El comandante de la Fuerza Naval de la Guardia Revolucionaria iraní, el general Alireza Tangsiri, afirmó este jueves que su país mantendrá bloqueado el estrecho de Ormuz, en aplicación de las órdenes del nuevo líder supremo, Mojtaba Jameneí.
El responsable militar iraní advirtió en la red social X que Irán infligirá "los golpes más duros al enemigo agresor", en referencia a Estados Unidos e Israel.
La declaración de Tangsiri se produce minutos después de que el nuevo líder supremo de Irán afirmara en su primer mensaje a la nación que el estrecho de Ormuz "debe permanecer cerrado".
Jameneí hizo esta declaración en un comunicado leído por una presentadora en la televisión estatal, en medio de la escalada de tensiones regionales.
El tráfico en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % del petróleo mundial, se encuentra prácticamente interrumpido por los ataques iraníes contra buques en la zona desde el comienzo de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero contra la República Islámica.
Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves que la subida del petróleo provocada por la guerra de su país e Israel contra Irán y la interrupción del flujo en el estrecho de Ormuz, traerá "mucho dinero" a su país -en referencia a la producción nacional de crudo-, e insistió en que su prioridad ahora mismo es destruir el programa nuclear iraní.
Bélgica dice que EE.UU. saca ventaja económica frente a China con el ataque a Irán
El viceprimer ministro belga y ministro de Asuntos Exteriores, Maxime Prévot, analizó hoy el conflicto en el golfo Pérsico, que cree que durará poco en lo militar y mucho en lo económico, y sugirió que el presidente estadounidense, Donald Trump, busca que el ataque a Irán afecte negativamente a China y beneficie económicamente a su país.
"Donald Trump mata dos pájaros de un tiro: ataca las reservas petroleras, lo que reduce la ventaja para China y obliga a comprar más petróleo estadounidense. Creo que las consecuencias serán de largo plazo, también para Europa, con consecuencias económicas que no deben subestimarse", dijo Prévot en una tertulia de la radiotelevisión pública RTBF.
El jefe de la diplomacia belga señaló que Irán vende petróleo a China, cuya economía se verá afectada por la escalada de precios derivada del conflicto bélico.
En cuanto a la duración de la guerra, Prévot dijo que no piensa que "la guerra armada tal y como la conocemos ahora vaya a durar todavía muchísimo tiempo".
"En cambio, sus consecuencias para la región van a ser de muy larga duración, entre otras cosas para intentar recuperar una estabilización con toda una serie de países del Golfo que se han visto agredidos por Irán cuando, en un principio, habían expresado que no iban a prestar su apoyo, en particular para que se lanzaran ataques desde su territorio contra Irán", agregó.
No obstante, subrayó que no tiene una certeza "científica" y recordó que "Donald Trump también dijo que resolvería el conflicto ucraniano en 24 horas".
España, a contracorriente
El ministro belga de Exteriores lamentó también que la Unión Europea haya sido incapaz, de nuevo, de expresarse con una única voz en torno al ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán y la respuesta de Teherán, que ha extendido el conflicto por el golfo y comprometiendo las exportaciones de hidrocarburos.
"Como demasiado a menudo en estos últimos tiempos, cada vez que hay que posicionarse sobre conflictos internacionales, la Unión Europea es incapaz de tener una única posición común", dijo.
"Por un lado está España, que es muy combativa contra la actitud de Estados Unidos e Israel, y por otro, el resto de los países europeos, incluida Bélgica, que reconocen que la acción es contraria al derecho internacional, puesto que la noción de guerra preventiva no existe", agregó.
Bélgica no participará a la guerra contra Irán, pero sí contempla ayudar en el plano defensivo a países como Arabia Saudí o Emiratos Árabes Unidos que han solicitado asistencia, confirmó Prévot, en línea con lo que había dicho ya el ministro de Defensa, Theo Francken.
El euro cae después de que el petróleo volviera a subir
El euro cayó este jueves después de que el precio del petróleo volviera a subir y superara los 100 dólares tras los ataques de Irán a los buques en el estrecho de Ormuz y pese a la liberación de reservas de crudo.
El euro se cambiaba hacia las 16.00 horas GMT a 1,1522 dólares, frente a los 1,1571 dólares en las últimas horas de la negociación europea del mercado de divisas de la jornada anterior.
El Banco Central Europeo (BCE) fijó hoy el cambio de referencia del euro en 1,1547 dólares.
La moneda única se cambió hasta en una banda de fluctuación entre 1,1511 y 1,1565 dólares.
La incertidumbre sobre Oriente Medio aumenta la demanda de dólares como divisa refugio.
El aumento de los precios de la energía eleva los riesgos de subida de la inflación y reduce la probabilidad de que la Reserva Federal (Fed) baje sus tipos de interés.
Los recientes comentarios de algunos miembros del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) de que la subida de los tipos podría llegar antes de lo anticipado han llevado al mercado a descontar un incremento de un cuarto de punto en julio.
"El ataque de EE.UU. e Israel a Irán ha recordado abruptamente a los inversores que el dólar sigue siendo la divisa refugio de referencia cuando aumenta de repente la aversión al riesgo en los mercados", considera el estratega del mercado de divisas de UniCredit Roberto Mialich.
Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, el billete verde se ha fortalecido e incluso ha superado a otras divisas consideradas refugio como el yen o el franco suizo.
"La duración y el alcance de la guerra en Oriente Medio son los dos impulsos principales para los mercados en este momento, superando datos económicos, diferenciales de tipos de interés y otros factores fundamentales", añade Mialich.
Tras el estallido de la guerra en Irán los inversores vendieron euros y compraron dólares para cubrir sus posiciones a largo plazo en el tipo de cambio.
Estas ventas llevaron al euro hasta casi 1,15 dólares, después se recuperó hasta 1,16 dólares cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que el conflicto podría terminar pronto.
Sin embargo, esta recuperación resultó ser de corta duración debido a que la incertidumbre es elevada.
El dólar se depreció en 2025 y hasta el estallido de la guerra en Irán debido a la incertidumbre respecto a la economía estadounidense, los movimientos de la Fed y la política arancelaria de Trump, incluida la posibilidad de que pueda estar a favor de un dólar más débil para reducir el déficit comercial de EE.UU., especialmente antes de las elecciones de medio mandato de noviembre, considera Mialich.
Estos factores podrían lastrar al dólar de nuevo una vez que concluya el conflicto, pero el dólar puede subir si este se prolonga, reforzando su posición de divisa refugio.
Durante la guerra de 12 días entre Israel e Irán en junio del año pasado el euro se depreció sólo un 1,4 % frente al dólar y cayó hasta 1,1451 dólares, pero después volvió a subir.
Compartir esta nota