Las regulaciones sobre la generación de energía renovable deben considerar las diferencias entre los usuarios para evitar que los hogares con menor consumo y capacidad económica enfrenten cargas similares a las de los grandes consumidores, planteó el abogado Charlie Canek, representante de Nuestra Energía, Nuestro Futuro y de la Iniciativa Democracia Energética.
Canek fue consultado sobre la posibilidad de que el Estado aplique impuestos a la energía generada de manera privada dentro de una comunidad mediante sistemas que no dependan de combustibles fósiles.
Ante este escenario, consideró necesario diferenciar entre el esquema de tributación y el de asequibilidad de la energía. Explicó que el acceso a determinados recursos debe mantenerse a costos que permitan acercarlos a la población, sin convertirse en una carga excesiva.
“Los derechos humanos y, sobre todo, derechos humanos que tienen que ver con el acceso a ciertos recursos tienen que ser asequibles”, afirmó.
El abogado sostuvo que, cuando se establezcan gravámenes o cargos, estos deben responder a un criterio de proporcionalidad, tanto en función del consumo como del tipo de usuario.
De acuerdo con su planteamiento, los usuarios con una demanda energética elevada pueden asumir una mayor contribución, mientras que quienes utilizan menos energía deberían enfrentar un pago menor.
“Si la demanda es muy alta, por supuesto que es justo que se haga ese incremento para la asequibilidad”, explicó.
En cambio, señaló que para quienes tienen un consumo reducido el aporte debería ser limitado. “Quienes menos utilizan es una cantidad mínima, tendría que ser claramente simbólico”, sostuvo.
Diferencias entre hogares e industrias
Canek cuestionó que se aplique el mismo esquema a los hogares con menor consumo y a los grandes consumidores de energía.
“No le podemos pasar lo mismo a la gente que consume poco y que tiene poco también, que tiene pocas condiciones económicas, a los grandes consumidores”, afirmó.
Entre los grandes usuarios mencionó a las industrias y a los grandes complejos vinculados al turismo.
El abogado agregó que una contribución, aunque sea pequeña para quienes consumen menos, puede mantener a los usuarios vinculados a la política de generación energética y hacerlos “corresponsables y copartícipes” de ese proceso.
Los paneles solares también tienen impacto ambiental
El representante de las organizaciones energéticas también llamó a tomar en cuenta que la generación solar no está exenta de impactos ambientales.
Explicó que los módulos fotovoltaicos requieren minerales que son extraídos de la naturaleza para su fabricación, por lo que esta tecnología también tiene un costo ambiental.
“Los mismos módulos fotovoltaicos tienen ese costo ambiental, todos los minerales que son extraídos de nuestro planeta para poder construir esos módulos fotovoltaicos”, señaló.
Canek sostuvo que la regulación debe encontrar un punto de equilibrio y mantener un enfoque basado en los derechos humanos y la proporcionalidad.
“La regulación tiene que ir con ese enfoque de derechos humanos y ese enfoque de proporcionalidad”, afirmó.
Compartir esta nota