En República Dominicana se registran, en promedio, 30 incendios forestales cada mes, muchos de ellos provocados por la intervención humana: fogatas mal apagadas, quemas agrícolas y actos de negligencia que ponen en riesgo los ecosistemas. En medio del humo y la propagación acelerada del fuego, los bomberos forestales se convierten en la primera línea de defensa para salvar los bosques y la biodiversidad, enfrentando no solo las llamas, sino también el desafío permanente de la prevención y el manejo de estos siniestros.

El aprecio por los arboles, el querer cuidar la tierra donde crecieron y el ver la falta de manos que ayudaran a controlar los incendios, es lo que ha motivado a la mayoría de los bomberos forestales. Aunque también, las limitaciones económicas, pues la mayoría es de escasos recursos y el salvar los bosques ha sido su oportunidad de salir a flote, a pesar de que el salario no sea lo suficiente.

El ver como los árboles se quemaban y la inexistencia de un abrigada forestal en Villa Altagracia, motivó a Josué Víctor Plecibiz, a convertirse en bombero forestal a los 22 años. Inició plantando árboles y decidió entrar al programa de capacitación, hasta hoy ser el encargado de la brigada forestal de su pueblo, donde hay diez bomberos en total y en donde ocurren 20 incendios forestales cada año, en promedio.

“Comencé a reclutar a los compañeros que lo hacían de manera desinteresada, salían de sus trabajos para ir a apagar un incendio, tenían la vocación y el anhelo”, cuenta, al tiempo que recuerda un fuego en la Loma Marianchita que duró varios días, experiencia que asegura fue difícil, pero “heroica”.

“Fue algo heroico. Todo el mundo lo veía y fuimos nosotros, como superhéroes. Humanamente no era posible, pero fuimos”, recuerda sonriente.
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Encargado de brigada, Josué Víctor Plecibiz. Foto: © José Hadonis Cuesta ACENTO Fecha: 06 de marzo 2026, República Dominicana

Vocación, fe y sacrificio en la vida de un bombero forestal

Parte del equipo de diez hombres que integra la brigada de este municipio perteneciente a la provincia San Cristóbal, están Claudio Amparo, apodado por todos como "el síndico"  y Pedro Frías Lorenzo, el "benjamín" del grupo, por ser el de menor edad.

Junto al encargado de la brigada, destacan el valor de su trabajo, pero también reconocen el sacrificio que significa.

Aunque no han perdido amigos sofocando incendios, sí han pasado momentos difíciles en fuegos intensos, caminando largas distancias, subiendo a lomas afectadas y llevando consigo sus herramientas.

También están esos días importantes en familia y que muchos se pierden, como cumpleaños y aniversarios, porque justo ese día, ocurre un incendio. Los días feriados es cuando más incendios ocurren, en su mayoría provocados por el hombre.

"Yo pasé el cumpleaños en la loma. Hice un video diciendo aquí estoy celebrando y el humo atrás", recuerda Josué. Mientras que para Claudio fue un San Valentín. "En plena candela y sin la ropa (el uniforme) me fui porque fue una emergencia".

Bomberos forestales Pedro Frías y Claudio Amparo. Foto: © José Hadonis Cuesta ACENTO Fecha: 06 de marzo 2026, República Dominicana

Para el apodado "el síndico", el ser bombero ha sido una decisión porque "le llamó". Pasó de trabajar en un vivero, de ahí el sobrenombre, a sofocar incendios forestales, lo que ejerce desde hace 20 años.

En cuanto al joven Pedro de 26 años, lleva tres años combatiendo incendios forestales. Su motivación nació mucho antes de vestir el uniforme.

“Yo veía las lomas incendiadas y me preguntaba cómo era que se prendían. Después descubrí que la mayoría eran provocados por el hombre. Me preguntaba por qué le hacen daño a la naturaleza”, cuenta.
Pedro Frías. Foto: © José Hadonis Cuesta ACENTO Fecha: 06 de marzo 2026, República Dominicana

Su decisión de convertirse en bombero forestal está profundamente ligada a su fe. “Yo soy una persona que se guía mucho por la Biblia. Cuando veo cómo Dios creó todas estas cosas, me fascina cuidar todo eso. La paz que se siente en la naturaleza no tiene precio”.

Para Pedro, el compromiso con la protección de los bosques implica sacrificios personales, pero también una profunda satisfacción. “Cuidar la naturaleza es algo que vale la pena”.

Cómo se apaga un incendio forestal

Antes de combatir un incendio está la protección personal.

“Como protección tenemos el uniforme, el casco, los lentes de seguridad y una mascarilla que va incorporada al casco para protegernos del humo”, explica Josué.

La forma de controlar el incendio es mantener siempre una distancia prudente. "Nosotros hacemos una línea para detener el fuego y calculamos que cuando las llamas lleguen ahí, ya no tengan combustible (las hojas secas) y se apaguen”.

Solo en casos específicos deben acercarse más, y eso dependerá de la intensidad del incendio.

Josué Víctor Plecibiz. Foto: © José Hadonis Cuesta ACENTO Fecha: 06 de marzo 2026, República Dominicana

El combate comienza con machete en mano. El machete, aseguran, es indispensable. “Es nuestra herramienta base. Sin machete no se puede salir”.

Lo primero es abrir camino y eliminar vegetación que pueda servir de combustible. Luego construyen la llamada línea de control, una franja de terreno limpio que impide el avance del fuego.

Para ello utilizan herramientas como: maclau, rastrillo forestal, picota y hacha.

“El fuego viene por la hierba. Si se encuentra con suelo mineral —tierra limpia— ya no tiene cómo avanzar”, explican.

La técnica consiste en retirar aproximadamente un metro de suelo vegetal y ampliar hasta dos metros de suelo mineral, creando una barrera natural.

El equipo también incluye la bomba mochila: cada bombero la carga llena y, cuando se vacía, deben descender hasta una fuente de agua para recargarla y volver a subir, incluso en zonas de difícil acceso.

Cuando el agua no es suficiente, utilizan la pala forestal para lanzar tierra sobre el fuego.

Claudio Amparo. Foto: © José Hadonis Cuesta ACENTO Fecha: 06 de marzo 2026, República Dominicana
Maclau Herramienta versátil para cortar y remover vegetación.
Rastrillo forestal Arrastra la hierba y la maleza cortada
Picota Corta raíces que puedan reavivar las llamas
Hacha Se usa solo si es necesario retirar algún obstáculo
Combi Herramienta multifuncional que sirve como pala, pico y azada
Golgi Que combina pico y rastrillo
Batefuego Una lámina gruesa de goma que se utiliza para golpear y sofocar llamas pequeñas

Caminatas de horas

No siempre el incendio está cerca de la carretera. A veces deben caminar hasta cuatro horas para llegar al foco, e incluso acampar un día antes para iniciar el combate temprano.

El tiempo para sofocar un incendio depende de la intensidad, la ubicación y la rapidez en la respuesta.

“Si está a orilla de carretera, puede controlarse en 15 minutos. Pero si está en la montaña y hay que caminar dos horas, en ese tiempo ya se ha extendido”, explican.

En Villa Altagracia han combatido incendios que han durado dos días continuos. En otros puntos del país, los operativos se han extendido por semanas.

Bomberos forestales de Villa Altagracia. Foto: © José Hadonis Cuesta ACENTO Fecha: 06 de marzo 2026, República Dominicana

Solo dos mujeres y un salario bajo

A la fecha, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales cuenta con 250 bomberos forestales, de los cuales sólo dos son mujeres y otras tres profesionales en el equipo técnico.

De acuerdo con el encargado del Departamento de Protección de Bosques de la Dirección de Bosques y Manejo Forestal, del Viceministerio de Recursos Forestales del Ministerio de Medio Ambiente, Gerónimo Abreu, duplicar número de bomberos es a lo que aspira el programa, previendo que las alteraciones en los factores climático están provocando un cambio en el comportamiento del fuego.

A diferencia de otras entidades como la Defensa Civil que cuenta con voluntarios, las brigadas de bomberos forestales no tienen, aunque hay comunidades donde algunos de sus habitantes, cuando hay incendios forestales en el entorno, se unen para apoyar.

¿Cuánto gana un bombero forestal?

En la actualidad, el salario de los bomberos forestales es de RD$ 20,000.00 mensuales, aunque hay algunos con otras designaciones que ganan menos, como los obreros, vigilantes, guardabosques, entre otros que devengan unos RD$ 15,000.00.

Este salario que reciben mensual, provoca que muchos bomberos, sobre todo aquellos con una responsabilidad familiar sobre sus hombros, tengan que buscar otra forma de sustento adicional.

En el caso de la brigada de Villa Altagracia, sus integrantes tienen conocimiento de otros oficios que les permiten, en su tiempo libre, buscarse otros ingresos.

Claudio Amparo. Foto: © José Hadonis Cuesta ACENTO Fecha: 06 de marzo 2026, República Dominicana

En el caso de "el síndico", el dice que hace "chiripa", pues cuando lo llaman para hacer trabajos de jardín, pintura, entre otros, él acude y así se gana un dinero extra.

Mientras que Pedro es topógrafo y electricista, lo que le ayude a obtener ingresos cuando lo solicitan, pero si no hay un incendio.

"Cuando tenemos día libre, hacemos lo que aparezca, cualquier chiripa", afirma Claudio.

Más de 7 mil incendios en 30 años

En lo que va de 2026, en República Dominicana se han registrado 60 incendios forestales, los cuales han afectado alrededor de 5,459 tareas de terreno, según datos oficiales. La mayoría de estos siniestros ha sido provocada por prácticas de conuquismo, una actividad agrícola que implica la quema de áreas para la preparación de cultivos y que con frecuencia se sale de control.

Las estadísticas reflejan que el problema no es reciente. En los últimos 30 años se han registrado 7,080 incendios forestales en el país. El 2023 figura como el año con mayor número de eventos, con 863 incendios, seguido por 2025, cuando se contabilizaron 598.

De acuerdo con registros del Departamento de Protección de Bosques de la Dirección de Bosques y Manejo Forestal, desde 1995 hasta la fecha los incendios forestales han afectado un total de 3,481,065 tareas de terreno, evidenciando el impacto acumulado que estos siniestros han tenido sobre los ecosistemas forestales del país.

En el país, los incendios forestales se concentran principalmente en zonas montañosas y áreas protegidas. Según registros del Ministerio de Medio Ambiente, las regiones más afectadas se encuentran en la vertiente sur de la Cordillera Central, que abarca provincias como San Juan, Padre Las Casas, Elías Piña y San José de Ocoa. También se reporta una alta incidencia en Santiago Rodríguez y Dajabón, así como en zonas de La Vega, particularmente en los municipios de Constanza y Jarabacoa. A estas áreas se suman importantes ecosistemas como Los Haitises, la Sierra de Bahoruco y la Sierra de Neiba, donde la combinación de condiciones climáticas, actividades humanas y la extensión de sus bosques aumenta la vulnerabilidad frente a este tipo de siniestros.

Responsabilidad ambiental

Más del 98 % de los incendios forestales son de origen antrópico, la mayoría por acciones imprudentes, no intencionales, afirma Gerónimo Abreu.

El desafío, de acuerdo con Abreu, es la falta de conciencia, de un régimen de consecuencia y un sistema de justicia efectivo.

"El mayor desafío es la falta de conciencia y empatía por parte de los productores agropecuarios, que son responsables de la mayoría de incendios forestales;  la falta de un régimen de consecuencias, que se busque sancionar de manera ejemplar a los que causan incendios forestales. Un sistema de justicia efectivo", consideró

En cuanto a los sometimientos por causar estos siniestros, Abreu sostuvo que la parte de persecución y sometimiento a la justicia no la maneja el Ministerio de Medio Ambiente.  "Pero es la parte más débil de la prevención, la aplicación de la ley, no hay régimen de consecuencias para los que causan incendios forestales, ya que la Procuraduría Ambiental no da seguimiento y los casos se caen", se quejó.

Explicó que el Ministerio  no cuenta con un órgano persecutor o represivo,  y que lo que era la Policía Ambiental se convirtió en el Servicio Nacional de Protección Ambiental (Senpa), que pertenece al Ministerio de Defensa.

El funcionario señaló que, aunque desde la institución se han solicitado órdenes de arresto contra personas vinculadas a incendios forestales, estas se remiten a las unidades encargadas de dar seguimiento a los casos.

"Hemos solicitado ordenes de arresto, las que entregamos a los encargados de seguimiento, pero no llevamos estadística de sometimientos, arrestos, sanciones, etc.", indicó.

El llamado de las brigadas: prevenir antes que apagar

Para Josué Víctor Plecibiz, lo importante es que la población tome conciencia sobre el impacto de los incendios forestales y la necesidad de prevenirlos.

“Lo más importante sería que la población tome conciencia. Si la gente entiende el peligro que representan los incendios forestales, se podría reducir considerablemente el número de siniestros”, expresó.

El brigadista entiende que la prevención debe involucrar a toda la sociedad y convertirse en una campaña permanente de educación ambiental, especialmente durante los meses en que aumenta el riesgo de incendios.

“En otros países, especialmente en Centroamérica, la población está mucho más empapada sobre estos temas. Sería importante que aquí también se impulse una campaña nacional cada año, sobre todo entre febrero y abril, que es la temporada más fuerte”, planteó.

La orientación debe dirigirse principalmente a agricultores, pescadores, excursionistas y personas que frecuentan zonas boscosas, ya que muchas veces los incendios se originan por quemas agrícolas o por descuidos.

“La idea es que la gente entienda que un incendio forestal es un peligro para todos. Para mí, lo más importante es la concientización”, concluyó el bombero forestal.

Katheryn Luna

Editora de Economía

Editora de Economía. Periodista. Comunicadora Social, con maestría en Comunicación Corporativa. Experiencia en temas educativos, salud, turismo, tránsito, transporte, gestión de desechos, agua y economía. Premios AIRD, Funglode, FIL, Indocal, Unicef, Juan Bosch, Raphy Durán y PEL.

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