Al menos 28 negocios han cerrado sus puertas en la Ciudad Colonial de Santo Domingo en los últimos meses, según denuncias de la Asociación de Comerciantes de la Zona Colonial recogidas por el diputado del Distrito Nacional Tobías Crespo (Fuerza del Pueblo). Los comerciantes responsabilizan a la alcaldía capitalina y a otras autoridades de un estado de abandono que, dicen, ha ahuyentado visitantes y hundido en la quiebra a emprendimientos que generaban empleo en uno de los sectores turísticos más emblemáticos del país.
Un patrimonio que se inunda y colapsa
El deterioro de la infraestructura es el reclamo más urgente. Según los comerciantes, cada vez que llueve con intensidad las calles de la Zona Colonial se convierten en un cauce intransitable, tanto para vehículos como para peatones. La causa, señalan, son trabajos realizados por las autoridades que redujeron la capacidad del sistema de drenaje original, construido desde la época del gobernador Nicolás de Ovando, en el siglo XVI.
A eso se suma el problema del tráfico. "Cuando el camión de la basura viene aquí en raras ocasiones a cumplir con su trabajo, prácticamente colapsan todas las calles, porque el tapón que se produce es insoportable e incomparable", relató uno de los residentes presentes en el encuentro con el legislador. Las calles, según explicaron, fueron reducidas a un solo carril, lo que convierte cualquier operación de recolección de desechos en un cuello de botella.
Las "bolas de acero" que obstruyen las aceras
Los comerciantes y residentes las señalan como un obstáculo que, lejos de ordenar el espacio público, contribuye a los tapones vehiculares y obliga a los peatones a caminar por la calzada, poniendo en riesgo su integridad física.
El parqueo que nunca abrió y el fideicomiso que nadie votó
Por otro lado, el parqueo público de la Zona Colonial es otra de las problemáticas señaladas, ya que permanece cerrado pese a las promesas de la alcaldía de remozarlo. Según los comerciantes, una facilidad de estacionamiento construida con fondos del Estado fue transferida mediante un fideicomiso a una empresa de capital panameño.
"Un parqueo construido con recursos del Gobierno fue privatizado a través de un fideicomiso y entregado a una empresa panameña", indicó el diputado Crespo, citando las denuncias recibidas. El resultado, dicen los comerciantes, es que el espacio cobra cien pesos por hora, una tarifa que califican de "abusiva y desproporcionada" y que desalienta su uso por parte de turistas y visitantes.
La falta de estacionamiento accesible es, a juicio de los comerciantes, uno de los factores que más incide en la caída de la afluencia al sector y, por ende, en el cierre de negocios.
"Prisión y olvido"
En el encuentro con Crespo, los miembros de la Asociación de Comerciantes describieron su situación como una de "prisión y olvido" por parte de las autoridades municipales y del gobierno central. El diputado dijo haber acudido al sector para escuchar de primera mano las necesidades de residentes y comerciantes, tanto dominicanos como extranjeros.
"Nos preocupa las condiciones en que desarrollan sus actividades económicas y cotidianas los residentes y comerciantes de la Zona Colonial", afirmó Crespo.
La Zona Colonial de Santo Domingo es Patrimonio de la Humanidad desde 1990, declarada así por la Unesco por albergar las primeras construcciones europeas permanentes del continente americano. Su actividad comercial y turística es un motor económico para cientos de familias, pero el sector arrastra desde hace años tensiones entre la preservación histórica, la modernización urbana y las necesidades de quienes lo habitan y trabajan en él.
Las denuncias de los comerciantes se producen en un contexto en que la alcaldía del Distrito Nacional ha impulsado intervenciones de remodelación en distintos puntos de la ciudad, aunque con resultados que, según los afectados, no siempre responden a las realidades del terreno.
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