La Alcaldía del Distrito Nacional desplegó este martes brigadas de limpieza en filtrantes e imbornales de calles y avenidas capitalinas ante el avance de una vaguada que, combinada con una onda tropical prevista para este miércoles, podría generar precipitaciones intensas y poner a prueba la capacidad de drenaje de la ciudad.
El municipio activó camiones succionadores y cuadrillas de barrido y cuneteo en puntos que la propia institución ha catalogado como críticos por su historial de inundaciones y acumulación de desechos.
La acción apunta a evitar que los filtrantes queden bloqueados antes de que las lluvias arrecien. El COE ya declaró la alerta verde.
La particularidad de este operativo radica en su carácter preventivo y focalizado: en lugar de reaccionar tras las inundaciones, el cabildo interviene en los puntos de mayor vulnerabilidad antes de que el fenómeno meteorológico impacte de lleno sobre la capital.

La amenaza meteorológica: vaguada más onda tropical
La Oficina Nacional de Meteorología (Indomet) advirtió que una vaguada ya activa sobre el territorio nacional se verá reforzada este miércoles por la llegada de una onda tropical, combinación que históricamente eleva el volumen y la intensidad de las precipitaciones.
La interacción entre ambos sistemas puede traducirse en aguaceros prolongados y tronadas que saturen rápidamente el sistema de drenaje urbano.
La Alcaldía lanzó un llamado a la población para evitar sacar bolsas de desechos a aceras y calles mientras duren las lluvias.
Los residuos sólidos arrastrados por el agua han sido uno de los principales factores de obstrucción de filtrantes, convirtiendo aguaceros manejables en inundaciones de horas.
La efectividad del operativo, en última instancia, depende tanto de la respuesta técnica del municipio como del comportamiento de los vecinos en las próximas horas.
Una ciudad que sigue apostando a la prevención
El Distrito Nacional ha reforzado en los últimos años sus protocolos de limpieza preventiva ante eventos meteorológicos, en un contexto en que la temporada ciclónica del Atlántico —activa entre junio y noviembre— expone a Santo Domingo a episodios de lluvia intensa de forma recurrente.
La gestión de filtrantes e imbornales se ha convertido en uno de los ejes de la administración municipal para reducir el impacto de las inundaciones en zonas bajas y corredores viales de alta circulación.
Compartir esta nota