San Francisco de Macorís ha logrado convertirse en un ejemplo continental en limpieza, disposición y manejo de sus residuos sólidos, luego de un acuerdo entre el Ayuntamiento dirigido por el alcalde Alex Díaz, el Fideicomiso Público-Privado para la Gestión Integral de Residuos Sólidos, y la empresa Móvil Soluciones Ambientales, del sector privado, que ha sentado sus reales allí con un magnífico equipo técnico, que recoge los desechos sólidos, los recibe en una planta de tratamiento, los procesa, extrae combustibles, empaca los metales, empaca el cartón y los exporta a países y empresas que los reclaman y pagan por ello, y la ciudad queda sin ningún pasivo ambiental del que tenga que preocuparse. Están próximo a producir fertilizantes, que podrían utilizarse en el país o exportarse.
Pocas veces hemos tenido un caso tan exitoso y probado como este, en el que el sector público municipal, saludablemente gestionado, se combina con el sector privado y aporta una solución de largo alcance a un tema de extrema gravedad y daños sustanciales, y al mismo tiempo genera recursos, además de generar empleos saludables, evita los buzos habituales en los lugares de almacenamiento de los residuos sólidos, aparte de que también es una solución técnica e inteligente para los desechos de los centros de salud, públicos y privados, y otros centros generadores de residuos tóxicos, que en cada municipio del país carecen de salidas adecuadas, no tienen certificación y hasta resultan rechazados o sancionados cuando se les requiere demostrar la calidad en el manejo de sus desechos, para la recepción de financiamiento o apoyo técnico internacional a bajo costo.
La planta se encuentra ubicada en un sector en las afueras de la ciudad, una zona rural denominada La Nasa, y en los alrededores, donde antes nadie podía pensar en cultivos agrícolas o residenciales, ya comienzan a establecerse viviendas y zonas habitadas, con una valorización de los terrenos circundantes, porque los olores indeseables y dañinos han desaparecido. El personal que maneja la planta está bien adiestrado, utiliza uniformes con protección, y aunque queda algún tipo de trabajo manual para la separación de los plásticos, no hay forma de que nadie resulte afectado por permanecer allí y realizar su trabajo, porque el área de seguridad es estricta y cuida cada detalle del personal que allí desarrolla labores.
Además de que tienen laboratorios de análisis permanentes, porque parte de los desechos se convierten en abonos de alta calidad, que podrían ser industrializados y exportados, o sencillamente utilizados en los campos dominicanos, productores de arroz y otros alimentos, en esa planta se recibe los desechos que se recogen en más de 10 municipios de la región nordeste, y se procesan como se hace con los que vienen de San Francisco de Macorís.
¿Qué ocurrió con el viejo vertedero de San Francisco de Macorís, que se encontraba próximo a la planta de tratamiento? Fue saneado, mediante un proceso de recolección, procesamiento y empaquetamiento, en segmentos que fueron higienizados, y posteriormente sepultados, hasta convertir el lugar en un amplio terreno con un pequeño elevado, sobre el que se colocó grama que ha crecido y que se percibe como un campo verde, sobre el que no se debe cultivar ningún fruto o producto comestible, por razones obvias.
El proyecto inició como una iniciativa empresarial social de la familia Rizek, con los hermanos Villanueva, del Grupo Viamar, como socios, además de una empresa emprendedora de jóvenes encabezada por José Yude Michelén. El proyecto ha invertido más de 15 millones de dólares y tiene proyectado nuevos avances y emprendimientos para completar una inversión de 30 millones de dólares. Ya es una empresa, porque con los fondos provenientes de DO Sostenible, la carga de residuos que se procesa es pesada, por personal al servicio del Fideicomiso, y se paga por tonelada a un precio previamente establecido.
Al visitarle, la pregunta que hicimos fue para identificar las razones que impiden que un proyecto como este se instale en cada región o en cada gran municipio, para que todos tengan las mismas características de limpieza que presenta hoy día San Francisco de Macorís, una de las razones para que en las evaluaciones que se han hecho de eficiencia y destreza y transparencia, su alcance tenga más de dos años logrando la posición número 1, envidiable para cualquier municipalista.
La Liga Municipal Dominicana, el Ministerio de Medio Ambiente, la Cámara de Diputados han realizado visitas al proyecto y han quedado sorprendidos por la calidad, eficiencia, solución inteligente al gravísimo problema de la disposición de los desechos sólidos en nuestras ciudades. En una de las visitas, patrocinadas por el ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, por lo menos cinco ministros del ramo fueron observadores de esta solución extraordinaria, que no tiene otro emplazamiento en el continente que no sea el de San Francisco de Macorís, con Alex Díaz como protagonista y Erik Rizek como gerente del proyecto privado.
Asombrados por lo que observamos en San Francisco de Macorís, y deseosos que esa misma solución sea expandida a Santo Domingo, al Distrito Nacional, a Santiago, La Romana, Puerto Plata, Higuey y muchas otras ciudades del país, para que cada municipio alcance la limpieza y la eficiencia que ahora tiene San Francisco. Y para que exportemos combustibles extraídos de residuos sólidos, y que exportemos metales, abonos y otros derivados de esos desechos.
Una maravillosa empresa social que se puede convertir en una rentable solución para un gravísimo problema del que ya debíamos estar avergonzados. Felicitamos a Alex Díaz, alcalde, a Príamo Raminez Ubiera, de DO Soluciones, y a los innovadores de Móvil Soluciones Ambientales. Este es un gran proyecto u ojalá que sea una realidad por lo menos con una gran planta de procesamiento en cada región del país.
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