La inversión extranjera directa alcanzó los US$ 5,032 millones en 2025, según el Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (ProDominicana). Sin embargo, ya no basta con atraer más capital: el país busca posicionarse en el mercado global con mayor valor agregado, captando empresas interesadas en desarrollar la economía digital e invertir en el sector tecnológico.
No obstante, de cara a 2036, República Dominicana enfrenta desafíos que limitan su capacidad para atraer compañías internacionales.
Para lograr, el informe advierte que el país enfrenta desafíos que limitan su capacidad para atraer compañías internacionales.
- Mejorar la calidad de la formación del talento digital.
- Alinear la oferta educativa con las demandas de los segmentos tecnológicos más sofisticados.
- Fortalecer los vínculos entre el sistema educativo, el sector productivo y las estrategias de atracción de inversión.
El estudio titulado Plan de atracción de inversión extranjera directa para empresas TIC en República Dominicana 2026-2036, plantea la necesidad de orientar la política de atracción de inversión extranjera más allá del volumen de capital, incorporando criterios de calidad, intensidad tecnológica, generación de empleo calificado, sostenibilidad y desarrollo de capacidades locales.
El informe también señala que es clave evitar la concentración de inversiones TIC en zonas urbanas o centros tradicionales de actividad económica, promoviendo una mayor diversificación geográfica.
A pesar de estos retos, el crecimiento sostenido de la IED total y del sector TIC, en un entorno regional competitivo, ofrece una base favorable para diseñar estrategias más focalizadas.
En esa línea, la expansión de la infraestructura digital y la adopción progresiva de tecnologías emergentes posicionan al país de forma favorable para atraer inversiones en servicios tecnológicos orientados a la exportación.
“La existencia de políticas nacionales dirigidas a la digitalización, la innovación y el desarrollo de talento refuerza el atractivo del país para inversiones con enfoque en transformación productiva y desarrollo humano sostenible”, detalla el estudio elaborado por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM).
A esto se suma la relevancia internacional de la inversión tecnológica sostenible y resiliente, que abre oportunidades para posicionar a República Dominicana como un destino competitivo para proyectos TIC.
No obstante, para lograrlo dependerá de una acción pública orientada a obtener beneficios como el empleo de calidad, el fortalecimiento de capacidades locales, la reducción de desigualdades y una inserción en la economía digital global.
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