El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, presentó este martes ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) las iniciativas de República Dominicana para mejorar la gestión del agua, tecnificar el riego y prevenir los efectos de las sequías en la producción agrícola.
Durante su participación en el Diálogo de Roma sobre el Agua, Paliza informó que la agenda de inversión para tecnificar el riego contempla US$ 476.9 millones hasta 2033. También indicó que entre 2022 y 2026 han sido capacitados más de 6,800 productores y técnicos.
El funcionario participó en un panel ministerial sobre resiliencia ante las sequías, junto a representantes de Ghana, Jordania y Arabia Saudita, en el que abordó las medidas para fortalecer la producción agrícola frente a la escasez de agua.
“Hablar de riego y prevención de las sequías es hablar de seguridad alimentaria, oportunidades rurales y justicia social”, expresó Paliza, al destacar la importancia de combinar planificación, tecnología e inversión.
La intervención se produjo durante la visita oficial que realiza a Roma junto al presidente Luis Abinader, quien recibirá un reconocimiento otorgado a República Dominicana por sus avances en la lucha contra el hambre.

Gobierno proyecta inversiones para mejorar el riego agrícola
Paliza señaló que cerca de 100,000 agricultores dominicanos cultivan aproximadamente cinco millones de tareas bajo riego. Entre las prioridades gubernamentales mencionó la ampliación de la infraestructura hidráulica, la modernización de los sistemas de riego y la protección de las cuencas hidrográficas.
En ese contexto, citó la presa de Monte Grande y los proyectos de Guaigüí y Guayubín, cuyas infraestructuras requieren redes de distribución para aprovechar el agua de manera más eficiente.
También destacó la estrategia de tecnificación en la zona de influencia del río Yaque del Sur, que cuenta con respaldo técnico del Banco Mundial y la FAO. Según lo expuesto, la iniciativa prevé beneficiar directamente a más de 34,000 productores e impactar unas 72,000 hectáreas.
El proyecto busca integrar infraestructura, tecnología y capacitación para aumentar la productividad agrícola y reducir el desperdicio de agua.
Plan de prevención de sequías para 2026-2027
El ministro también presentó el Plan Nacional para la Preparación y Acciones Anticipatorias frente a la Sequía Agrícola 2026-2027, elaborado con la participación de cerca de 40 instituciones y organizado en ocho ejes estratégicos.
El instrumento utiliza pronósticos meteorológicos y herramientas satelitales para identificar riesgos y activar medidas preventivas antes de que la escasez de agua provoque pérdidas en la producción y los ingresos de las familias rurales.
Entre las acciones previstas figuran la rehabilitación preventiva de pozos y reservorios, la creación de reservas comunitarias de semillas y forraje, la adaptación de los calendarios agrícolas y la coordinación de transferencias sociales y seguros agropecuarios.
Asimismo, el Gobierno desarrolla iniciativas de monitoreo de lluvias y caudales en la cuenca del río Yuna, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo y la cooperación japonesa, para fortalecer los sistemas de alerta temprana ante sequías e inundaciones.
“La sequía no comienza el día en que se pierde la cosecha. Nuestra respuesta tampoco debe comenzar entonces”, afirmó Paliza.
Reforestación y cooperación internacional
En su exposición, el funcionario también destacó la importancia de la conservación ambiental y la planificación territorial para garantizar la disponibilidad de agua.
Indicó que la cobertura boscosa del país alcanza el 42.8 % del territorio nacional, según el Inventario Nacional Forestal, y citó las acciones de reforestación y recuperación de cuencas entre las medidas para proteger las fuentes hídricas.
Al concluir, Paliza llamó a fortalecer la cooperación internacional para facilitar el acceso de los pequeños productores a tecnologías de riego, movilizar recursos para la adaptación al cambio climático y vincular las alertas tempranas con medidas concretas de prevención.
El ministro sostuvo que proteger los ingresos de las familias agricultoras y preservar la productividad de los suelos son aspectos centrales de las políticas de gestión del agua.
Compartir esta nota