos", declaró a Reuters el portavoz de la Casa Blanca, Davis Ingle.
"Este será un evento monumental que requerirá una estrecha coordinación entre la Administración Trump, la FIFA y todos nuestros grandes socios federales, estatales y locales", agregó.
"El presidente Trump está centrado en garantizar que esta no solo sea una experiencia increíble para todos los fans y visitantes, sino también la más segura y protegida de la historia, y ninguna cantidad de tácticas ridículas de miedo impulsadas por grupos activistas liberales y los medios de comunicación de izquierdas cambiará eso", prometió Ingle
Las preocupaciones se intensificaron el 23 de abril, cuando grupos de activistas emitieron una advertencia de viaje, avisando que los visitantes que viajen a EE. UU. para la Copa del Mundo podrían enfrentarse a detenciones arbitrarias o deportaciones, entre otros abusos de Derechos Humanos.
Aficionados, jugadores, periodistas y otros visitantes pueden enfrentarse a perfiles raciales, registros de dispositivos electrónicos o riesgo de trato cruel o inhumano si acaban en centros de detención migratoria, según el aviso.
Sin cambios por parte del Gobierno
Las advertencias del jueves siguieron a un comunicado de marzo de Amnistía Internacional, que indicaba que el torneo se está alejando mucho del evento "seguro, libre e inclusivo" prometido por la FIFA.
"El DHS (Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU.) trabajará con nuestros socios locales y federales para asegurar la Copa Mundial de la FIFA 2026 -conforme a la ley federal la Constitución de EE. UU.-, como hacemos con todos los grandes eventos deportivos, mostrando al mismo tiempo la grandeza estadounidense ante todo el mundo", dijo un portavoz del DHS a Reuters.
"Nuestra misión es sencilla: garantizar que cada aficionado -tanto estadounidenses como visitantes- tenga una experiencia segura e inolvidable", añadió.
"Los visitantes internacionales que vengan legalmente a Estados Unidos para el Mundial no tienen de qué preocuparse. Lo que convierte a alguien en objetivo para la aplicación de la ley migratoria es si está o no ilegalmente en EE. UU. Punto. La especulación en sentido contrario está mal informada".
"Al mismo tiempo, los visitantes extranjeros DEBEN ser proactivos y deben empezar a trabajar en sus planes de viaje y documentos con mucha antelación para garantizar una experiencia de viaje fluida", advirtió el vocero.
HRW también dijo que había escrito a Infantino solicitando detalles sobre los nominados, jueces, criterios de referencia y proceso de selección para el primer premio de la paz de la FIFA.

Trump recibió el premio en diciembre por lo que el organismo rector mundial del fútbol calificó como sus esfuerzos para promover el diálogo y la desescalada en los puntos conflictivos de todo el mundo.
"Al crear este premio, Infantino corre el riesgo de convertir la Copa Mundial de la FIFA 2026… en otro evento de sportswashing en un mundo que ya tiene demasiados", añadió HRW.
Reuters ha contactado con la FIFA para obtener comentarios.
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