República Dominicana cuenta con condiciones privilegiadas para convertirse en uno de los principales centros logísticos del Caribe y aprovechar la reconfiguración de las cadenas globales de suministro impulsada por los cambios geopolíticos. Sin embargo, para alcanzar ese objetivo deberá continuar modernizando su sistema aduanero, digitalizar procesos y adoptar nuevas tecnologías que garanticen mayor eficiencia, seguridad y competitividad.

Así lo afirmó Tiuna de Benito-Fernández, coordinador regional para las Américas de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), quien reconoció que República Dominicana ha realizado avances en la automatización y modernización de sus aduanas durante las últimas décadas.

Indicó que el crecimiento del comercio electrónico, la documentación digital, la inteligencia artificial y los mayores requerimientos de ciberseguridad están generando un volumen de información que las plataformas tradicionales ya no podrán procesar con la misma eficiencia.

El Informe sobre el Comercio Mundial 2025, titulado Aliar el comercio y la IA en beneficios de todos, advierte que el desarrollo de la inteligencia artificial requiere un entorno comercial previsible, con bajos costos para el comercio y normas que generen confianza entre los actores económicos.

Según el documento, las políticas comerciales deben integrarse en un marco de políticas públicas coherente para que la IA impulse un crecimiento inclusivo basado en el comercio.

Ante ese escenario, UNCTAD propone una plataforma basada en tecnologías como blockchain, microservicios y arquitectura en la nube, diseñada para fortalecer la seguridad informática y agilizar el intercambio de información entre todos los actores del comercio exterior.

Las estrategias impulsadas por el mercado y la tecnología, que, de acuerdo, con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), sumadas a los esfuerzos de las empresas por posicionarse en respuesta a las circunstancias geopolíticas y a la consolidación de las políticas industriales de los países desarrollados, impactaron esta dinámica geográfica y sectorial.

En 2024, las entradas de inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe alcanzaron US$ 188,962 millones, un 7.1 % más que en 2023. Esta cifra representó el 13.7 % de la formación bruta de capital fijo y el 2.8 % del PIB, valores inferiores en comparación con la década de 2010, cuando su participación alcanzó el 16.8 % y el 3.3 %, respectivamente.

En 2024, se registró un aumento de las entradas en las manufacturas y una reducción de las entradas en los servicios, y la participación de la IED en ambos sectores representó el 43.6 % y el 40.4 %, respectivamente.

La Cepal informó que las inversiones en el sector de servicios disminuyeron en Brasil, Ecuador y Argentina, mientras que en Colombia, Honduras, República Dominicana, México y Guatemala recibieron más capital extranjero en este renglón.

“Este dinamismo podría reflejar fenómenos de relocalización de inversiones y reconfiguración de las cadenas globales de valor”, destaca el organismo internacional.

La ubicación estratégica favorece al país

El funcionario sostuvo que República Dominicana reúne varias condiciones que la convierten en un candidato natural para consolidarse como un hub logístico regional.

Entre ellas destacó:

  • Su ubicación geográfica estratégica.
  • La estabilidad política y económica.
  • La seguridad jurídica.
  • La amplia red de acuerdos comerciales.
  • La calidad de su infraestructura portuaria.

No obstante, señaló que estas ventajas deben complementarse con procesos logísticos más ágiles y plenamente digitalizados.

“El cliente principal de República Dominicana son los Estados Unidos y, como en cualquier negocio, al cliente hay que ofrecerle un buen servicio”, expresó.

Competencia regional obliga a ganar eficiencia

De Benito-Fernández advirtió que varios países del Caribe también buscan posicionarse como centros logísticos regionales.

Mencionó que Jamaica, Panamá y Trinidad y Tobago impulsan estrategias similares, mientras que Cartagena, en Colombia, continúa fortaleciendo su liderazgo portuario.

Por ello, consideró que la competitividad dependerá de factores como:

  • Los costos portuarios.
  • Los tiempos de permanencia de los buques.
  • La infraestructura disponible.
  • La automatización de los procesos.
  • La rapidez en los despachos aduaneros.

A su juicio, el objetivo debería ser reducir el despacho de mercancías de 24 a 12 horas mediante herramientas tecnológicas, información anticipada y sistemas inteligentes de análisis de riesgo.

El nearshoring representa una oportunidad

Para De Benito-Fernández, el fenómeno del nearshoring, acelerado tras la pandemia y las tensiones geopolíticas globales, representa una oportunidad para República Dominicana.

Afirmó que el país ya cuenta con fortalezas para atraer inversiones vinculadas a las cadenas de suministro cercanas al mercado estadounidense, pero insistió en que mantener la competitividad dependerá de seguir invirtiendo en innovación tecnológica, digitalización y facilitación del comercio.

“República Dominicana siempre ha estado a la vanguardia en materia de comercio exterior y facilitación comercial. Nuestra propuesta busca acelerar ese proceso con una solución internacional ya probada y a un costo significativamente menor”, concluyó.

El informe sostuvo que la cercanía geográfica con Estados Unidos continúa siendo una de las principales ventajas competitivas de América Latina y el Caribe.

La estudio de la Cepal explicó que muchas empresas han optado por instalar operaciones cerca del mercado estadounidense mediante estrategias conocidas como nearshoring, mientras otras buscan invertir en países considerados aliados comerciales bajo el modelo de friendshoring, en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas y comerciales.

Entre 2020 y 2024, casi la mitad del valor de los proyectos de inversión anunciados en la región correspondió a sectores altamente vinculados a las exportaciones hacia Estados Unidos, especialmente en industrias como automóviles, componentes electrónicos, maquinaria industrial y dispositivos médicos.

No obstante, el organismo advirtió que esta alta dependencia también puede representar un riesgo si aumentan las restricciones comerciales o cambian las condiciones del mercado estadounidense.

El viceministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Daniel Peña, afirmó que el país está adaptando su marco institucional para responder a las nuevas dinámicas del comercio internacional.

Explicó que República Dominicana trabaja en la reorganización de su plataforma legal mediante nuevas normativas y estrategias orientadas a facilitar la inversión.

Entre las iniciativas mencionó:

  • La nueva Ley de Aduanas.
  • La nueva legislación sobre comercio marítimo.
  • Reformas para fortalecer los centros logísticos.
  • Una estrategia nacional para atraer empresas tecnológicas.
  • Un plan para desarrollar la industria de semiconductores.

Peña sostuvo que estos cambios buscan posicionar al país como un centro estratégico dentro del reordenamiento de las cadenas globales de suministro.

“República Dominicana está llamada a verse como un polo ideal para la inversión en medio del reacomodo de las cadenas de suministro y de valor”, afirmó.

El funcionario también hizo un llamado a transformar la percepción internacional del país, señalando que aún existe una visión limitada sobre la economía dominicana.

“Mucha gente todavía piensa que República Dominicana es playa, pero es mucho más que eso. Es una economía abierta a construir alianzas de largo plazo y comprometida con generar bienestar para toda la nación”, expresó.

Agregó que la estabilidad política, el crecimiento económico sostenido y las reformas impulsadas por el Gobierno fortalecen la competitividad del país para captar inversiones en sectores de mayor contenido tecnológico y valor agregado.

El estudio, elaborado por la Organización Mundial del Comercio (OMC), señala que los productos clave para el desarrollo de la IA, como los semiconductores, enfrentan aranceles relativamente bajos.

Sin embargo, cada vez son más objeto de medidas no arancelarias, entre ellas derechos antidumping y restricciones a las exportaciones. A esto se suman las regulaciones sobre el comercio de servicios y los flujos transfronterizos de datos, que elevan los costos del comercio y dificultan tanto el desarrollo como la difusión de la inteligencia artificial a escala global.

El informe advierte que estas barreras podrían frenar la expansión mundial de la IA y limitar los beneficios económicos derivados de esta tecnología.

Asimismo, sostiene que la política comercial debe coordinarse con otras áreas estratégicas, como la protección de la propiedad intelectual, las políticas de competencia, el desarrollo de infraestructura, el fortalecimiento del mercado laboral y la política industrial, para maximizar el impacto positivo de la IA.

La OMC destaca que las economías de ingresos altos y medianos altos mantienen una ventaja significativa tanto en la regulación de la inteligencia artificial como en la adopción de políticas complementarias vinculadas al comercio. De mantenerse esta tendencia, advierte el organismo, podría ampliarse la brecha estructural entre los países de mayores y menores ingresos.

Hacia una aduana completamente digital

El experto en comercio exterior aseguró que uno de los principales objetivos de la nueva plataforma es eliminar gradualmente el uso del papel en las operaciones aduaneras.

Explicó que el sistema permitiría realizar trámites, pagos, verificaciones y consultas completamente en línea, incluso desde dispositivos móviles, reduciendo tiempos y simplificando los procedimientos para importadores y exportadores.

Asimismo, resaltó que el análisis anticipado de la información permitiría identificar riesgos relacionados con contrabando, lavado de activos o crimen organizado antes de la llegada de las mercancías al país.

Gobierno dominicano evaluará la propuesta

De Benito-Fernández confirmó que UNCTAD ya ha sostenido reuniones con la Dirección General de Aduanas y otras instituciones del Estado para presentar formalmente la propuesta tecnológica.

Precisó que el organismo internacional únicamente ofrece la solución y la asistencia técnica, mientras que la decisión final corresponde al Gobierno dominicano.

Como parte del proceso, se propone realizar demostraciones técnicas tanto de manera remota como en el centro de desarrollo que UNCTAD opera en Trinidad y Tobago.

La implementación tomaría hasta tres años

El especialista explicó que una modernización integral del sistema aduanero nacional no ocurre de manera inmediata.

Según detalló, el proceso completo podría extenderse entre dos años y medio y tres años, aunque previamente se desarrollaría un laboratorio tecnológico donde participarían autoridades, operadores logísticos, importadores, exportadores y representantes del sector privado.

Durante una primera fase, estimada entre nueve y 12 meses, se construiría un prototipo adaptado a las necesidades específicas del país, que posteriormente sería probado en paralelo con el sistema actual antes de su implementación definitiva.

Karla Alcántara

Abanderada por los viajes, postres y animales. Ha cursado diplomados sobre periodismo económico impartido por el Banco Central, periodismo de investigación por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo, finanzas por el Ministerio de Hacienda y turismo gastronómico por la Organización Internacional Italo-Dominicano.

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