La agencia Bloomberg publicó este jueves 26 de marzo un artículo titulado "US-China Space Race: Dominican Republic Is Next Frontier", en el que posiciona a República Dominicana como un actor emergente —y estratégico— en la disputa geopolítica entre Estados Unidos y China por el control de la infraestructura espacial terrestre en el hemisferio occidental.
El artículo de Bloomberg enmarca el proyecto del puerto espacial comercial en Oviedo, Pedernales, liderado por la empresa estadounidense Launch On Demand (LOD Holdings), dentro de un tablero geopolítico mucho más amplio: la respuesta de Washington a la creciente presencia espacial china en América Latina.
El contexto: China ya tiene 11 instalaciones espaciales en la región
El reportaje de Bloomberg se apoya en un dato que ha sacudido los círculos de seguridad en Washington: un informe del Comité Selecto del Congreso sobre el Partido Comunista Chino, publicado el 26 de febrero de 2026 bajo el título "Pulling Latin America into China’s Orbit", reveló que al menos 11 instalaciones vinculadas a Beijing —estaciones terrestres, radiotelescopios y sitios de telemetría satelital— operan en Argentina, Venezuela, Bolivia, Chile y Brasil.
Según el comité congresional, estas instalaciones tienen propósitos de doble uso militar, vinculados al Ejército Popular de Liberación (EPL). "Lo que parece cooperación civil es en realidad parte de una red global vinculada al EPL para rastrear satélites y monitorear adversarios", advirtió el comité.
El general Francis L. Donovan, comandante del Comando Sur de EE.UU., confirmó ante el Congreso el 17 de marzo que las fuerzas estadounidenses monitorean 23 instalaciones portuarias y bases de "apoyo espacial" chinas en Sudamérica.
República Dominicana: la pieza que faltaba
En ese contexto, Bloomberg señala que la llegada de LOD Holdings a República Dominicana no es casual. El medio destaca varios factores que convierten al país en una ficha estratégica para Estados Unidos:
- Ubicación geográfica privilegiada: la latitud caribeña de Pedernales ofrece ventajas técnicas para lanzamientos orbitales, similar a las que aprovecha Cabo Cañaveral en Florida.
- Cercanía con Washington y alineamiento político: a diferencia de los países donde China ha instalado su red espacial (Venezuela, Bolivia, Argentina), República Dominicana mantiene una relación estrecha con EE.UU. y no tiene penetración significativa de infraestructura china.
- Blindaje frente a Beijing: el país no aparece en el mapa de instalaciones chinas del informe congresional, lo que lo convierte en terreno "limpio" para la estrategia estadounidense.
- Inversión privada masiva: los más de US$600 millones comprometidos por LOD Holdings, con un primer lanzamiento proyectado antes de mayo de 2028, representan la mayor apuesta de infraestructura espacial comercial en el Caribe.
El artículo de Bloomberg también menciona que el presidente Luis Abinader incluyó el proyecto del puerto espacial en su discurso de Rendición de Cuentas 2026, y que la presentación oficial se realizó el 17 de marzo en el Palacio Nacional, con la presencia de Burton Catledge, CEO de LOD Holdings, quien prometió hasta 25,000 empleos directos e indirectos y un hub energético de 200 MW.
La dimensión militar y de seguridad
Bloomberg subraya que la competencia espacial EE.UU.-China no se libra solo en órbita, sino en tierra. Como señala un análisis sobre la batalla terrestre de la carrera espacial, Estados Unidos aprovecha su red de aliados y territorios para alojar instalaciones de rastreo y vigilancia satelital —una estrategia heredada de la Guerra Fría—, mientras China recurre a incentivos económicos y cooperación científica para acceder a suelo extranjero.
En ese sentido, el medio también conecta el puerto espacial con la reciente visita de Michael Buemi, subsecretario adjunto de Guerra de EE.UU., a República Dominicana, donde se reunió con mandos de la DNCD, la Armada y la Fuerza Aérea para consolidar la cooperación en monitoreo satelital y vigilancia marítima.
Lo que significa para República Dominicana
El artículo de Bloomberg eleva la conversación sobre el puerto espacial de Pedernales más allá de lo económico y lo tecnológico: lo sitúa como una decisión geopolítica que posiciona a República Dominicana en el centro de la rivalidad entre las dos superpotencias del siglo XXI.
Para un país que históricamente ha sido visto como destino turístico y exportador de materias primas, aparecer en Bloomberg como "la próxima frontera" de la carrera espacial representa un salto cualitativo en su proyección internacional. Pero también implica responsabilidades y riesgos: el escrutinio global será mayor, y las expectativas de transparencia y cumplimiento, también.
Como señaló Acento en un análisis previo, la pregunta ya no es solo si el país está listo para la economía espacial, sino si comprende la dimensión estratégica de lo que acaba de aceptar.
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