Grupo K: Portugal 5 Uzbekistán 0 , Colombia 1 RD Congo 0. Grupo L: Inglaterra 0 Ghana 0, Panamá 0 Croacia 1. Inician los partidos de definición lo que significa que cada grupo tendrá sus dos partidos a la misma hora, esto para evitar especulaciones. Hoy, grupo B: Suiza vs Canadá, Bosnia Herzegovina vs Catar. Grupo C: Marruecos vs Haití, Escocia vs Brasil. Grupo A: Sudáfrica vs Corea del Sur, República Checa vs México.
“Aquel gol que le hizo Maradona a los ingleses con la ayuda de la mano divina, es por ahora la única prueba fiable de la existencia de Dios”, Mario Benedetti, poeta y escritor uruguayo que siempre calificó al fútbol como una genuina expresión popular. Benedetti, al igual que Galeano, llevó el fútbol a la literatura con el libro ‘Puntero izquierdo’ de 1954, en donde narra la historia de un futbolista que se ve presionado por sus propios directivos para que su equipo pierda un partido importante de la Liga Uruguaya. Benedetti fue portero en su juventud y desde allí vivió los momentos que maneja la posición más canalla que tiene el fútbol.
"Muchos dicen que es el peor de los puestos. Cuando los compañeros meten un gol, el arquero no puede festejarlo con ellos porque está muy lejos, y cuando le convierten uno está resignado a soportarlo en soledad"
Y hablando sobre porteros…
Ser portero es caminar sobre una delgada línea roja que separa al héroe del villano. La más solitaria y a la vez más canalla e ingrata de todas. Los demás jugadores pueden cometer constantemente errores, pero cuando un portero yerra casi siempre la jugada termina en gol.
Personajes famosos han sido porteros durante sus respectivas etapas como jugador de barrio. Desde Benedetti y Albert Camus, hasta el Papa Juan Pablo II, Julio Iglesias, Boris Johnson y el anarcocapitalista Milei. Cada uno en su momento se ha expresado sobre las ingratitudes de una posición que no admite margen de error y que irremediablemente tiene que aprender a convivir con la presión psicológica de largos aislamientos, y a la vez, ser director de defensa en jugadas de acción y balón parado.
A pesar de que el presente Mundial tiene una media de 3.00 goles por partido, por encima del promedio histórico de 2.84, el desempeño colectivo de los guardametas ha sido satisfactorio para una fase de grupos en donde la desigualdad de niveles futbolísticos es más que evidente.
Unai Simón (España) Raúl Rangel (México) y Emiliano Martínez (Argentina) mantienen impenetrables sus arcos. Otros han sido protagonistas de victorias o empates gracias a sus atajadas providenciales para rescatar empates de selecciones menores ante ex campeones mundiales como han sido los casos de Vozinha (Cabo Verde ante España) y Eloy Room (Curazao ante Uruguay).
También se destaca lo que ha hecho Alireza Beiranvand, arquero de Irán, dueño de la que ha sido hasta ahora la mejor atajada del Mundial. Su mano salvadora sostiene a una selección como la iraní que ha tenido que jugar sus partidos en territorio comanche y de extrema tensión por todas las restricciones migratorias que les ha impuesto el gobierno de Estados Unidos.
Beiranvand es un héroe en su país. Sus videos en Youtube acumulan cientos de miles de visitas no solo por sus grandes jugadas debajo de los tres palos, también por su poderoso saque de manos que ostenta la marca de 61 metros, herramienta que aún no le hemos podido ver en el Mundial.
Cristiano inagotable
Cristiano, permanente inconformista, al igual que Messi, también es eterno en la Copa del Mundo. Respondiendo a las críticas tras un debut discreto, el depredador que ha vivido de, por y para el gol, ha logrado ser el primer futbolista en marcar en seis Copas del Mundo. También pasó a ser el jugador más veterano (41 años) en convertir un doblete.
Algunos dicen que se ha dedicado a empujar balones hacia la portería, olvidando que este Cristiano es una versión distinta de aquel velocista que ejecutaba sprints de 55 metros. Hoy es un delantero centro que vive en el área, que economiza esfuerzos estériles y que se asocia poco al juego colectivo.
Messi y Cristiano, por sus inigualables hojas de servicio, se han ganado el derecho a que otros corran por ellos en el campo. No es el mismo porque las reglas biológicas así lo indican, pero el insaciable buscador de espacios, a pesar de su obvio declive de instintos, sigue teniendo esa conexión con el gol.
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