Un ataque de las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), un grupo afín al Estado Islámico, ha dejado hasta el momento 51 muertos en la aldea de Bafwakoa, en el este de la República Democrática del Congo (RDC).
Se trata de una milicia que se alió con el Estado Islámico en 2019 y opera fundamentalmente en Uganda, pero suele cruzar la frontera, sobre todo para aprovechar momentos de desgaste del Ejército congolés, obligado a combatir también a los miembros de la M23, que ataca desde Ruanda.
La incursión se produjo el miércoles 1 de abril, cuando un grupo de hombres armados ingresó en la aldea, usando machetes contra civiles e incendiando viviendas, de acuerdo con el relato de Samuel Banapia, miembro de la sociedad civil de la zona, que habló vía telefónica con la agencia AP.
Inicialmente, el Ejército congolés habló de 43 fallecidos, aunque los vecinos aseguraban que el total de víctimas era de 56, pues aún había varias personas desaparecidas y se creía que los rebeldes se habían llevado al menos dos rehenes.
Este 4 de abril la cifra ha sido consolidada en 51 muertos, de acuerdo con vecinos que informaron a EFE sobre el hallazgo de ocho cuerpos más en la aldea situada en la jefatura de Bandaka y en el territorio de Mambasa (provincia de Ituri).
"Son ocho, todos hombres, a los que sin duda las ADF habían llevado a la fuerza al bosque", detalló Dieudonné Lossa, coordinador de la sociedad civil en Ituri.
Jean Baptiste Matadi, administrador del territorio de Mambasa, aceptó que “es posible” que ese sea el número de bajas total.
¿Qué son las ADF y cuál es su zona de influencia?
Las ADF se originaron en Uganda a finales de los años 90, y en 2019 se adhirieron al Estado Islámico. Sus objetivos y demandas no están claros, aunque muchos de sus actos son reivindicados por el EI.
Una investigación de un panel de expertos que actuó por encargo del Consejo de Seguridad de la ONU no encontró pruebas de que el EI patrocinara directamente a las ADF, pero desde 2021, Estados Unidos las designa como "una organización terrorista" afiliada al grupo yihadista.
Se desconoce el número real de combatientes en la RDC, donde apenas 10% de la población es musulmana, la mayor parte concentrada en el este del país, pero se sabe que sus facciones operan en las provincias vecinas congoleñas de Kivu del Norte e Ituri, donde suelen perpetrar atentados contra civiles.
"Las ADF evitan el combate directo con el Ejército y todos sus socios. Por eso atacan a la población de una manera que sabotea los esfuerzos de paz y cometen actos de venganza contra la población, y así represalias contra nuestro pueblo", explicó el teniente Jules Ngongo, portavoz del Ejército congolés en el este, durante una conversación telefónica con AP.
Desde 2021, los ejércitos de Uganda y la RDC llevan a cabo una operación militar conjunta para reducir a las ADF, pero sus esfuerzos no han logrado reducir a la milicia.
El año pasado, sus combatientes mataron a 66 civiles en Ituri y se llevaron a varios secuestrados, y se cree que desde esa provincia han extendido su influencia a la vecina Goma, la principal ciudad de la RDC.
En el Congo, los militantes de la ADF han aprovechado el desgaste del Ejército, que lucha simultáneamente contra varios grupos rebeldes. El principal de ellos es la M23, que opera con apoyo de Ruanda y también se ha extendido hacia Goma.
Los datos de una organización de monitoreo de incidentes violentos contra civiles, Insecurity Insight, muestran que las ADF han sido responsables de uno de cuatro ataques contra la población civil entre 2020 y 2025 en el Congo.
Con AP, EFE y Reuters
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