Con el cierre del año escolar, miles de estudiantes dominicanos comienzan sus vacaciones, un período que puede aprovecharse más allá del descanso. Especialistas en educación coinciden en que mantener a los niños activos mediante el juego, la lectura, el deporte y la convivencia familiar contribuye a su desarrollo físico, emocional y social.
No es necesario realizar grandes inversiones. Muchas actividades pueden organizarse en casa, en parques, museos o espacios públicos, adaptándose a la edad de los menores y al presupuesto de cada familia.
Actividades al aire libre
El contacto con la naturaleza y el ejercicio ayudan a reducir el tiempo frente a las pantallas.
Entre las opciones figuran:
- Visitar parques y áreas verdes.
- Organizar un picnic familiar.
- Montar bicicleta, patines o scooter en espacios seguros.
- Jugar fútbol, baloncesto o voleibol.
- Sembrar plantas o crear un pequeño huerto casero.
- Observar aves, insectos y árboles para aprender sobre el medio ambiente.
- Visitar playas, ríos o montañas, siempre tomando las medidas de seguridad necesarias.

Creatividad y manualidades
Las vacaciones también pueden ser un espacio para estimular la imaginación.
Algunas ideas son:
- Pintar con acuarelas o témperas.
- Dibujar o colorear.
- Crear figuras con plastilina o arcilla.
- Elaborar manualidades con materiales reciclados.
- Diseñar pulseras, collares o adornos.
- Aprender origami.
- Preparar un álbum de recuerdos de las vacaciones.

Fomentar la lectura
Aunque no haya tareas escolares, mantener el hábito de la lectura ayuda a fortalecer la comprensión y el vocabulario.
Se recomienda:
- Elegir libros acordes con la edad e intereses de cada niño.
- Visitar bibliotecas públicas o librerías.
- Leer cuentos en familia antes de dormir.
- Crear un pequeño reto de lectura durante las vacaciones.
- Escribir finales alternativos para las historias o inventar nuevos personajes.
Tiempo en familia
Las vacaciones ofrecen la oportunidad de compartir más tiempo con padres, abuelos y hermanos.
Entre las actividades recomendadas están:
- Organizar noches de juegos de mesa.
- Cocinar recetas sencillas en familia.
- Ver películas o documentales y comentarlos.
- Preparar una tarde de karaoke o talentos.
- Hacer un rompecabezas entre todos.
- Revisar fotografías familiares y conversar sobre recuerdos.
Ciencia y aprendizaje
Aprender también puede ser divertido.
Algunas propuestas incluyen:
- Realizar experimentos científicos sencillos con materiales caseros.
- Observar el cielo con un telescopio o una aplicación de astronomía.
- Aprender palabras en otro idioma.
- Resolver acertijos y rompecabezas.
- Practicar ajedrez o juegos de estrategia.
Aventuras en la ciudad
No siempre es necesario salir de viaje para vivir nuevas experiencias.
Durante las vacaciones pueden visitarse:
- Museos.
- Jardin botánico.
- Zoológico y acuario.
- Monumentos históricos.
- Centros culturales.
- Ferias y actividades organizadas por ayuntamientos o instituciones públicas.
Menos pantallas, más movimiento
Los especialistas recomiendan equilibrar el uso de celulares, tabletas y videojuegos con actividades físicas y recreativas.
Establecer horarios para el uso de dispositivos electrónicos y combinar ese tiempo con deportes, lectura, juegos tradicionales o actividades al aire libre puede contribuir a unas vacaciones más saludables y enriquecedoras.
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