Un tribunal de comercio de Estados Unidos falló el jueves en contra del arancel global del 10 % impuesto por el gobierno de Donald Trump, al considerar que no está justificado en la alegada Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, norma de la década de 1970 que fue invocada para su aplicación.
Trump fijó el gravamen temporal en febrero, poco después de la decisión del Tribunal Supremo de anular una parte importante de otros aranceles.
En el fallo de hoy, el tribunal consideró que Trump invocó "de forma incorrecta" una ley comercial de hace décadas para aplicar estos gravámenes.
Previamente, el fallo del supremo, adoptado el 20 de febrero de 2026 con una votación de 6 a 3 en el caso Learning Resources, Inc. v. Trump, determinó que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) no autoriza al presidente a imponer aranceles, lo que invalidó el esquema tarifario que gravaba más de tres billones de dólares en importaciones desde 2025.

Ante ese revés judicial, la administración pivotó hacia la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite al presidente imponer un recargo temporal de hasta el 15 % sobre todas las importaciones por un período máximo de 150 días para atender desequilibrios en los pagos internacionales.
El gravamen del 10 % entró en vigor el 24 de febrero y fue elevado posteriormente al 15 %, con tasas diferenciadas del 35 % para productos chinos y del 25 % para importaciones de la Unión Europea y Japón.
Según el gobierno, la tarifa del 10 % tenía como objetivo enfrentar los déficits en la balanza de pagos. Estará vigente hasta finales de julio, salvo que el Congreso lo prorrogue, mientras la Casa Blanca busca mecanismos más duraderos para reconstruir su agenda comercial.
El nuevo fallo del Tribunal de Comercio Internacional (CIT) representa un segundo golpe judicial a la política arancelaria de Trump en menos de tres meses.
La administración ya comenzó a devolver los 166.000 millones de dólares recaudados bajo el esquema declarado inconstitucional por el Tribunal Supremo, con los primeros reembolsos acreditados en cuentas de importadores a partir del 6 de mayo.
El Tribunal de Comercio Internacional que ordenó este jueves a los demandados implementar su fallo en un plazo de cinco días, también dispuso desembolsos a los importadores que presentaron demandas.
Si bien esta nueva sentencia, que puede ser apelada, se limita por el momento a los demandantes, sienta un precedente jurídico que permite a otras empresas impugnar también los recargos.
Trump le da a la UE hasta el 4 de julio para implementar el acuerdo comercial con EE. UU.
En simultáneo con el fallo judicial en EEUU, Donald Trump anunció el jueves que daba de plazo hasta el 4 de julio a la Unión Europea para poner en práctica el acuerdo comercial alcanzado con Estados Unidos, tras una conversación telefónica con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Pasado ese plazo, los aranceles impuestos por Washington a la UE "se dispararían inmediatamente a niveles mucho más elevados", advirtió el presidente estadounidense en su red social Truth Social.
"¡He estado esperando pacientemente a que la UE cumpla con su parte del histórico acuerdo comercial que acordamos en Turnberry, Escocia, el mayor acuerdo comercial de la historia!", añadió Trump en la misma plataforma.
La fecha elegida no es casual: el 4 de julio de este año se conmemoran los 250 años desde que las colonias estadounidenses declararon su independencia del dominio británico.
La respuesta de Von der Leyen: "Un trato es un trato"
La presidenta de la Comisión Europea respondió con firmeza. Tras la llamada con Trump, Von der Leyen publicó en X que la UE ha logrado "buenas avances" hacia la ratificación del acuerdo y calificó la conversación de "muy buena llamada".
"Seguimos plenamente comprometidos, por ambas partes, con su aplicación", afirmó la funcionaria europea.
Días antes, Von der Leyen ya había salido al cruce de las presiones de Washington con una frase contundente: "Un trato es un trato. Y tenemos un trato", dijo en rueda de prensa al término de la cumbre UE-Armenia, celebrada en Ereván.
"La esencia del acuerdo es prosperidad, reglas comunes y fiabilidad", subrayó, al tiempo que aclaró que Bruselas se encuentra "en la fase final de aplicación de los restantes compromisos arancelarios".
El nudo del bloqueo europeo
El bloque de los 27 miembros de la UE y Estados Unidos alcanzaron el acuerdo en julio de 2025 en Turnberry, Escocia, por el que se fijaban los aranceles sobre la mayoría de los productos europeos en un 15 %.
Sin embargo, la versión definitiva del pacto aún debe ser aprobada por los Estados miembros, lo que ha generado creciente frustración en Washington.
La reunión entre las instituciones comunitarias para dar el visto bueno al acuerdo terminó este jueves son consenso, después de que Trump amenazara con imponer un arancel del 25 % a los vehículos europeos.
Las divergencias giran en torno a la posibilidad de introducir salvaguardas que permitan paralizar la implementación del pacto en caso de incumplimiento por parte de Washington.
A finales de marzo, los legisladores de la UE habían dado luz verde al acuerdo arancelario, pero también solicitaron esas salvaguardas adicionales. A pesar de la aprobación condicional del Parlamento Europeo, el acuerdo debe negociarse con los Estados miembros antes de que el bloque pueda aplicarlo.
Chipre, que ostenta la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea, afirmó que quería mantener el "impulso positivo" en las conversaciones con los eurodiputados previstas para el 19 de mayo.
La semana pasada, Trump ya había prometido aumentar los aranceles sobre los automóviles y camiones de la UE al 25 % por considerar que el bloque incumple el acuerdo.
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