El economista y exvicegobernador del Banco Central Luis Manuel Piantini cuestionó la forma en que República Dominicana negoció el Tratado de Libre Comercio con Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA), particularmente el compromiso asumido para desmontar progresivamente la protección arancelaria del arroz.
Piantini recordó que República Dominicana firmó el acuerdo en 2004 y que el Congreso Nacional lo ratificó en 2005. Según explicó, dentro de ese tratado el país se comprometió a eliminar en un período de 20 años los aranceles de determinados productos, entre ellos el arroz, hasta llevarlos a 0 % en 2025.
De acuerdo con el economista, el Gobierno dominicano asumió ese compromiso porque, paralelamente, se había comprometido con el sector arrocero a realizar las inversiones necesarias para modernizar su producción y aumentar su productividad.
“¿Lo cumplió? No lo cumplió”, afirmó Piantini.
El economista sostuvo que, si República Dominicana no estaba en condiciones de cumplir ese compromiso, debió solicitar una renegociación del acuerdo mediante los canales institucionales correspondientes.
El antecedente de 1999 ante la OMC
Para sustentar su planteamiento, Piantini se remontó a las negociaciones agrícolas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de 1994.
Explicó que República Dominicana presentó entonces una oferta agrícola mediante la cual se comprometió a establecer, a partir de 1995, un arancel máximo de 40 % para las importaciones de bienes agrícolas.
Según Piantini, algunos de esos productos tenían aranceles superiores al 100 %, mientras que el arroz tenía un arancel de 99 %.
El economista señaló que posteriormente el Gobierno dominicano presentó, por los canales institucionales correspondientes, una solicitud para modificar los compromisos asumidos para ocho productos agrícolas, incluido el arroz.
Esa solicitud, explicó, fue aprobada por el Consejo General de la OMC en 1999, permitiendo nuevamente elevar el nivel de protección del arroz.
Para Piantini, ese proceso constituye un antecedente de que República Dominicana podía acudir a los mecanismos institucionales para revisar compromisos comerciales cuando entendiera que era necesario.
Cuestiona la decisión tomada en 2004
Piantini cuestionó que apenas cinco años después de conseguir esa modificación ante la OMC, el país decidiera, en la negociación del DR-CAFTA con Estados Unidos y Centroamérica, eliminar progresivamente durante 20 años la protección arancelaria del arroz.
“¿Tiene culpa el gobierno americano de un compromiso asumido libremente por el gobierno dominicano? No”, afirmó.
A su juicio, República Dominicana tenía dos alternativas: cumplir el compromiso asumido en el DR-CAFTA de elevar la productividad del arroz durante el período de transición o solicitar una renegociación del acuerdo.
“Porque los acuerdos internacionales se respetan”, sostuvo.
El economista cuestionó que esa renegociación no se produjera y planteó que República Dominicana pudo haber utilizado un mecanismo similar al empleado en 1999 ante la OMC.
La negociación con Centroamérica
Piantini también cuestionó la forma en que República Dominicana negoció el acuerdo frente a otros países centroamericanos.
Según explicó, durante la negociación de 2004 algunos de esos países excluyeron de sus listas determinados productos agropecuarios que consideraban esenciales, con el propósito de mantener su protección.
A su juicio, República Dominicana no hizo lo mismo con el arroz.
“Si el arroz era considerado un producto de seguridad nacional en el 2004, no debieron haberlo incluido en el acuerdo”, afirmó.
Piantini consideró que esa decisión debe analizarse junto con el compromiso que posteriormente asumió el país de eliminar los aranceles al arroz.
Los subsidios agrícolas
Otro aspecto planteado por el economista se refiere a los subsidios agrícolas dentro de la OMC.
Explicó que cuando se negoció el acuerdo agrícola de la Ronda Uruguay, en 1994, los países desarrollados presentaron en sus ofertas el valor de los subsidios destinados a sus sectores agrícolas.
Según Piantini, República Dominicana no presentó una oferta específica de subsidios agrícolas en aquella negociación.
Por esa razón, sostuvo, a los países desarrollados se les aprobaron los subsidios incluidos en sus respectivas ofertas, mientras que República Dominicana no obtuvo autorizaciones específicas de subsidios adicionales, más allá de las disposiciones que ya habían sido establecidas para los países en desarrollo durante las negociaciones de la Ronda Uruguay.
Piantini atribuye responsabilidad a los gobiernos dominicanos
El economista sostuvo que las ventajas que República Dominicana no obtuvo en las negociaciones comerciales no pueden atribuirse exclusivamente a Estados Unidos u organismos internacionales.
A su juicio, la responsabilidad corresponde también a los gobiernos dominicanos que, según planteó, no defendieron adecuadamente los intereses nacionales durante las negociaciones y tampoco cumplieron posteriormente los compromisos de elevar la productividad agrícola.
Piantini cuestionó que, después de no haber cumplido con esos compromisos, se responsabilice a otros gobiernos u organismos internacionales por las dificultades que enfrenta el país.
En ese contexto, reiteró que República Dominicana debió cumplir lo acordado o utilizar los mecanismos institucionales disponibles para renegociar sus compromisos.
Su planteamiento se produce en medio de la discusión sobre el régimen del arroz en el DR-CAFTA y de los cuestionamientos de Estados Unidos a disposiciones dominicanas relacionadas con el acceso del arroz estadounidense al mercado nacional.
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