El historiador dominicano Alejandro Paulino Ramos se destaca por su basta producción intelectual historiográfica, con la cual enriquece de manera sustantiva la Historiografía nacional. Entre sus muchos títulos están: Las Ideas Marxistas en La Repúblicas
Dominicana /1985. Vida y Obra de Ercilla Pepín /2007.Censos Municipales del siglo XIX /2010. El Paladión (2 Tomos) /2010. Luchas políticas durante la primera mitad de la dictadura (1930-1945) /2014. Trujillo: la utilización del Estado en provecho personal /2015. Boletín AGN. No.141. Los intelectuales y la intervención militar norteamericana, 1916-1924 /2017. Bachata y Son /2017. La Comisión Nacionalista y la ocupación americana de 1916 /2017. La Dictadura de Trujillo /2020. Política y cultura en la sociedad dominicana /2023. La revolución de Abril de 1965 en el periódico Patria /1924, y El camino de la muerte: Trujillo contra las hermanas Mirabal / 1925.
Los años finales del trujillismo, 1950-61, están signados por una serie de acontecimientos externos, internos: la decadencia física y mental del dictador; triunfo de Fidel Castro; invasión del 14 de junio; surgimiento del movimiento 1J4; Pastoral de la Iglesia Católica; los asesinatos de Galíndez en 1956 y de las hermanas Mirabal en 1960; participación del capital de Trujillo en la industria azucarera; descubrimiento de Conspiraciones interna para asesinar a Trujillo; reiterados mensajes de Estados Unidos para que Trujillo recogiera las maletas y saliera del país, todos rechazados por el déspota: “Por lo tanto tenía que ser asesinado”.
En síntesis, al final de su “Era”, el Viejo tuvo que enfrentar un complejo aumento de las presiones internas y externas: ‘Trujillo se encontró luchando en un frente ampliamente abierto: religioso, político, económico y subversivo”. La respuesta de Trujillo no tardó, “naturalmente’ de inmediato, como de costumbre: “Se revolvió salvajemente”, se “aumentó la represión”, la “brutal represión policial: encarcelamiento, tortura y muerte”. (Véase Arturo R. Espaillat (1963), Trujillo: Anatomía De Un Dictador. /17-24).
Efectivamente, para resolver uno de sus problemas internos, el de las hermanas Mirabal, Trujillo ordenó la muerte. Paulino acaba de publicar su última investigación: “El Camino de la Muerte: Trujillo contra las Hermanas Mirabal”. Se trata de una rigurosa investigatoria sobre la responsabilidad histórica del tirano en uno de los crímenes más horrendo de la historia de la humanidad del siglo XX: El crimen de las tres jóvenes hermanas de Salcedo.
Este tema, el de las muertes hermanas Mirabal, resulta altamente actual y pertinente, esto así; por cuanto los familiares y sectores trujillistas, se mantienen muy activos, desarrollando una ofensiva para exculpar al sátrapa del asesinato de las heroínas nacionales: Patria, Minerva y María Teresa. Este es un episodio histórico, que estamos obligados a conocer para entender la historia de la dictadura “sin ejemplo” de Trujillo.
Paulino Ramos, destacado historiador e investigador, profundiza, apoyado metodológicamente en recocidas técnicas de la investigación histórica: la investigación documental libros, cartas, periódicos, y en testimonios escritos y publicados. En su indagatoria científica, Paulino también usó la técnica de cruzar informaciones testimoniales, comparándola y confirmándola a partir de los documentos obtenidos en el Archivo General de la Nación.
Estos procedimientos investigativos permiten al estudioso del pasado dominicano observar, descubrir diferencias y contradicciones entre las diversas interpretaciones y/o versiones historiográficas de un mismo hecho histórico, que abre la posibilidad de, racionalmente, convertir el tema en objerto de escrutinio, deduciendo y elaborando su tesis historiográfica, explicativa de lo sucedido en noviembre de 1960.
Con ese arsenal documental y técnico Alejandro Paulino arriba a la conclusión, convertida en su tesis central: “Trujillo ordenó y el SIM ejecutó la muerte de las Mirabal”. Sanguinarios matones de la tiranía, Alicinio Peña Riveray Johnny Abbes García confesaron su participación en el terrible hecho de sangre: Peña Rivera y otros ejecutores del crimen fueron juzgados y condenados, en cambio, Abbes García escapó del país en junio de 1961 nombrado por Joaquín Balaguer como diplomático en la embajada de Japón. La tesis de que el tirano fue el autor intelectual y principal responsable histórico del cobarde crimen está suficientemente documentada y explicada en el libro de Paulino puesto a circular en las semanas finales del 2025.
En su larga y férrea dictadura “sin ejemplo”, el “pequeño Cesar del Caribe (…) rey sin corona” convirtió el país en un “cementerio sin cruces”, en “una despiadada empresa capitalista, en una “fortaleza Estado”.
El texto comentado: ‘El Camino de la Muerte: Trujillo contra las Hermanas Mirabal’ finaliza con un interesante anexo contentivo de informaciones periodísticas y fotografías, y algo a destacar; Paulino deja abierta a la discusión bajo ningún concepto cierra la discusión y la búsqueda de la verdad.
La Historia, como serie de hechos humanos y como ciencia jamás tiene fin, siempre está abierta la posibilidad de la aparición de nuevos documentos y testimonios confiables. No obstante; a partir de la obra de Alejandro Paulino los trujillistas podrán seguir “hablando caballá”. Pero los documentos hablan y cuentan la verdad: Trujillo ordenó el asesinato de las hermanas Mirabal, Johnny Abbes instruyo e hizo cumplir la orden del tirano y Alicinio Peña Rivera dirigió y ejecutó la “operación Mirabal”. Es cuánto.
*Orlando Objío es historiador y catedrático de la Facultad de Humanidades, UASD.
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