El empresario Fernando Capellán estuvo presente en la Asamblea de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) celebrada la pasada semana en la ciudad de Santiago. Allí fue invitado a ser parte de un panel, con un tema trascendente: “Una nueva etapa en la integración regional: qué hacer y cómo avanzar”.
La intervención de Fernando Capellán, presidente del Grupo M que tiene inversiones en Haití y que opera con más de 19 mil trabajadores, es una lúcida reflexión que no puede quedarse sin que pueda ser leida detenidamente. También escuchada en el momento en que pronunció sus palabras. Acento las reproduce, porque en su contenido queda plasmada una idea pragmatica de colaboración, integración y cómo avanzar en una relación que pudiera ser entre iguales.
Lejos de la alharaca alarmista de los nacionalistas trasnochados, que ven peligros y guerra por donde quiera que miran, Fernando Capellán habla de una relación para enriquecer las relaciones entre países de la región de Centroamérica y el Caribe, y entre dominicanos y haitianos, que por más diferencias que tengamos, siempre es posible el esfuerzo colaborativo común, como se presenta en estas palabras de un hombre con los pies en la tierra.
Intervención de Fernando Capellán en panel de CEPAL
Buenas tardes a todos, muchas gracias por la invitación. He estado coordinando y viendo cómo voy a plantearles mis ideas y lo que pienso sobre el tema de integración y cooperación, etcétera. Y rápidamente le explicaré cuál es el ecosistema que hemos hecho en CODEVI, algunas premisas, las oportunidades, el problema y qué hacer para avanzar, que es el motivo principal.
Desde hace 23 años el Grupo M inició operaciones en Haití, en la frontera norte, hasta el día de hoy hemos creado, hoy tenemos unos 18, 19 mil empleados. Hemos hecho un ecosistema completo ahí desde cambiando la matriz de gas, de carbón por gas propano, centros infantiles de niños, escuelas, policlínica, centros de reforestación. Hemos transformado mucho la comunidad, integrándonos con la comunidad y hemos hecho un trabajo.
En 23 años realmente hay un antes y un después en esta comunidad y toda esta región. Alguna premisa sobre, para concluir al final, diciéndoles qué hacer y qué tenemos que hacer para ver cómo podemos lograr una integración económica de estos dos países donde existen unas oportunidades importantes, si se maneja bien. Si manejamos el tema mal, es definitivamente una gran amenaza para ambos países.
Premisas, andamos buscando bienestar para la gente en ambos países. No hay forma de dividir estos dos países, porque siempre he dicho que las fallas geológicas de la isla hispaniola van de este a oeste, no hay fallas geológicas de norte a sur, como es la frontera dominico-haitiana. República Dominicana le vende mil 200 millones de dólares al año 2025, eso es lo formal, lo informal ha sido difícil medir, lo cual República Dominicana necesita de Haití para vender sus productos y Haití necesita a la República Dominicana para importar productos principalmente comestibles y construcción, etcétera.
Es el único de los pocos países que se puede exportar en carretilla, o sea, usted coge una carretilla en Dajabón, en un pueblo del norte y puede ir con una carretilla de vegetales y venderlos en Haití, o viceversa. Hay una premisa importantísima, que es el respeto a la soberanía, a la seguridad y las leyes de cada país. República Dominicana necesita mano de obra haitiana, esto es un tema de negocios donde siempre hemos visto Haití y República Dominicana, especialmente la frontera dominico-haitiana como oportunidades de negocio, no necesariamente el tema caritativo o de subvenciones, etcétera, sino puro negocio.
Por eso estamos confiados que se puede atraer capital. Los haitianos quieren vivir en Haití, igual que los mismos dominicanos que tenemos en Estados Unidos y en Europa quieren vivir en su país. Las oportunidades.
Hay grandes oportunidades en plantas conjuntas, como lo es Codevi, donde la cadena de suministro importante viene desde República Dominicana, la cadena de proveedores está en República Dominicana, mano de obra en Haití y alguno que otro capital intensivo también en Haití. Hay oportunidades en logística, en finanzas, infraestructura, hay una gran oportunidad de reforestación de nuestras cuencas, las cuales están bastante degradadas, hay mucha oportunidad de cooperación cultural, deportiva, aunque las últimas deportivas no han sido tan lindas como vimos el juego (de futbol). Y la combinación de los activos de estos dos países es la clave, ninguno podrá lograr con eficiencia solo, sino la combinación de ambos.
Problema, muy simple. El principal problema que vemos son los likes, los me gusta, punto. Aquí en República Dominicana y en Haití, en ambos países, empresarios, políticos, influencers, si quieren likes nada más tienen que poner a pelear estos dos países y crear historias de fantasmas, de invasión, de integración y ahí vienen los likes.
Y eso impide que decisiones importantes se tomen, porque se están esperando, buscando los votos o buscando esos mismos likes para lograr más seguidores. Hay una necesidad de bajar el volumen a los tambores de guerra, hay una necesidad importantísima de que el cuco haitiano en República Dominicana y el cuco dominicano en Haití desaparezca y eso es una misión importante que logremos eso. Para los que no sepan lo que es el cuco, cuando estábamos chiquitos, por lo menos querían que nos fuéramos a la cama, decían ahí viene el cuco, inmediatamente uno chiquito se iba y se acostaba en la cama, eso está pasando hoy día en nuestra isla.
Hay un cuco que nos tienen ahí con las redes sociales que impide políticas públicas apropiadas para la mejoría de la gente. Finalmente, después de esta experiencia de 23 años trabajando en la frontera dominico-haitiana, trabajando con ambos gobiernos, creo que podemos plantear algunas oportunidades, algunas cosas que hay que hacer. Le dije anteriormente bajar el tono de los likes, la seguridad, cada vez que escucho de que hay que resolver el problema de seguridad en Haití, definitivamente hay que resolverlo y esperamos que la cooperación internacional realmente haga efecto, pero no se menciona el tema empleo.
Podemos mejorar 100 por ciento la seguridad en Haití, pero si no hay empleos no es sostenible y el tema empleo hay formas de aumentar los empleos dramáticamente en la frontera dominico-haitiana y en Haití, por lo que le voy a describir brevemente. Ahora mismo ambos países necesitan hacer planes estratégicos de cómo vamos a manejarnos uno con otro, de hacer planes. Ahora mismo las decisiones se están tomando basadas en emociones, no son decisiones estratégicas, muchas son decisiones tácticas, las cuales no solamente tapan un hoyo en un momento principalmente político y no estratégico de mediano y largo plazo.
En Haití hay iniciativas importantes, vemos cómo la comunidad privada se ha estado reuniendo con empresarios dominicanos, empresarios haitianos, vemos cómo el ministro Bisonó y la ministra de Relaciones Exteriores de Haití se han estado reuniendo, lo cual son signos muy positivos y esperanzadores. Hay temas que son prácticos, de la forma que lo vemos es que el caso Taiwán debe de saber qué es lo que se le va a pedir a Taiwán. Para que ustedes tengan una idea, Taiwán todavía exporta entre textiles principalmente y confección unos siete billones de dólares, le decía un alto funcionario taiwanés que para crear 100 mil empleos, Taiwán crear 100 mil empleos en Haití lo hace con el miñique, con el dedo pequeño, por la influencia que tiene en el sector textil, que donde muchas oportunidades hay en Haití, Taiwán en el mundo del textil y de la confección.
Hay otras naciones que están interesadas también en ayudar y yo creo que hay que tomar la palabra para esa ayuda puntual. Brasil puede hacer algunas cosas que le convengan a Brasil económicamente, estamos hablando que Taiwán no vaya a dar caridad, es negocio que Taiwán puede tener en Haití. Hay una legislación que es muy importante, que tenemos en los últimos años, que se llama Hope Help, es una legislación que se logró el mes pasado renovarse por dos años y medio en el Congreso americano, antes esa legislación se renovaba por 10 años y estamos tratando constantemente de ver cómo logramos una legislación permanente para Haití.
Esto traería una revolución importantísima por las razones que sabemos. Hoy en día el único país en este hemisferio que puede crear, que puede tener dos mil personas trabajando bajo un techo es Haití. Ningún otro país en esta región lo puede hacer en el mundo de la manufactura, llámese ensamblaje de juguetes, llámese ensamblaje de ropa, zapatos, etcétera.
En ese mundo no hay otro país que no sea Haití y por eso es que Estados Unidos consideramos que debe de ver a Haití como una oportunidad para su manufactura ligera. Hay un precedente importante en Egipto y Jordania donde están los QIZ, que son los Qualified Industrial Zones. Esto es permanente, que lo tiene Egipto y Jordania, permanente y una diversidad de productos.
Si nosotros logramos que una legislación como esa, el Congreso americano, con la necesidad que tienen los Estados Unidos de traer inversión desde su patio trasero, esa es la gran oportunidad para muchas empresas americanas de hacer negocio. Siempre hago el énfasis del negocio y nosotros definitivamente tenemos que convencer a los gobiernos haitianos de que hay una serie de medidas que hay que tomar y yo ando con ellas siempre debajo del brazo, la tengo siempre listada, son unas 10 medidas que no son conflictivas que el gobierno haitiano debe de tomar para definitivamente relanzar el sector de la manufactura. Tenemos que aplaudir todo el esfuerzo que ha hecho el gobierno dominicano en los foros internacionales, principalmente en el Consejo de Seguridad, llamando a que se tomen las resoluciones apropiadas para la fuerza de supresión de pandillas, se le den los recursos que lleguen, que ahora se acaba de renovar por un periodo importante.
Pero sí también República Dominicana tiene que hacer un esfuerzo no sólo en el tema de seguridad, tiene que hacer un esfuerzo en el tema de creación de empleos. Para darle una idea, República Dominicana tiene el plan 2036, que es duplicar la economía dominicana, que se ha hecho un trabajo espectacular, dirigido por el mismo presidente de la República con varios sectores, pero cuando usted busca y ve, y yo participo en ese plan, cuando usted lo ve, el tema haitiano no surge como un tema importante en un país que está comprando mil 200 millones de dólares, que tiene una cantidad de inmigrantes trabajadores en el país y que influye, y en ese plan no aparece. Entonces tenemos que ver cómo es que estos gobiernos, cómo es que estos empresarios, cómo es que estas fuerzas deportivas, estas fuerzas culturales empiezan a comunicarse, empiezan a trabajar unidos.
No hay alternativa, no hay alternativa y yo creo que ojalá que este mensaje haya sido lo más explícito posible en cuanto a la forma y qué hacer, y ver cómo logramos una integración económica que puede ser muy, muy potente en estas dos naciones. Muchísimas gracias.
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