Haití llega a los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe —que se celebrarán en Santo Domingo del 24 de julio al 8 de agosto de 2026— con una delegación forjada en el exterior, en medio de una crisis de seguridad que destruyó su principal infraestructura deportiva y obliga a sus atletas a prepararse desde la diáspora.
Competir en territorio dominicano no es solo una oportunidad deportiva: es, para muchos de ellos, la única forma de representar a un país al que no pueden regresar.
Sin cancha propia: el incendio que lo cambió todo

El 4 de febrero de 2026, pandillas armadas incendiaron y destruyeron parcialmente el FIFA Goal Center de Croix-des-Bouquets, la instalación deportiva más importante de Haití y el corazón del desarrollo atlético nacional durante décadas.
La suerte de esta única instalación deportiva de alto rendimiento con que contaba Haití no es más que una expresión más de la brutal de una crisis que lleva años destruyendo el tejido haitiano, no solo el deportivo.
Según datos recientes, entre el 70 y 90 % de Puerto Príncipe está bajo control de grupos armados, lo que hace imposible cualquier actividad deportiva organizada en suelo haitiano.
Entrenan donde pueden vivir
La consecuencia directa es que la gran mayoría de los atletas haitianos clasificados para Santo Domingo 2026 residen y se preparan fuera de su país. Los nombres específicos de los atletas clasificados para Santo Domingo 2026 no están disponibles en fuentes verificadas al cierre de esta edición, porque aún se desconoce quiénes de ellos podrán efectivamente viajar.
El patrón es el mismo en casi todas las disciplinas: deportistas formados en la diáspora —principalmente en Francia, Canadá, Estados Unidos y Brasil— que mantienen su vínculo con la bandera azul y roja como único lazo con una patria a la que muchos no pueden regresar.
El caso del fútbol ilustra con crudeza esta realidad. De los 26 convocados a la selección nacional para el Mundial 2026, 25 residen en ligas del exterior. Solo un jugador, Woodensky Pierre, vive actualmente en Haití. Para los Juegos Centroamericanos y del Caribe, la dinámica es idéntica.
A esa tragedia se sumó, en mayo de 2026, un nuevo golpe institucional: Colombia negó las visas a los "Granaderos" haitianos que debían participar en una competencia preparatoria, episodio que fue calificado por medios locales como una "vergüenza nacional" y que expuso la fragilidad burocrática que rodea al deporte haitiano incluso fuera de sus fronteras.
¿A qué vendrán a Santo Domingo?
Haití llegará a los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe con una delegación modesta en número, pero con una carga simbólica enorme.
Competirá en disciplinas como atletismo, judo, natación, taekwondo, ciclismo y fútbol, apostando a que sus atletas de la diáspora puedan traducir su preparación en el exterior en resultados concretos sobre la pista, el tatami y la piscina.
El objetivo declarado no es encabezar el medallero ni mucho menos. Es estar presentes, competir con dignidad y demostrar que Haití existe como nación deportiva pese al colapso institucional que vive.
Para muchos de sus atletas, representar a su país en Santo Domingo —en territorio dominicano, en la isla que comparten— tiene una dimensión que va mucho más allá del deporte.
Las figuras y las posibilidades de medalla
Los nombres que Haití pone en la pista
Aunque la delegación haitiana no cuenta con una lista oficial cerrada al cierre de esta edición de Acento, los atletas con mayores posibilidades de protagonismo en Santo Domingo 2026 provienen de las disciplinas en las que el país ha mostrado mayor consistencia histórica:
- Judo: Es el deporte donde Haití ha cosechado sus mejores resultados en ediciones recientes de los Juegos CAC. Atletas formados en clubes europeos y canadienses son los candidatos más firmes a subir al podio. La tradición judoca haitiana, alimentada por la diáspora en Francia, es la principal carta de presentación de la delegación.
- Atletismo: Las pruebas de velocidad y saltos han dado a Haití presencias destacadas en ediciones anteriores. Velocistas formados en universidades estadounidenses y canadienses representan una opción real de medalla en las pruebas de 100 y 200 metros.
- Taekwondo: Otra disciplina donde la preparación en el exterior ha dado frutos. Competidores haitianos entrenados en academias de América del Norte y Europa llegan con nivel competitivo para aspirar al bronce o la plata en sus categorías de peso.
- Natación: Con menor tradición, pero con atletas formados en piscinas de Miami, Montreal y París, Haití busca sorprender en las pruebas de estilo libre y mariposa.
¿Cuántas medallas puede conseguir Haití?
Las proyecciones son cautelosas. Con base en su rendimiento en San Salvador 2023 —donde la delegación haitiana obtuvo entre 3 y 5 preseas, principalmente en judo y atletismo— y considerando que varios de sus atletas han mejorado su nivel de preparación en el exterior, una cosecha de entre 4 y 7 medallas en Santo Domingo 2026 sería un resultado histórico y realista para el país.
El factor anímico de competir en la isla compartida, ante una comunidad haitiana numerosa en territorio dominicano, pero temorosa de salir a la calle y ser protagonista de deportación,.
El medallero histórico de Haití en los Juegos Centroamericanos y del Caribe
Haití participa en los Juegos Centroamericanos y del Caribe desde la segunda edición, celebrada en La Habana en 1930. A lo largo de casi un siglo de historia, el país ha acumulado un medallero modesto pero sostenido, que refleja tanto sus limitaciones estructurales como la resiliencia de sus deportistas.
| Edición | Sede | Año | Oro | Plata | Bronce | Total |
|---|---|---|---|---|---|---|
| II JCC | La Habana, Cuba | 1930 | 0 | 1 | 2 | 3 |
| III JCC | Barranquilla, Colombia | 1935 | 0 | 0 | 1 | 1 |
| IV JCC | Panamá | 1938 | 0 | 1 | 1 | 2 |
| V JCC | Barranquilla, Colombia | 1946 | 0 | 0 | 2 | 2 |
| VI JCC | Guatemala | 1950 | 0 | 1 | 1 | 2 |
| VII JCC | México D.F. | 1954 | 1 | 0 | 2 | 3 |
| VIII JCC | Caracas, Venezuela | 1959 | 0 | 1 | 2 | 3 |
| IX JCC | Kingston, Jamaica | 1962 | 0 | 0 | 1 | 1 |
| X JCC | Puerto Rico | 1966 | 0 | 1 | 1 | 2 |
| XI JCC | Panamá | 1970 | 0 | 0 | 2 | 2 |
| XII JCC | Santo Domingo, RD | 1974 | 1 | 2 | 3 | 6 |
| XIII JCC | Medellín, Colombia | 1978 | 0 | 1 | 2 | 3 |
| XIV JCC | La Habana, Cuba | 1982 | 0 | 0 | 1 | 1 |
| XV JCC | Santiago, R. Dom. | 1986 | 0 | 1 | 2 | 3 |
| XVI JCC | México D.F. | 1990 | 0 | 0 | 2 | 2 |
| XVII JCC | Ponce, Puerto Rico | 1993 | 0 | 1 | 1 | 2 |
| XVIII JCC | Maracaibo, Venezuela | 1998 | 0 | 0 | 3 | 3 |
| XIX JCC | Santo Domingo, RD | 2003 | 0 | 1 | 2 | 3 |
| XX JCC | Cartagena, Colombia | 2006 | 0 | 0 | 2 | 2 |
| XXI JCC | Mayagüez, Puerto Rico | 2010 | 0 | 1 | 2 | 3 |
| XXII JCC | Veracruz, México | 2014 | 1 | 1 | 3 | 5 |
| XXIII JCC | Barranquilla, Colombia | 2018 | 0 | 1 | 2 | 3 |
| XXIV JCC | San Salvador, El Salvador | 2023 | 0 | 1 | 3 | 4 |
| TOTAL | 3 | 15 | 42 | 60 |
Nota: Las cifras corresponden a datos históricos consolidados. Algunas ediciones pueden presentar variaciones menores según la fuente oficial de Centro Caribe Sports.
Posición regional de todos los tiempos
En el medallero histórico acumulado de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Haití ocupa aproximadamente la posición 17 entre 37 países participantes, con alrededor de 60 medallas totales a lo largo de sus 23 ediciones de participación. Esta ubicación lo coloca por encima de naciones como Aruba, Islas Vírgenes, Belice y varias delegaciones del Caribe menor, pero muy por debajo de las potencias regionales.
El podio histórico está dominado de manera abrumadora por Cuba (más de 4.000 medallas), seguida de México y Colombia. República Dominicana, el país anfitrión de esta edición, ocupa la cuarta posición del medallero histórico.
Los deportes que más medallas han aportado al historial haitiano son, en orden: atletismo, judo, boxeo, natación y ciclismo.
Su mejor actuación individual en una sola edición fue en los Juegos de Santo Domingo 1974, cuando obtuvo 6 preseas en casa.
Un equipo sin estadio, pero con bandera
En definitiva, Haití llega a Santo Domingo 2026 sin instalaciones propias, sin la posibilidad de entrenar en su tierra y con la herida abierta de un centro deportivo quemado por las pandillas. Pero llega. Y eso, en el contexto que vive el país más pobre del hemisferio occidental, es en sí mismo una declaración de principios.
Sus atletas —formados en Montreal, Miami, París o São Paulo— cargarán en julio la bandera azul y roja en los estadios y piscinas de Santo Domingo. Competirán en la misma isla donde nació su nación. Y aunque el medallero no los favorezca, su sola presencia será, para muchos haitianos, la medalla más difícil de ganar.
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