Un nuevo aumento en los precios de los combustibles este viernes podría desencadenar un efecto en cadena sobre la economía dominicana, impactando directamente el costo del transporte, los alimentos y otros bienes esenciales, en medio de un contexto internacional marcado por la incertidumbre en Medio Oriente.
El presidente Luis Abinader lo advirtió. En su mensaje a la población el pasado domingo sobre las posibles repercusiones de este conflicto en la economía local, especialmente en un país altamente dependiente de la importación de hidrocarburos, un nuevo aumento pondría en prueba una vez más los bolsillos de los dominicanos.
En dos semanas, ya se han registrado incrementos de RD$ 5.00 (semana del 14 al 20 de marzo 2026) y RD$ 10.00 en los combustibles (21 al 27 de marzo de 2026), lo que ha comenzado a generar presión en distintos sectores productivos.
De materializarse nuevas alzas, el transporte público sería uno de los primeros en reflejar el impacto. Dirigentes del sector han indicado que se mantienen a la espera de medidas del Gobierno, aunque no descartan ajustes en el precio del pasaje si los costos operativos continúan en aumento.
En el caso específico de la Confederación Nacional de Organizaciones del Transporte (Conatra), pidió al Gobierno congelar los precios de los combustibles para evitar un alza en las tarifas del transporte público, mientras que la Federación Nacional de Transporte Dominicano (Fenatrado), dijo que el sector de carga no aplicará incrementos en sus tarifas por el momento, al optar por un “compás de espera” .
A esto se suma los panaderos, que han advertido sobre posibles incrementos en el precio del pan y sus derivados de la harina, producto básico en la dieta de los dominicanos, como consecuencia del encarecimiento de insumos.
La Unión de Medianos y Pequeños Industriales de la Harina (UMPIH) solicitó al gobierno retomar el subsidio de RD$ 600 que se mantuvo hasta el 31 de marzo del 2025 en el costal de harina.
Economistas han advertido que el alza de los combustibles se transmite a toda la economía, afectando transporte, electricidad, producción y alimentos. Asimismo, que el encarecimiento en la energía puede presionar la inflación y reducir el poder adquisitivo.
El "sacrificio compartido" que pide el gobierno
En su discurso a la población ante el escenario internacional por el conflicto entre Estados Unidos, Irán e Israel , el presidente Abinader dijo que la economía dominicana mantiene indicadores de solidez, pero advirtió que la coyuntura internacional obligará a asumir “ciertos sacrificios”, como presiones en tarifas eléctricas, costos de transporte y, en menor medida, en los precios de los alimentos.
Asimismo, anunció las medidas desde el gobierno basada en subsidios y reasignación de recursos.
- Subsidio a los combustibles, especialmente al gas licuado de petróleo (GLP), cuyo precio seguirá sin variaciones para proteger a los hogares.
- Implementará un nuevo subsidio a los fertilizantes por RD$ 1,000 millones, para mantener los precios de los insumos agropecuarios.
- Reasignará cerca de RD$ 10,000 millones desde partidas menos prioritarias, sin aumentar el gasto total, para fortalecer programas sociales y proteger a los sectores más vulnerables.
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