La decisión de LOD Holdings —empresa estadounidense de soluciones de lanzamiento espacial y puertos espaciales con sede en Florida— de establecer un puerto espacial comercial en República Dominicana no es un capricho empresarial ni una coincidencia de calendario. Es, en rigor, la materialización de una estrategia geopolítica que Washington viene articulando desde que la administración Trump convirtió el hemisferio occidental en el escenario prioritario de su confrontación con China por el dominio del espacio.
El anuncio, confirmado por el CEO de LOD Holdings y coronel retirado de la Fuerza Aérea de EE.UU., Burton Catledge, se produce apenas días después de que se documentara cómo Beijing ha construido una red de al menos 11 instalaciones espaciales de doble uso —estaciones terrestres, radiotelescopios y estaciones de telemetría láser— en Argentina, Venezuela, Bolivia, Chile y Brasil, todas vinculadas al Ejército Popular de Liberación (EPL).
De hecho, esta futurista instalación fue el comienzo del discurso de Rendición de cuentas 2026 del presidente Luis Abinader, el pasado 27 de febrero. No obstante, fuentes informan que daría esta información el día que ocurrió el apagón parcial desde el salón Las Cariatides del Palacio Nacional
La pregunta que el informe dejaba flotando era obvia y urgente: ¿dónde instalar la respuesta estadounidense a China en América Latina? La respuesta, según LOD Holdings, es nuestro país, República Dominicana.
El informe que cambia el tablero
El documento de 36 páginas del Comité Selecto, publicado el 26 de febrero de 2026, es más que un ejercicio académico. Es una inteligencia espacial documentada con fuentes en mandarín, imágenes satelitales de Planet Labs y análisis de documentos estratégicos del Partido Comunista Chino.
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Sus cuatro hallazgos principales dibujan un panorama que redefine lo que significa "cooperación espacial" cuando China es el socio:
Hallazgo 1
El "Corredor de Información Espacial" de la Franja y la Ruta hacia América Latina responde a directivas nacionales de arriba hacia abajo, como parte de la estrategia espacial más amplia de China. Bajo las leyes de Fusión Militar-Civil, el EPL tiene acceso legal a toda infraestructura espacial construida por empresas chinas en el exterior.
Hallazgo 2
Beijing identificó a América Latina como región crítica para su Conciencia del Dominio Espacial (SDA, por sus siglas en inglés) y diseñó planes específicos para expandir sus capacidades en la región. El documento de política china hacia América Latina de 2025 eleva por primera vez la "cooperación espacial" a pilar primario.
Hallazgo 3
China aseguró el acceso a una extensa red de infraestructura espacial de doble uso. Al menos 11 instalaciones vinculadas a la República Popular China —que incluyen estaciones terrestres, radiotelescopios y sitios de telemetría láser por satélite— están distribuidas en cinco países: Argentina (3), Venezuela (2), Bolivia (2), Chile (2) y Brasil (2).
Hallazgo 4
Beijing utiliza esta infraestructura para recopilar inteligencia sobre adversarios y fortalecer las capacidades bélicas futuras del EPL, incluyendo vigilancia casi continua a escala global, operaciones contraespaciales y la guía terminal necesaria para misiles balísticos intercontinentales y vehículos hipersónicos.
"China solo está invirtiendo en operaciones espaciales en América Latina para avanzar en su agenda y socavar a Estados Unidos en el espacio", declaró el presidente del Comité Selecto, John Moolenaar, de acuerdo a la documentación a la cual ha tenido acceso Acento.com.do
La "Ruta de la seda espacial": lo que China construyó mientras nadie miraba
Para entender por qué LOD Holdings eligió República Dominicana, hay que sistematizar primero lo que China ya tiene instalado en el vecindario.
Argentina: la joya de la corona china
Argentina alberga tres instalaciones vinculadas a Beijing. La más emblemática es la Estación Espacio Lejano en Neuquén, operada por el Centro de Control de Satélites de Xi’an —una entidad directamente vinculada a la Fuerza de Apoyo Informático del EPL—.
China obtuvo un contrato de arrendamiento por 50 años sobre 200 hectáreas, libre de impuestos, con derecho exclusivo de construcción y operación. El acuerdo de 2016 estipula uso "exclusivamente civil", pero no establece mecanismos de inspección: los argentinos tienen prohibido verificar de forma independiente que la instalación no se use con fines militares.
La antena de 35 metros de la estación opera en bandas S, X y Ka —las mismas frecuencias que utilizan los sistemas de comunicaciones y navegación militar de Estados Unidos—, y su ubicación en la misma longitud que la costa este estadounidense le da línea de visión directa a la mayoría de los satélites geoestacionarios que sirven a EE.UU.
Bajo presión de la administración Trump, Argentina canceló en 2025 el proyecto CART (China-Argentina Radio Telescope), un radiotelescopio de 40 metros que habría proporcionado datos de geolocalización con precisión milimétrica. Pero la estación de Neuquén sigue operando.
Venezuela y Bolivia: satélites, bases aéreas y personal chino permanente
En Venezuela, la estación terrestre El Sombrero está ubicada dentro de la Base Aérea Capitán Manuel Ríos —un centro de mantenimiento de cazas Sukhoi Su-30MK2—, construida por la China Great Wall Industry Corporation.
En Bolivia, la estación de Amachuma cuenta con seis antenas parabólicas operadas por ingenieros entrenados en China, y el jefe de la Agencia Espacial Boliviana admitió que la instalación alquila tiempo de antena a entidades chinas para controlar el lanzamiento de sus propios satélites.
Chile y Brasil: la frontera en disputa
En Chile, el gobierno canceló en 2025 un centro de datos astronómicos que involucraba a Huawei y a la Academia China de Ciencias, después de que el embajador estadounidense Brandon Judd planteara preocupaciones de seguridad. En Brasil, un laboratorio conjunto de radioastronomía establecido en 2025 involucra al Instituto de Investigación de Redes de Comunicación de Ciencia y Tecnología Electrónica de China (CESTNCRI), profundamente integrado en la base industrial de defensa china.
¿Por qué República Dominicana? Las siete razones estratégicas
En este contexto, la selección de República Dominicana por parte de LOD Holdings responde a una convergencia de factores geográficos, geopolíticos, diplomáticos y comerciales que nos convierten en el candidato natural —quizás el único viable— para un puerto espacial estadounidense en el Caribe:
1. Posición geográfica privilegiada para lanzamientos orbitales
República Dominicana se ubica a 18.7° de latitud norte, una posición cercana al ecuador que ofrece ventajas significativas para lanzamientos a órbita baja terrestre (LEO) y órbita ecuatorial. Cuanto más cerca del ecuador se lanza un cohete, mayor es el impulso que recibe de la rotación de la Tierra, lo que reduce el combustible necesario y aumenta la capacidad de carga útil. Esta ventaja física es la misma razón por la que el Centro Espacial Guyanés de la Agencia Espacial Europea está ubicado en la Guayana Francesa, a solo 5° del ecuador.
2. Contrapeso directo a la red china
El informe del Comité Selecto documenta que China necesita estaciones terrestres distribuidas geográficamente para mantener contacto continuo con sus satélites. Las 11 instalaciones identificadas se concentran en el cono sur (Argentina, Chile, Bolivia) y en el norte de Sudamérica (Venezuela, Brasil). El Caribe representa un vacío estratégico —ni China ni Estados Unidos tienen infraestructura espacial significativa en la región—. Un puerto espacial en RD llenaría ese vacío con presencia estadounidense.
3. Aliado estratégico de Washington con poca penetración china
A diferencia de Argentina, Venezuela, Bolivia, Brasil o Chile —todos con instalaciones chinas en su territorio—, República Dominicana ha mantenido una alineación consistente con Washington. Como documentó Newsweek el pasado mes de febrero de este año, el país está en medio de una "transformación económica y geopolítica" que lo posiciona como aliado estratégico de EE.UU. en el hemisferio. La visita del secretario de Defensa Pete Hegseth a Santo Domingo en noviembre de 2025 —en la que se reunió con el presidente Luis Abinader— subraya esta relación.
4. El Corolario Trump a la Doctrina Monroe
La Estrategia de Seguridad Nacional de 2025 de la administración Trump estableció explícitamente la política de "negar a competidores no hemisféricos la capacidad de posicionar fuerzas u otras capacidades amenazantes, o de poseer o controlar activos estratégicamente vitales, en nuestro hemisferio". El informe del Comité Selecto recomienda que el gobierno de EE.UU. establezca "el objetivo explícito de detener la expansión de la infraestructura espacial china en América Latina y, en última instancia, buscar revertir y eliminar las capacidades espaciales chinas en el hemisferio occidental". Un puerto espacial estadounidense en RD es la implementación práctica de esa doctrina.
5. Ecosistema de infraestructura en expansión
República Dominicana no llega a esta cita con las manos vacías. En las últimas semanas, el país ha acumulado anuncios que configuran un ecosistema de infraestructura de clase mundial:
- Google anunció un hub de intercambio digital internacional que posicionará al país como centro de conectividad entre las Américas
- DP World seleccionó a RD para su mayor hub logístico regional
- El presidente Abinader firmó el Decreto 113-26 declarando la infraestructura de cables submarinos como prioridad nacional;
- El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, reportó que el país identificó depósitos de tierras raras de más de 150 millones de toneladas —minerales críticos para la industria aeroespacial—.
- El país también se unió al programa Copernicus de observación terrestre de la Unión Europea en 2025.Leer también: Rendición de Cuentas 2026: Sigue en vivo el discurso del presidente Luis Abinader
6. Proximidad a Cabo Cañaveral y cadena de suministro estadounidense
A menos de 1,500 kilómetros de Cabo Cañaveral (Florida), la República Dominicana permite a LOD Holdings operar un puerto espacial que funcione como extensión natural del ecosistema de lanzamiento estadounidense. Burton Catledge, como coronel retirado de la Fuerza Aérea con experiencia directa en las operaciones de Cabo Cañaveral, conoce de primera mano las limitaciones de capacidad de los puertos espaciales estadounidenses —un problema que ejecutivos de la industria advirtieron en 2025 ante el Congreso—.
Sin dudas, un puerto espacial aliado en el Caribe descomprime esa presión.
7. Propiedad y operación 100% estadounidense
A diferencia del modelo chino —donde las instalaciones en América Latina son construidas, financiadas y operadas por entidades vinculadas al EPL, con mínima supervisión local—, LOD Holdings opera como empresa estadounidense con propiedad y control total bajo la jurisdicción de EE.UU. Esto responde directamente a la recomendación del Comité Selecto de "expandir alternativas civiles, transparentes y de alto estándar para la cooperación espacial en el hemisferio occidental".
Lo que está en juego: más allá de los satélites
El mercado de satélites en órbita baja terrestre (LEO) alcanzó los 12,300 millones de dólares en 2024 y se proyecta que crecerá hasta 41,100 millones para 2033, con una tasa de crecimiento anual del 12%. La demanda de lanzamientos se ha disparado: solo en 2025, Estados Unidos realizó 181 intentos de lanzamiento orbital, con SpaceX ejecutando 170 de ellos. La infraestructura de lanzamiento está al límite.
Pero lo que está en juego trasciende lo comercial. Como documenta el informe del Comité Selecto, las estaciones terrestres chinas en América Latina operan en las mismas bandas de radiofrecuencia (S, X y Ka) que los sistemas de comunicaciones y navegación militar de EE.UU. Desde esas instalaciones, el EPL puede monitorear transmisiones estadounidenses, rastrear grupos de ataque de portaaviones en el Atlántico y el Pacífico y proporcionar datos de guía terminal para misiles balísticos intercontinentales y vehículos hipersónicos.
La flota marítima Yuanwang de China —una extensión móvil de su red terrestre— ya opera a lo largo de las costas de América Latina para cubrir puntos ciegos geográficos. En coordinación con la constelación de satélites de retransmisión Tianlian, estas plataformas transmiten telemetría al Centro de Control de Satélites de Xi’an, asegurando que el EPL mantenga una imagen global en tiempo real del entorno operativo.
La respuesta dominicana
Para República Dominicana, el proyecto de LOD Holdings representa una inversión extranjera directa o generación de empleo en el sector aeroespacial, de acuerdo al discurso del presidente Luis Abinader el pasado 27 de febrero (descarga aquí).
Pero además, esta es una oportunidad de posicionarse como actor relevante en la nueva arquitectura de seguridad espacial del hemisferio occidental —un rol que ningún otro país del Caribe está en condiciones de ocupar, hasta el momento—.
El país llega a este momento con credenciales, y pese a la cotidianidad que suele drenarnos, es importante visualizar los señalamientos del Instituto Finlandés de Asuntos Internacionales en un análisis de septiembre de 2025, el cual señala: República Dominicana se encuentra en el centro de un "giro geoeconómico en las Américas" donde los actores económicos son tratados cada vez más como asuntos de seguridad.
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El puerto espacial de LOD Holdings es la expresión más concreta de ese giro. Quizás estamos siendo testigos en primera línea de que la carrera espacial del siglo XXI no se libra solo en órbita. Se libra en el suelo… Sí, en los territorios que vemos lejanos y en los que no colocamos la mira, como lo es Oviedo, municipio de la provincia Pedernales. En ese suelo ahora se prometen las estaciones terrestres, los radiotelescopios y los puertos de lanzamiento. República Dominicana acaba de entrar en esa carrera. ¿O nos enteraron?… Usted puede comentarnos.
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