República Dominicana sube el ritmo. Con proyecciones de crecimiento económico de entre el 4% y 5% para 2026 —impulsadas por el Banco Central, el turismo, las remesas y la inversión privada— el país se posiciona como un terreno fértil para el emprendimiento. Sin embargo, este escenario macroeconómico positivo esconde un desafío crucial para el tejido empresarial local: la necesidad urgente de profesionalizar la gestión interna.
A pesar de las cifras optimistas a nivel país, la realidad microeconómica muestra alertas: datos de 2025 revelaron que la facturación de algunas pymes cayó cerca de un 16% en el primer semestre. Esto evidencia que "estar en un mercado que crece" no garantiza el éxito individual si no se cuenta con estructura. Sumado a esto, el aumento en la recaudación de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) anticipa un 2026 de mayor rigor fiscal, donde la informalidad será cada vez más costosa y riesgosa.
“En un país con proyecciones económicas tan favorables, el verdadero diferenciador para las pymes será el control financiero. No basta con vender; la capacidad de adaptarse a los cambios del mercado sin perder visibilidad de la operación es lo que definirá quiénes capitalizan el auge y quiénes se quedan atrás”, explica Haydeé Cabrera, líder estratégica de Alegra.com en República Dominicana.
Para que las micro, pequeñas y medianas empresas dominicanas puedan surfear la ola de crecimiento sin perder el control, los especialistas destacan cinco aspectos fundamentales a revisar en este inicio de ciclo:
Cinco claves para competir en una economía en expansión
1. Cerrar la brecha entre ventas y rentabilidad. El dato de la caída en facturación de 2025 es una lección clara: el volumen de ventas no siempre refleja la salud del negocio. Es vital revisar la estructura de costos y márgenes de ganancia reales para asegurar que la recuperación económica se traduzca en dinero en el banco, no solo en movimiento operativo.
2. Formalidad estratégica ante la DGII. Con una administración tributaria cada vez más eficiente en su recaudación, el cumplimiento fiscal deja de ser opcional. Mantener una gestión tributaria impecable y al día no solo evita sanciones que descapitalizan, sino que es el requisito indispensable para acceder a contratos con grandes empresas y al sector público.
3. Gestión de la estacionalidad turística. Para las pymes vinculadas al turismo y servicios, el flujo de caja no es lineal. Utilizar herramientas que permitan proyectar escenarios (temporada alta vs. temporada baja) es clave para guardar liquidez en los meses de vacas gordas y operar sin ahogos en los meses lentos.
4. Información organizada para acceder a crédito. El crecimiento requiere capital. Ya sea para expandirse o exportar, las instituciones financieras y nuevos actores de crédito exigirán estados financieros claros. Un sistema contable al día funciona como la mejor carta de presentación para obtener financiamiento con mejores tasas.
5. Centralización operativa para ganar tiempo. En un año de alta demanda, perder tiempo en procesos manuales es perder ventas. La tendencia para 2026 es la adopción de soluciones integrales que unifiquen facturación, inventarios y contabilidad. Esto permite migrar de la "carpintería de datos" al análisis estratégico, reduciendo errores humanos.
Desde Alegra concluyen que la tecnología será el gran aliado para la competitividad dominicana: "Las pymes que implementen sistemas integrados no solo estarán cumpliendo con la DGII, sino que tendrán la agilidad necesaria para aprovechar las oportunidades de exportación y turismo que traerá el 2026″.
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