- Tensiones geopolíticas.
- Conflictos bélicos.
- Transformación digital.
- Desarrollo de la inteligencia artificial.
- Tensiones dentro del sistema multilateral de comercio.
Estas dinámicas, según la Cepal, han contribuido a una mayor fragmentación de la economía internacional, en la que las empresas están replanteando la organización de sus redes de producción, mientras los gobiernos otorgan mayor importancia a la resiliencia, la seguridad y la autonomía estratégica.
Para la Cepal, el año pasado representó un punto de inflexión para el comercio internacional, debido al resurgimiento de las medidas arancelarias y al creciente uso de la política comercial estadounidense como instrumento de negociación.
El organismo en el informe “La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe” advierte que este escenario puede tener efectos directos sobre las decisiones de inversión, debido a la estrecha relación que existe entre el comercio internacional y la IED dentro de las cadenas globales de valor.
El acceso al mercado de EE. UU., más incierto
La Cepal señala que la relación entre comercio e IED depende del objetivo de las inversiones.
- Atender mercados
- Acceder a recursos
- Mejorar la eficiencia mediante la fragmentación de las cadenas de valor
- Adquirir activos estratégicos
Las inversiones destinadas a establecer plataformas de exportación son sensibles a las condiciones del comercio internacional. En estos casos, las empresas instalan su producción en un país con el objetivo de abastecer desde allí a terceros mercados.
Este modelo tiene relevancia en México, Centroamérica y algunos países del Caribe, incluida República Dominicana, donde el comercio y la IED han estado vinculados al desarrollo de zonas francas orientadas a la exportación hacia Estados Unidos.
Sin embargo, la Cepal advierte que el acceso al mercado estadounidense se volvió “más contingente, reversible y sujeto a negociaciones bilaterales”.
El organismo señala que los aranceles fueron “utilizados en algunos casos para perseguir objetivos políticos, acción que reforzó el uso del acceso al mercado estadounidense como herramienta de negociación”.
República Dominicana, entre los países más vinculados al mercado estadounidense
La Cepal destaca que las relaciones económicas con Estados Unidos han sido un eje central del comercio y la inversión en América Latina y el Caribe.
Para numerosos países de la región, Estados Unidos continúa siendo el principal destino de sus exportaciones y uno de los principales países inversionistas.
No obstante, la proximidad geográfica de Quisqueya, los acuerdos de libre comercio negociados desde la década de 1990 y los vínculos productivos de larga data han favorecido la instalación de empresas transnacionales orientadas a abastecer ese mercado.
República Dominicana se encuentra entre los países del Caribe donde esta relación tiene un peso por el papel de las zonas francas y las exportaciones hacia Estados Unidos.
En contraste, la orientación exportadora hacia Estados Unidos es menor en América del Sur, donde durante las últimas dos décadas ha aumentado la diversificación hacia otros socios, especialmente China.
Cepal recomienda diversificar mercados e inversiones
Ante este escenario, la Cepal plantea que los países deben reducir su exposición a cambios en las condiciones de acceso a mercados específicos y fortalecer sus estrategias de desarrollo productivo.
De hecho, la Cepal también señala que el 67 % de la inversión extranjera que ingresó a América Latina y el Caribe provino de Estados Unidos y Europa.
- Estados Unidos: 35 %
- Europa: 32 %
Para la Cepal, el desafío de estos países consiste en atraer y mantener inversiones que contribuyan a superar las limitaciones estructurales al crecimiento y a cerrar las brechas productivas, tecnológicas, sociales y ambientales de la región.
Noticias relacionadas
Compartir esta nota